La jaula

La jaula
por la emancipación de los pueblos

vendredi 6 septembre 2013

¿Quién devora el corazón de Siria?



 
 Desde hace dos años y medio que prevalece en Siria el caos, el dolor y la angustia. El país se hunde la ruina económica y social: escasean los alimentos de primera necesidad, en muchas regiones se pasa física hambre, faltan las medicinas, el agua, la electricidad o la gasolina. Además hay que sumarle a todo esto 100.000 muertos, otros tantos miles de heridos, torturados, encarcelados, desaparecidos. En fin, como si fuera poco gran cantidad de ciudades y pueblos han sido literalmente demolidos, las infraestructuras colapsadas, cuatro millones de desplazados internos y otros dos millones que han buscado refugio en los países vecinos donde sobreviven gracias a la ayuda humanitaria prestada por la ONU, la Cruz Roja y las organizaciones no gubernamentales. ¿Es posible encontrar una solución política a esta guerra infame? Los intentos de diálogo propiciados por los mediadores internacionales llámense la ONU, la liga Árabe o la Unión Europea, han sido infructuosos pues ambos bandos, la Coalición Nacional Siria y el gobierno baazista, no dan su brazo a torcer. Las balas priman sobre las palabras. Lo único cierto es que cuando se terminen las hostilidades la reconstrucción del país será una descomunal tarea que necesitará de una multimillonaria inversión por parte de las potencias occidentales.
 
Indudablemente los verdaderos perdedores de esta guerra son los niños. Según las estadísticas de la ONU y la UNICEF ya se contabilizan más de 8.000 niños muertos; millones de niños dignificados, muchos de ellos heridos, mutilados o huérfanos. Y lo más cruel serán los traumas psicológicos que tendrán que arrastrar el resto de su existencia. Este crimen imperdonable pesará sobre la conciencia de quienes lo han consentido y amparado, en especial la indiferencia de la ONU, la Liga Árabe y el veto de Rusia, China e Irán a cualquier resolución que ponga fin al derramamiento de sangre.

Siria no puede seguir acaparando las páginas necrológicas de los periódicos o los noticieros de televisión donde el rictus mortis de las víctimas es el reclamo preferido para elevar los índices de audiencia. Demasiado sadismo, demasiada crueldad. ¿Por qué devoran su corazón aun palpitante a dentelladas?

En el futuro habrá que buscar alternativas para que las comunidades alauitas, sunitas, kurdos, drusos, armenios o cristianos convivan en “relativa tranquilidad”. Es utópico creer que a corto plazo se vaya a borrar de la memoria el recuerdo de tan brutal holocausto. Lo más seguro es que la división sectaria o étnica se radicalicé y atrincherados en sus guetos o zonas autónomas los respectivos grupos paramilitares impongan la ley y el orden. El método más indicado sería levantar muros de separación (al estilo a los construidos por Israel en Cisjordania), alambradas, garitas y chekpoints. Sólo con esas barreras físicas se podría garantizar la paz y la seguridad. O sea, instaurando una política del apartheid y segregación como la que se aplica en la actualidad en Palestina, Líbano o Irak. Las armas prevalecerán en la toma de decisiones y serán el mejor argumento para disuadir cualquier tipo de desavenencias.
El nuevo mapa sirio, si acabaran en este momento las hostilidades, sería el siguiente: al ESL le pertenece las zonas liberadas el norte del país y la mitad de la ciudad de Alepo; al noreste los Kurdos se hacen fuertes en su territorio y seguramente exigirán una amplia autonomía o la independencia; hacia la frontera con Irak los rebeldes sunitas y los grupos yihadistas imponen su autoridad, en el centro el dominio de las ciudades de Homs y Hama se lo disputan ambos bandos sin que todavía se decida su suerte, en el sur la región de Deraa y los altos del Golán el ESL y el frente Al Nusra consolidan sus posiciones, Damasco (menos los extrarradios) permanece en poder de Bachar el Assad y sus aliados cristianos, ismaelitas, armenios y drusos; en la frontera con el Líbano, con la recuperación de al Qusayr, el ejército sirio controla el pasillo estratégico con el valle de la Bekaa por donde reciben el apoyo de la milicia de Hezbolá, en la costa del Mediterráneo los puertos de Latakia, Tartus y Banyas son el feudo histórico de la comunidad Alauita.

Este panorama nos recuerda un poco a lo sucedido con la desintegración de Yugoeslavia en la década de los años noventa del pasado siglo XX.

Para comprender mejor los orígenes del conflicto sirio tenemos que remontarnos al año 1916 cuando, una vez derrotado el imperio Otomano, Gran Bretaña y Francia firmaron el acuerdo secreto Sykes-Picot mediante el cual se repartieron Oriente Medio. Las potencias coloniales, más interesadas en proteger sus intereses económicos y geoestratégicos, trazaron unas fronteras artificiales sin respetar los rasgos étnico-culturales de los pueblos autóctonos.

Estuve recorriendo la carretera que va de Amman hasta el puesto aduanero de al Karama en la frontera con Irak. Esta es una vía muy importante (en la guerra del golfo la utilizó Sadam Hussein para romper el bloqueo impuesto por EEUU y sus aliados en el Golfo Pérsico) pues por aquí transitan los camiones cisterna que abastecen con el petróleo iraquí la refinería de Zarqa en Jordania. El paisaje en su totalidad es árido y pedregoso de origen volcánico prácticamente deshabitado, con excepción de algún pueblo o aldeas beduinas. Al otro lado de la linde se halla la ciudad Siria de At Tanf perteneciente a la provincia de Muhafazat Hims (hace algunos años allí existía un campo de refugiados palestinos expulsados de Irak tras la caída del régimen de Sadam Hussein) La línea fronteriza entre Siria y Jordania es bastante permeable y en las horas de la noche comienza el trasiego de refugiados y de los contrabandistas de armas que actúan en complicidad con el gobierno jordano. Mientras que del lado iraquí el foco del mercado negro gravita en torno a la ciudad de Mosul. La única vía abierta entre Damasco y Bagdad (los otros puestos han sido bloqueados por los rebeldes) discurre por Ar Rutbah provincia de Al Anbar (mayoritariamente sunita y con presencia de grupos yihadistas vinculados al Qaeda) que es por donde el régimen de Bachar al Assad recibe los envíos de armas procedentes de Irán con el visto bueno del gobierno chiita iraquí.

La rivalidad entre las facciones chiitas y sunitas comenzó cuando el ejército Omeya al mando de Yazid, partidario del primer califa del islam Abu Bakr (defensores del califato dinástico) y los seguidores Husayn ibn Ali, nieto de Mohamed (su padre Ali tuvo varias esposas siendo la más querida Fátima, la hija del profeta. De ahí viene la denominación de shiat Ali o partidarios de Ali) se enfrentaron en la batalla de Kerbala el día de la ashura del año 680. El ejército sunita resultó vencedor y Husayn ibn Ali pagó con su martirio el tributo más glorioso. Desde ese instante se selló el cisma entre chiitas y sunitas que ha derivado a través de los siglos en cruentas guerras de exterminio.

En el poblado de Ar Rawayshid (Jordania) situado a unos 40 kilómetros de la frontera Siria, asistimos al funeral de un guerrillero caído en la yihad. El imam de la mezquita después de lavar el cuerpo y someterlo a las abluciones rituales lo amortajó con esmero colocándolo en una camilla. Luego fue transportado en andas por sus familiares hasta el “umbral del paraíso”, una fosa abierta en un cochambroso cementerio donde revolotean los cuervos. Allí colocaron el cuerpo inerte del muyahidín con la cabeza inclinada hacia la derecha en dirección a la Meca mientras con el Corán en la mano el imam rezaba la oración fúnebre fard kifaia.

En países como Irán, Afganistán o en grupos como Hezbolá, la Yamah Islamya, Hamas o los yihadistas existen escuelas de mártires donde los muftíes e imanes preparan a los futuros guerreros que se sumarán al ejército invencible del profeta Mohamed. La muerte es la victoria como lo confirma el Corán: “no digáis que los que han caído en la senda de Allah están muertos: están vivos”
Esto no es abstracción o un mito, es una verdad dogmática que no admite discusiones “El ángel Jibril tocará la trompeta un día no muy lejano anunciando el juicio final” Entonces, como cita el Corán: “de la tierra os creamos a la tierra retornaremos y de ella os haremos surgir otra vez” Existen varias categorías de muertos entre los que sobresalen aquellos héroes que se inmolan en el campo de batalla. Como premio a su valentía se les reserva un sitio privilegiado en el séptimo cielo o firdaws (la mansión de Allah, los profetas y ángeles). En ese oasis bendito de montañas de almizcle donde los ríos de leche y miel fluyen por valles de diamantes y rubíes. Hospedados en palacios de oro, plata y perlas serán atendidos por 86.000 sirvientes prestos a satisfacer todos sus deseos. Se hartarán de deleitar los mejores manjares o el vino más exquisito y, como si fuera poco, gozarán hasta la extenuación del amor carnal de las huríes.
La población civil Siria, no importa al bando al que pertenezca ni el grupo étnico o confesional, experimenta en carne propia una de las mayores tragedias jamás conocidas en Oriente Medio. La rutina diaria está marcada por el traquetear de las ametralladoras, los bombardeos de la aviación, el fuego graneado de morteros o el lanzamiento de los misiles Escud o Grad, quién sabe si cargados con gas mostaza o sarín; bombas de fósforo o de napalm. ¡Qué más da!, todo es válido con tal de neutralizar a “los peligrosos terroristas que intentan destruir a Siria”, según palabras del rais Bachar al Assad.

Siria se ha convertido en el centro global del yihadismo y donde miles de voluntarios islamistas procedentes de los países de la Umma o del mundo entero llegan a combatir a los “impíos y apostatas” alauitas. Pero tampoco los chiitas se quedan atrás y acuden presurosos a solidarizarse con sus hermanos de sangre. Entre los distintos actores protagonistas del conflicto bélico cabe destacar: el frente al Nusra, leales a Ayman Zawahiri, líder de al Qaeda (brigada Tawhid al Asheh, Al Sahaba, Fursan al Sunnah) los guerrilleros del Ahrar ash- Sham (Frente Islámico Sirio) también de los de Hezbolá (brigada Nasr), AMAL, o los guardianes de la revolución iraníes Pasdarán que llevan colgado en el pecho el retrato del imam Jomeini, ESL (Geish al Jor- Ejército Sirio Libre) el Hamas palestino, las Brigadas de Unificación de los Muyahidines (chiitas iraquíes), los filipinos de Abu Sayyaf, los chechenos del Imarat Kavkaz, los yihadistas barbudos de trajes yemenitas , cuchillos curvos y kalashnikov en ristre reclutados por Qatar, el wahabismo saudita más radical que patrocina varios batallones de mártires entre los que no faltan musulmanes españoles, franceses, holandeses, británicos o americanos, el Movimiento Muyahidín de Marruecos, los matones de la Shabiha de Bachar al Assad, el Frente de Liberación Popular de Turquía al mando del “carnicero de Baniyas” Mihrac Ural pro alauita, los yihadistas del Estado Islámico de Irak y Levante, simpatizantes de Al Qaeda, yihadistas egipcios de los Hermanos Musulmanes, los islamistas de Ansar al- Islam, el Ansar al Sharia tunecino, los kurdos del (PYD) Partido Democrático del Kurdistán, afiliado al PKK, los paramilitares Cristianos Sirios aliados de Bachar al Assad, el Movimiento Salafista Yihadista Jordano, el Lashkar e Talibán de Pakistán, los Hermanos Musulmanes sirios, los libios del CNT , los palestinos del FPLP aliados de Bachar, los cristianos maronitas libaneses pro sirios , los Drusos de las montañas de Sweida y los altos del Golán, Armenios, Asirios y Arameos, minorías fieles a Bachar al Assad. También hay que mencionar los asesores rusos, de Corea del Norte y China, o los mercenarios y espías de todas las nacionalidades captados por la CIA, La OTAN, Rusia, Irán, Qatar, Emiratos Árabes o Arabia Saudita.

Desde hace meses se venía denunciando el uso de armas químicas por parte del ejército sirio lanzadas desde aviones de combate o con misiles Grad contra los rebeldes y la población civil. Aunque los voceros gubernamentales traten de culpar de dichos atentados a los “grupos terroristas extranjeros” las pruebas incriminatorias recogidas por ONGs, la MSF o la Cruz Roja son contundentes y demuestran la práctica sistemática del terrorismo de estado. El ejército sirio posee uno de los arsenales de armas químicas más grande del mundo, cuyo programa lo ha desarrollado desde los años 70 con el asesoramiento de Egipto y la Unión Soviética. (En la actualidad Rusia e Irán) En julio de 2012 Bachar Al Assad amenazó con utilizar con el gas sarín, mostaza o el VX en el caso de una intervención militar occidental.

El último ataque con armas químicas realizado el 21 de agosto del presente año por la 155 brigada de la cuarta división al mando de Maher Al Assad, hermano menor del rais, contra el suburbio de Ghuta en Damasco dejó la escalofriante cifra de más de 1400 muertos (400 de ellos niños) Se especula que tras el atentado con explosivos (operación Volcán de Damasco) cometido por una comando del ELS en el edificio de la Seguridad Nacional el 19-07-2012 y que le costó la vida a varios miembros de la cúpula militar, Maher Al Assad sufrió la mutilación de una pierna y un brazo. Es por este motivo que la fiera herida tiene que saciar su sed de venganza a como dé lugar. Definitivamente Maher es quien ordena y toma las decisiones siguiendo la línea dura trazada por Hezbolá e Irán bajo el paraguas protector de Rusia y China.

La agencia de noticias siria SANA afirma que “los misiles cargados con sustancias neurotóxicas fueron disparados por los mismos terroristas con el objetivo de ensuciar el buen nombre del glorioso ejército sirio”. Los agentes de la seguridad del estado o- muhabarat- son especialistas en propagar mentiras o fabricar falsas pruebas. En todo caso los responsables de tan alevoso crimen tendrán que comparecer tarde o temprano (si es que sobreviven) ante la Corte Internacional de Justicia de la misma forma que lo hiciera en su día Milosevic, Radovan Karadzic o Ratko Mladic responsables de múltiples violaciones de los derechos humanos en la guerra de los Balcanes.

Organismos de reconocido prestigio como la Cruz Roja o MSF corroboran lo contrario. Es decir, que fue el ejército gubernamental quien deliberadamente cometió el ataque. Por si fuera poco las declaraciones del coronel sirio Hasan Muri Hamada piloto de un Mig 21, al que Jordania concedió asilo político, clarifican cualquier duda al respecto. El coronel Muri Hamada confesó a los funcionarios del Ministerio del Interior que él personalmente recibió órdenes del alto estado mayor de bombardear las zonas rebeldes con napalm. Moralmente estaba incapacitado para obedecer a sus superiores así que decidió desertar en cuanto puso a su familia a salvo.

Bachar Al Assad representa la cara amable del régimen, un respetable oftalmólogo graduado en Londres, el “padre de la patria” incapaz de hacer daño a una criatura inocente. Su discurso se repite una y otra vez con los mismos argumentos: “Siria es víctima de un complot promovido por el sionismo, la CIA, la OTAN, los jeques árabes y al Qaeda”

Está en juego la supervivencia de La dinastía Assad, un clan familiar compuesto por una larga lista de hermanos, primos, tíos, cuñados, nueras o yernos que acaparan, no sólo el poder político del Partido Baath árabe-socialista, sino también los más importantes cargos en el ámbito económico y militar del país. Quizás el clan Assad ya esté preparando una retirada estratégica hacia la zona del Mediterráneo donde la población Alauita es mayoritaria. Por lo menos a través de la base rusa de Tartus podrían seguir recibiendo armas y pertrechos esperanzados en hacerse fuertes con la intención de resucitar la antigua república de Latakia.

El uso de armas químicas demuestra la actitud desesperada del régimen sirio ante el avance de los rebeldes en la periferia de Damasco. Seguramente han entrado en acción las fuerzas especiales del ESL (compuestas por desertores del ejército sirio) equipadas con un sofisticado armamento y entrenadas por la CIA en una base secreta situada cerca de Al Thughra, Jordania.

Se prevé que en las próximas semanas Estados unidos junto a Francia, si así lo deciden sus respectivos gobiernos, inicien una intervención armada, sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU. Su propósito es escarmentar al régimen de Bachar al Assad por el lanzamiento de misiles Grad cargados con gas sarín contra el suburbio de Ghuta (Damasco) que ocasionó tan espantosa masacre.

Según el gobierno estadounidense se trata de una misión aeronaval que busca debilitar la capacidad ofensiva del ejército sirio. Si se llegará a producir el ataque Bachar Al Assad ha advertido que “un voraz incendio consumirá por completo Oriente Medio” Todavía está por ver si pasa de las palabras a los hechos o se trata de mero arrebato pasional. La milicia chiita de Hezbolá tiene 3000 cohetes Fajar-1 y Khaibar-1 listos para disparar sobre el norte de Israel. El ejército sirio dispararía sus misiles contras los altos del Golán y las bases militares jordanas situadas muy cerca de la frontera común. (porque Jordania es la retaguardia de la insurgencia) Aunque no hay que descartar el inicio de una campaña terrorista contra intereses hebreos y occidentales en la que participaría los servicios secretos iraníes. Esto no son más que hipótesis, todos los frentes están abiertos aunque lo más probable es que Bachar Al Assad y sus aliados chiitas actúen con contención y se mantengan a la defensiva a la espera de dar un golpe de mano en el momento menos pensado.

Un ataque de este tipo sin una invasión terrestre difícilmente podrá derrocar a Bachar Al Assad. Muy por el contario lo más seguro es que se intensifique el conflicto provocando un mayor número víctimas y de refugiados. La población civil, ya de por si sumida en una catástrofe humanitaria de dimensiones apocalípticas, exige al menos morir dignamente. Lo más seguro es que, del mismo modo que sucedió en la guerra de los Balcanes, los cascos azules de la de la ONU o de la Liga Árabe tendrán que hacer acto de presencia a supervisar lo que queda debajo de los escombros.

La caída de Bachar sería un terrible golpe para Hezbolá e Irán pues perderían un aliado irremplazable. Israel paradójicamente también saldría perjudicado pues el ejército sirio desde la guerra e los Seis Días en 1967 no ha hecho nada por recuperar los Altos del Golán. El sionismo saben de antemano que tras las intifadas árabes del 2011 el nuevo orden que comienza a estructurase en la región no les favorece. Ellos prefieren a un dictador manso y pasivo que al islamismo radical cuyo objetivo supremo es “extirpar un cáncer llamado Israel”. De ahí que desde hace semanas hayan movilizado a sus reservistas y el Tzahal se encuentre en estado de alerta máxima. Incluso se han agotado las máscaras antigás pues la población teme que si se produce intervención americana Bachar al Assad o Hezbolá desaten una lluvia infernal de cohetes cargados con gas sarín o gas mostaza. Una escalada bélica en Oriente Medio tendría unos efectos desastrosos para la economía mundial que desesperadamente trata de salir de la crisis: subirían los precios del petróleo, caerían las bolsas, habría una mayor recesión y encima las de por si tensas relaciones entre occidente y los países islámicos sufrirían un grave deterioro.

Carlos de Urabá 2013
Amman-Jordania

lundi 19 août 2013

El islam político en el Egipto contemporáneo y el renacimiento del califato



 Un regreso al esplendor de  del islam que llegó a extenderse a finales del siglo VII por Asia, África y la península ibérica, una vuelta a un pasado glorioso,  al apogeo de Al Andalus  es lo que pregonan  los pensadores y filósofos musulmanes del siglo XX. Los clérigos más radicales ya advirtieron de las catastróficas consecuencias que supuso el contacto con la civilización occidental que alteró por completo la ortodoxia islámica tan apegada al conservadurismo y las tradiciones ancestrales.

Es difícil adentrarse en el pensamiento teológico de los ulemas, muftíes o jeques pues no hablamos con fluidez  la lengua árabe. Somos  forasteros provenientes de al garb, occidente, es decir, ¿cristianos? que deben demostrar cierta sumisión a las enseñanzas del profeta si queremos profundizar nuestra labor investigativa.

De lo contrario el conocimiento se reservaría al campo virtual o enciclopédico; los libros, las revistas o las páginas de internet. La única manera de realizar esta inmersión cultural es despojarse de los prejuicios y mezclarse con el pueblo llano. El secreto es integrarnos en su realidad cotidiana donde indudablemente necesitamos de traductores, informantes que nos apadrinen en tan sinigual aventura.

Egipto es un país que siempre ha tenido un gran protagonismo económico,  cultural, político  y religioso en la umma (comunidad de naciones) musulmana, un referente indiscutible pues son los herederos de la civilización faraónica considerada por muchos historiadores como la “madre de la humanidad”.
La ideología islámica egipcia tiene diferentes ramas entre las que cabe destacar: el “islam popular”, una variante  muy arraigada entre los  millones de parias, obreros, trabajadores, campesinos (en su mayor parte analfabetas).  Esas masas explotadas  por un  sistema injusto necesitan ser redimidos por la fe

De otro lado,  la burguesía y la elite más occidentalizada que habla el inglés o el francés asumen una actitud colaboracionista con los colonizadores con el fin de preservar sus privilegios. Éstos afirman que es necesario evolucionar, adaptarse a los nuevos tiempos de la globalización y despojarse de lastre de ese pasado primitivo que obstaculiza el progreso y el desarrollo. Sin embargo  los Hermanos Musulmanes, los salafistas, los yihadistas, los sufíes o los cristianos coptos son la expresión mayoritaria de una sociedad que desea conservar a como dé lugar la identidad religiosa.  

En Egipto el sufismo, que es una corriente mística dentro del islam (acusados de idolatría por los salafistas) cuenta con 7 millones de devotos agrupados en hermandades. Se distinguen por  el conocimiento esotérico, la peregrinación a la tumba de los  santos y el uso de  amuletos y encantamientos o la  memorización del Corán.   Los teólogos puristas de la universidad de al-Azhar critican estas prácticas por heréticas.

La agresión de las potencias coloniales iniciada en el siglo XIX sembró entre los pensadores  musulmanes un profundo sentimiento de odio. Ellos son conscientes del peligro que representa la modernidad que corrompe el alma de los fieles.

Para enfrentar tales peligros los predicadores aconsejan cumplir a rajatabla los mandamientos coránicos, en especial  las cinco oraciones diarias del salat. “Allah es el único que les puede proteger de las tentaciones de un mundo degenerado por la lujuria, la fornicación y la avaricia”

Un día visitando la mezquita de al-Azhar en el Cairo encontré en una de Las bibliotecas el libro Maalim fi al-Tariq -traducido al inglés- perteneciente a la obra de Sayyid Qutb (1906-1966)- Qutb es quizás el más importante de los pensadores islamistas del siglo XX. En sus prolijos escritos (dejó innumerables tomos en su haber) denunció la podredumbre de occidente,  al garb. Tales tesis  las desarrolló  durante su estancia en EE.UU (Greeley, Colorado 1948-1950) enviado por el gobierno Egipcio (ya que era funcionario del Ministerio de Educación) a estudiar el sistema de enseñanza americano.

Las conclusiones descritas en sus obras son categóricas: califica a los Estado Unidos como el “imperio del paganismo  y la herejía” -“la nación más poderosa del mundo también es la más estúpida del mundo”- “Allí lo que prima es el individualismo egoísta y el consumismo materialista” ¿En una verdadera democracia puede existir tanto racismo y violencia?“ -se pregunta-  “además ellos son los principales benefactores del estado de Israel”.  “La civilización occidental  corrupta y decadente (los cruzados y los judíos) desean conquistar los países árabes y apoderase de sus riquezas (el petróleo) y  despojar a sus ciudadanos del din (su fe)  ¿es licito enfrentar a tan maléficos invasores?”   Plantea el clásico conflicto  entre el bien y el mal, donde al garb, occidente, es el  anatema. Para Qutb los musulmanes han caído en la jahiliyyah (la edad de la ignorancia preislámica) “Las futuras generaciones  se consumirán en el fuego del yahenam (infierno) pues están expuestas a las tentaciones del pecado (los medios de comunicación y su alienante propaganda)” Qutb en otro de sus libros “Justicia social en el Islam” asevera que la única alternativa  para contrarrestar el liberalismo y el laicismo es seguir el camino recto de la sharia.  “Volver a los orígenes del Islam, a esa época gloriosa del profeta Mohamed y sus compañeros para construir  una sociedad más justa y armoniosa”

Qutb en los años cincuenta se enroló en  la cofradía de los Hermanos Musulmanes  fundada por  Hasan al Banna, un personaje que predicaba el “islam social”.  -“a los pobres  hay que proporcionarles  una vida digna, bienestar  y medios para que se superen” al Banna impulsó el reformismo, una apertura al exterior donde hacía énfasis en el panislamismo frente a la creciente occidentalización. Adoctrina con vehemencia a los devotos, organizados en cofradías,  para que no cesen en la lucha de resistencia en todos los frentes contra el kufur  (los herejes). A causa  de sus virulentos discursos y su explosiva personalidad Al Banna fue asesinado por los servicios secretos egipcios  en 1949.

La obra de Qutb tuvo una gran influencia entre los integrantes de  al Qaeda y en la secta Takfir Wal Hijra.  En la actualidad,  su líder,  Ahiman al Zawahiri, antiguo jefe de la  Yihad Islámica Egipcia, fue alumno aventajado de Mohamed Qutb, su hermano.  Este a la vez se convirtió en  mentor de Osama Bin Laden.  Al Zawairi creó el Frente Islámico Mundial para “combatir a los judíos y cruzados mediante la guerra santa o yihad”. Anwar al Awlaki, yemenita-americano, líder de al- Qaeda península arábiga (asesinado por un drone en el 2011 a las afueras de Sana)  encontró la obra de Qutb una gran revelación pues “sus palabras le hablaban directo al corazón”

Los militares egipcios (asesorados por los soviéticos y posteriormente la CIA) a partir de los años cincuenta empezaron la persecución de los Hermanos Musulmanes y los grupos islamistas radicales. Para combatirlos instituyeron un régimen de terror, desataron una cruel represión y criminalizaron sus predicas. Las torturas y desapariciones forzadas formaban parte de un plan premeditado con el objetivo de exterminarlos. Sus más destacados dirigentes fueron enviados a prisión o condenados al patíbulo.

Las fuerzas opositoras tuvieron entonces que organizarse en células clandestinas que más tarde servirían de engendro de la futura al Qaeda.  En el fondo Occidente veía con buenos ojos la instauración de una dictadura militar que velara sus intereses económicos y geoestratégicos. No por casualidad Estados Unidos destina anualmente 1300 millones de dólares de ayuda al ejército egipcio. La táctica consiste en comprar la lealtad de los altos mandos y jerarcas que actúan con mano dura imponiendo sus órdenes. No olvidemos que Egipto se encuentra en el corazón de una de las  zonas más conflictivas del planeta y donde la supervivencia del estado de Israel es prioritaria.

La industria más importante de Egipto es el turismo. Ese pasado esplendoroso de la civilización faraónica reporta a los tour operadores extranjeros y a la mafia gubernamental una fuente inagotable de divisas. (A partir de la revolución del 25 de enero del 2011 se ha ido a pique) Millones de dólares que apenas se revierten a las arcas del estado.  Mientras que los nativos cumplen con su  papel de siervos en las cadenas hoteleras o en los balnearios a cambio de un salario de hambre. “Vale más un turista que 100 egipcios”. Es tan brutal la crisis económica que en los últimos dos años se ha multiplicado por diez la emigración de obreros y trabajadores a Arabia Saudita, los países del Golfo Pérsico, Líbano o Jordania.

Qutb insiste en que “es legítimo combatir a los cruzados y sus cómplices sionistas”. Pero además incita a los buenos musulmanes a “rebelarse contra  los gobernantes árabes que le han vendido su alma al “diablo occidental” prostituyendo la herencia del profeta Mohamed” Como es el caso de los wahabíes sauditas que alimentan con sus reservas de petróleo (las más grandes del mundo) la voracidad del monstruo capitalista.

La obra magna de Qutb, publicada en 1964, se titula “signos en el camino”- Maalin-fi-I-Tariq que  tomando como referencia las  suras del Corán hace unos comentarios al margen en los que  vincula el texto sagrado con los  problemas sociales que padece el Egipto contemporáneo. “El  auténtico modelo de vida musulmán se cimienta en la yamahha  (la colectividad) que debe regirse por  los  valores  éticos y morales transmitidos por Allah, a través del arcángel Jibril, al profeta Mohamed. “Los musulmanes se han infectado de la jahiliyyah (Ignorancia) La ciencia y la tecnología está matando el din (fe)”

“El estudio del Corán es imprescindible para revitalizar el din y detener la desintegración del núcleo familiar (base de toda sociedad islámica)” “Occidente es el directo responsable de la corrupción política, la mentira y la hipocresía,  el  placer,  el vicio, el alcoholismo, la drogadicción, el sexo libre, la prostitución  o la homosexualidad” “Sumidos en la oscuridad sólo la luz del islam es capaz de resucitarnos” “Por ejemplo,  los hadices (consejos atribuidos al profeta Mohamed narrados por sus compañeros) o  la sunna (el modo de vida) son poderosas armas de lucha social y política”  “La “yihad cultural”, con su misión  pedagógica, debe prevenir en las madrasas y las mezquitas el cáncer del  secularismo y el laicismo” “El creyente tiene que  suplicar a Allah para que lo ilumine en su camino de santidad. Necesitamos mártires, no esclavos del placer y la concupiscencia”

En su libro Tafsir Fi zilal Al –Quran (A la sombra del Corán) Qutb  denuncia los gobernantes apostatas y traidores que fomentan la división entre los musulmanes y que únicamente piensan en enriquecerse a costa de la pobreza de sus pueblos. Especialmente condena a los regímenes militares como el de Abdel Nasser o las dictaduras de Iraq y Siria.

“Los musulmanes no necesitamos ni capitalismo ni comunismo porque son ideologías paganas ajenas a nuestra idiosincrasia. Nosotros nos regimos  por la shura (asamblea popular) y la legislación divina de la sharia “En una sociedad islámica el trabajo será el que defina la clase social a la que pertenezca el individuo; no se hablará de clase obrera ni de proletariado o explotados sino de “débiles de la tierra” o “los afligidos”

Qutb murió en la horca en 1966  acusado por los militares de planificar un golpe de estado contra el supremo rais  Abdel Nasser. 

La organización social del islam, según el modelo profético, pasó a los turcos tras la conquista de Estambul en el año 1457. Por lo tanto el califa es el único heredero del profeta Mohamed. El gobierno divino permaneció bajo su soberanía hasta que en 1908 estalló la revolución de los denominados “Jóvenes Turcos” integrada por oficiales del ejército,  intelectuales y funcionarios (que más tarde fundarían el partido “Comité de Unión y Progreso”) que derrocan al sanguinario emir Abdulhamid II. En esta operación participó  activamente Mustafá Kemal (el perfecto)  Ataturk.  En  1922 se abolió la monarquía y en 1923 el Parlamento Turco proclamó la república con Ataturk como presidente. En 1924 la autoridad del califato otomano pasó a la gran Asamblea Nacional Turca siendo  el último califa del islam Abdulmecid II que tuvo que exiliarse París.  Para los sunitas significó una afrenta imperdonable, la más aberrante de las humillaciones.

Ataturk, el padre de la patria, condujo a Turquía por la senda del secularismo y occidentalización: se cerraron las madrasas, la sharia fue reemplazada por el código civil al estilo suizo, se promovió la emancipación de la mujer concediéndole el derecho a voto y su  incorporación al mercado laboral, se prohibió la  poligamia,  el fez (símbolo feudal), el velo y el burka. Se impuso por ley el vestido a la moda europea, el árabe clásico fue reemplazado por la  lengua otomana moderna (limpiándola de palabras árabes o persas) escrita con el alfabeto latino, se levantó la prohibición del alcohol y se declaró la laicidad del estado con la separación de poderes. El liberalismo económico impulsó  a marchas forzadas la modernización del país. Estas son razones de sobra para que los musulmanes consideren a Ataturk la viva encarnación del xaitán (demonio)

Los conspiradores colonialistas consumaron la traición infiltrando en el califato agentes como Lawrence de Arabia que organizó junto a  los beduinos del Najd  la Gran Rebelión Árabe del año 1917.   

La caída del imperio otomano trajo como consecuencia el advenimiento de la modernidad. Un fenómeno que supuso un tremendo shock para unas sociedades tribales que permanecían olvidadas en el tiempo.  Las potencias extranjeras (Francia e Inglaterra) se repartieron su vasto territorio comprendido entre Arabia, Egipto, Líbano, Jordania, Siria, Iraq. Lo más doloroso fue la invasión en masa de emigrantes judíos a Palestina  que poco a poco se asentaron en Tierra Santa arrebatándosela a los árabes tras la guerra de 1948.  

De los 250 Oficiales Libres  (santo movimiento por la liberación de Egipto contra el imperialismo británico) que dieron el golpe contra el rey Faruk en 1952 la mayor parte pertenecía a la Hermandad Musulmana.  Entre los grupos más relevantes cabe señalar la Academia Militar y Excomunión y Hégira. Pero lo que en un principio se creyó que iba a derivar en una revolución islámica terminó en el  más absoluto fiasco.

Durante la segunda guerra mundial se desarrolló en territorio egipcio la famosa batalla del el- Alamein  que enfrentó al Afrika Korps, al mando de Rommel,  y las tropas aliadas conducidas por el general Montgomery. Con la derrota del eje Inglaterra reafirma su dominio en el canal de Suez y la ruta del petróleo.  No fue hasta el año 1956 que Abdel Nasser nacionaliza el canal y bloquea el estrecho de Tirán. Como represalia Inglaterra y Francia interviene para recuperar su soberanía  y el ejército israelí  invade el Sinaí. Un conflicto que se resuelve favorablemente a los intereses egipcios gracias a la mediación de  EEUU, la Unión Soviética y la ONU  

Quizás sea el año 1967 una de las efemérides más nefastas en el calendario musulmán pues los ejércitos árabes fueron derrotados a manos de los judíos en la guerra de los Seis Días.   Los ulemas culparon de esta catástrofe  a sus líderes por haberse desviado del camino recto de Allah. Como consecuencia de la Naksa  el proyecto socialista, panarabista y laico de Abdel Nasser fracasó por completo.

Qutb, igual que muchos intelectuales y pensadores,  sospechaba  que  existía  una conspiración cristiano-sionista contra los musulmanes. Y no estaba del todo equivocado pues así lo corroboran hechos históricos irrefutables.  Henry Kissinger, Secretario de Estado bajo la administración Nixon y Ford  mediante astutas estratagemas  persuadió al rais Anwar el- Sadat para que se sentara a negociar la paz con los judíos.  El arrogante  dictador no tuvo en cuenta  la opinión de su pueblo y en 1978  firmó  los acuerdos de paz de Camp David con Israel. A nadie le sorprendió que los imanes más importantes del mundo árabe emitieran una fatua condenándolo a muerte por hereje y apostata. En 1981 fue ajusticiado por un comando extremista islámico perteneciente a la Yamaa Al Islamiya, liderado por el  oficial Al Instambuli, en el momento en que  presidía una parada militar en conmemoración de la guerra del Yom Kippour.

El triunfo de la  revolución iraní en 1979, encabezada por el  ayatolá Jomeini,  conmovió a un mundo dividido en bloques a causa de la guerra fría y  demostró que era posible la creación de un estado islámico como alternativa al capitalismo o el comunismo.

Con la caída del muro de Berlín y  la desintegración del bloque soviético el imperialismo norteamericano se autoproclamó el guardián de la democracia y la libertad planetaria.  Aunque para mantener activa su maquinaria guerrerista precisaba de un nuevo enemigo que no era otro que el  “terrorismo”  islámico.

El estamento militar egipcio cuyos mandos pertenecen a las clases medias y altas es una entidad completamente segregada del resto de la población. Su brazo ejecutor es la soldadesca miserable perteneciente a las castas inferiores  a los que les deben obediencia y pleitesía. Si bien la intifada de enero 2011 tumbó a Mubarak las estructuras dictatoriales permanecieron intactas. De modo que cualquier intento democratizador es prácticamente inviable. Tras la victoria en 2012 de Mohamed Morsi, candidato de los Hermanos Musulmanes,  en las primeras elecciones libres de la historia, el islam político llegaba al poder con la intención de imponer su utopía coránica.  Incluso muchos de sus incondicionales confiaban en la restauración del califato y su grandiosa herencia. No podemos negar que un alto grado de romanticismo impregnaba su discurso en el que sobraban las metáforas y alusiones mesiánicas.

El general  Abdel Fatah Al Sisi,  jefe supremo de las fuerzas armadas y el Consejo Militar Egipcio, aprovechando el descontento social y la complicidad de los  partidos de la oposición agrupados en el movimiento Tamarod, dio un  golpe de estado el día 3 de julio de 2013. Según declaró su excelencia para: “liberar Egipto de la tiranía islamista”. Entonces, los partidarios de los  Hermanos Musulmanes  se atrincheraron en el barrio Naser y la mezquita Al Imán reclamando la vuelta del  presidente Morsi secuestrado en uno de los cuarteles de la Guardia Republicana.  




Al terminar el ramadán el ejército y la policía apoyados con carros de combate iniciaron el desalojo de los campamentos con el propósito de desmovilizar las protestas. Una  demencial acción que provocó la peor masacre de la historia moderna en Egipto. -ya se contabilizan casi 900 muertos, 3000 heridos, 2000 detenidos (sin contar los desaparecidos y torturados)  Se  fusiló a mansalva de la manera más cobarde  a mujeres, niños, jóvenes, adultos o ancianos indefensos (muchos presentaban tiros de gracia en la sien). -A las víctimas sólo les queda el consuelo que, como mártires, Allah los colme de bendiciones en el yenna -comentaba uno de los heridos.” De acuerdo a las sagradas escrituras  estas son señales que presagian la venida del Majdi (mesías) Isa o Jesús que con el seif el islam, la espada justiciera, conducirá a los musulmanes a la victoria” predicaba un imán a las multitudes. Las escenas que se contemplaban eran espeluznantes: los ríos de sangre se desbordaban por las calles, por las plazas y avenidas mientras cientos de cadáveres amortajados iniciaban su peregrinación al camposanto. Y lo más triste es que estos crímenes de lesa humanidad sin duda alguna quedarán impunes. 

Las fuentes oficiales para justificar tan demencial represión afirman que “lamentablemente se han visto obligadas a eliminar los focos terroristas que amenazaban  la paz y la libertad de la patria” Los militares egipcios  pierden todas las guerras contra Israel y las ganan todas contra su propio pueblo. Es difícil concebir como estas bestias desalmadas han podido masacrar a quemarropa a sus congéneres; tal vez, hermanos, hijos o hasta sus propios padres. Incluso  no les importado que  se trasmitan  en vivo y en directo a través de las  televisiones del mundo entero la magnitud del holocausto. 

Ante tan vil carnicería  los gobiernos occidentales no han tenido otra opción que “indignarse”,  se muestran “muy preocupados” y exigen “contención a las fuerzas del orden” también  “diálogo constructivo entre las partes”. Es paradójico que aquellos que patrocinan y surten de armamento al régimen militar  ahora vengan con proclamas de amor fraterno.    Los sentimientos de odio, ira y de  venganza hacen presagiar el peor de los panoramas. Un futuro en que  la  división sectaria, étnica y  confesional  arrastrará inevitablemente al país  a la  guerra fratricida.  ¿Quién puede hablar de paz y reconciliación después de tamaño genocidio?

El proceso revolucionario iniciado el 25 de enero del 2011 en el Tahrir que luchó por la creación de un estado civil democrático, justo y solidario ha muerto.  Las enseñanzas de Qutb toman un inusitado protagonismo y nos hacen reflexionar sobre el curso de los acontecimientos:   “la santa yihad en defensa del islam llama a los  muyahidines (combatientes) de toda la umma a vengar en nombre de  Allah, el único dueño del mundo, a nuestros mártires”  

Carlos de Urabá 2013
Amman-Jordania.

-Agradezco la inestimable colaboración  del traductor jordano el Sr. Munther Husseini sin el cual  habría sido imposible redactar este artículo.

samedi 13 juillet 2013

Colombiana-Palestina residente en el campo de refugiados de Wahadad (Jordania) busca a su familia en Carcasí (Santander)


Dicen los beduinos que el destino es un camello ciego que a uno lo trae y lo lleva su capricho.
Y esta máxima parece que se cumple en el caso de Evangelina Palencia Olegua, una mujer de Carcasí, Santander, Colombia que un buen día decidió siendo aún adolescente emigrar a Venezuela acompañando a su tía Leonisa. Tal y como le sucedió a tantos colombianos allá por los años sesentas y setentas que se iban al vecino país en busca de un mejor futuro económico huyendo de la miseria atávica del mundo rural. Pero Evangelina no sólo iba a trabajar duro en una fabrica de textiles sino que allí mismo encontró al señor Mohamed Mustafá, un palestino de Ramala, que igual que ella partió a probar fortuna en Venezuela pues en Oriente Medio, por culpa del conflicto árabe-israelí, las cosas se estaban poniendo muy tenaces.

Entonces, tras un corto noviazgo, se casaron en la ciudad de Coro (Venezuela) donde fijaron su residencia. Previamente Evangelina tuvo que abrazar la fe musulmana cambiando su nombre por el de Ifa (Eva). Algo que hizo según ella por amor. Fruto de esta unión tuvieron seis hijos: Sara, Yamila, Samira, Adib, Sandra y Leila que residen en Puerto Rico, Chicago y Amman, Jordania. Y aunque ella siempre había sido una ferviente cristiana lentamente fue asumiendo las costumbres y tradiciones de los árabes; aprendió la lengua, estudió el Corán y los hadices. En este momento su esposo se encuentra trabajando en Puerto Rico vendiendo tela y ropa en los mercados. Él hace parte de la diáspora Palestina y desde el año 1967 no puede regresar a Ramala pues las autoridades israelíes se lo prohíben.

A la señora Evangelina o Ifa om Adib me la encontré por casualidad un día que caminaba por el campo de refugiados palestinos del Wahadad. Iba acompañada por su hija Leila y cuando me escuchó hablar en español con un amigo inmediatamente me preguntó que de dónde era. Al contestarle que yo venía de Colombia por poco se va de bruces. -¡Un paisano en el Wahadad! lo nunca visto. Pero qué se le habrá perdido en ese barrio de refugiados donde se hacinan miles de personas en unas desvencijadas casuchas. Se puso a hablar conmigo largo y tendido y amablemente me invitó a su casa. Allí bebiendo una taza de té me contó la apasionante historia de su vida.(vídeo http://youtu.be/5RaM2cELoig) La señora Evangelina o Ifa om Adib como corresponde es muy devota y usa el hijab musulmán, es decir, el típico pañuelo que le cubre el pelo y las orejas en señal de modestia y sumisión a Allah. Ella está a punto de cumplir setenta años y aunque el tiempo han domado el desarraigo repentinamente le ha entrado un ataque de nostalgia. Hace 50 años que no sabe nada de su familia y no pude soportar más esa tortura. Me pidió que, por favor, la ayudara a buscar a sus seres queridos pues ella lo ha intentado muchas veces y todo ha sido infructuoso.

Por ley de vida sus padres Fernanda y Eusebio Palencia seguro que ya estarán muertos pero, tal vez, sus hermanos Alfonso, Moises, Helena y Teresa o uno que otro familiar le sobrevivan. Evangelina recuerda muy bien la vida cotidiana de su pueblo; la rutina de los campesinos, de los arrieros, su trabajo en el campo junto a sus padres y hermanos recogiendo tabaco o cultivando maíz y frijoles. En especial no olvida ese entorno natural tan hermoso de los andes colombianos completamente opuesto a estos desiertos estériles donde el sol resquebraja hasta las piedras. Echa de menos la comida criolla; el mute, los tamales, las hormigas culonas o el bocadillo veleño, de la música ni hablar, recuerda “la campesina santandereana”, la guabina o los bambucos, la alegría de las fiestas o la pasión de la semana santa. Porque ella siempre fue una mujer muy creyente; antes como católica y ahora como musulmana.

Evangelina me confesó que que profesa un profundo respeto por el Islam y reza las oraciones cinco veces al día siguiendo los preceptos del profeta Mohamed. Ni siquiera se pierde el salat al fayer de las cuatro y media de la madrugada. Pertenece a una familia muy conservadora en la que la mujer debe aceptar la tutela del patriarcal como está escrito en el Corán. Su protagonismo se limita a las tareas del hogar y la crianza de los hijos y ahora de sus nietos. Evangelina o Ifa ha peregrinado a la Meca en varias ocasiones y aprendió con abnegación junto a su esposo Mohamed Mustafa los rituales del Umra que es darle ocho vueltas a la Kaaba, el tirarle piedras al xaitan o diablo desde el monte Arafat, el beber el agua sagrada de la fuente del Semsem y, quizas, lo más importante, cumplir a rajatabla el mes del ramadán mubarak. Algo que siempre le ha encantado pues su máxima satisfacción es ofrecerle a su familia y sus invitados las mejores recetas de la cocina árabe o colombiana. Por eso cuando la caída del sol señala que está a punto de romperse el ayuno su casa se ve atiborrada de su numerosa prole y amigos que vienen a deleitar el festín que ha preparado donde no falta el mansaf el makluba o un buen tamal santandereano.

En todo caso ella en lo profundo de su alma lleva marcado con fierro candente la idiosincrasia colombiana y el férreo carácter santandereano. Es imposible ir en contra el instintos porque superan el ámbito de lo racional y se ciñen más a lo mágico. Evangelina o Ifa en el umbral de la vejez siente el llamado del terruño, es la llamada de la madre tierra que la reclama. Estamos hablando de un código genético escrito en su sangre del que nadie puede desprenderse. Igual que las aves migratorias y las ballenas ella desea retornar al vientre materno, a su cuna y ser arrullada nuevamente por el canto de los toches o de los turpiales.

Doña Evangelina solloza cuando le pregunto si quiere volver a Carcasí, es algo tan obvio que hasta resulta estúpido plantearselo.- ese sueño lo voy a cumplir antes de que me muera. ¡Inchallah! - contesta meditabunda. Pero esta es una decisión que no depende de ella sino de su esposo y de sus responsabilidades familiares. -Primero hay que reunir la platica para el pasaje en avión que se ha puesto muy caro. Antes de despedirse de mi me enseña una foto muy antigua en la que se ve una pareja de campesinos palestinos vestidos a la vieja ausanza. -Son los padres de mi esposo Mohamed Mustafa. Nosotros no hemos podido asistir a su entierro y hemos perdido todas las propiedades. Los judíos nos han robado un pedazo de nuestro corazón y esto jamás lo podremos perdonar.

Desde Amman, Jordania, realizamos un llamado de solidaridad a ver si alguien conoce el paradero de sus seres queridos que probablemente residan todavía en Carcasí (Santander) Muchas gracias.

Carlos de Urabá 2013

Amman-Jordania

mardi 9 juillet 2013

Las potencias occidentales avalan el golpe militar en Egipto.



Aducen que el islam es incompatible con la modernidad y la democracia

Napoleón a finales del siglo XVIII desembarcó con una flota de 400 navíos y 50.000 soldados en Alejandría con el propósito de apoderarse de Egipto y cerrarle a los ingleses la ruta hacia la India. En sus delirios de grandeza quería emular a Alejandro Magno e inscribir su nombre en letras doradas en los anales de la historia. En la Batalla de las Pirámides las tropas francesas, aprovechando su superioridad militar, derrotaron a los briosos guerreros Mamelucos al servicio del imperio Otomano.De esta manera comienza la aventura colonial europea en Oriente Medio que perdura hasta nuestros días.
Las élites, las familias de la alta sociedad o la aristocracia aceptaron sin dilaciones el protectorado de Gran Bretaña, colaboraron con los invasores y se repartieron equitativamente las ganancias comerciales producto de la explotación de las materias primas y el manejo del canal de Suez.

En 1922 la corona británica decide otorgarle la independencia a Egipto que de inmediato se trasforma en una monarquía constitucional. Se corona al rey a Fuad I con el propósito de mantener sus privilegios y proteger los intereses de las compañías extranjeras. En 1936 lo sucedió su hijo el rey Faruk I que muy pronto se reveló como un déspota amante del lujo y el derroche. El soberano, a pesar de la miseria en que padecía su pueblo, se destacó por su glotonería y un insaciable apetito sexual que lo hizo acreedor de la mayor colección privada de pornografía del mundo.

En 1952 un golpe militar encabezado por los oficiales Naguib y Gamal Abdel Nasser lo derroca y envía al exilio. Abdel Nasser se afianza en el poder y bajo su mandato Egipto se adhiere al bloque soviético instituyendo el socialismo como la única vía al desarrollo. A pesar de sufrir las humillantes derrotas de los años 1956 y 1967 contra los israelíes Abdel Nasser se convertirá en el adalid del panarabismo, el eterno héroe laureado Su heredero Anwar El-Saddat sucumbe también en la guerra del Yom Kippur 1973 y ante la imposibilidad de vencer a los sionistas decide firmar el tratado de paz de Camp David. Egipto entonces se convierte en la principal base del imperialismo norteamericano en la zona. El-Saddat es acusado de alta traición y caerá asesinado en 1979 a manos de militares pertenecientes a los Hermanos Musulmanes. Lo reemplazó su vicepresidente Mubarak que se dedicó a implementar políticas neoliberales y privatizadoras cuyos grandes beneficiarios fueron los inversores capitalistas. Hasta que en enero del 2011 se produce la intifada libertaria que derriba al tirano e inicia un proceso democratizador que culminará con la elección en junio de 2012 de Mohamed Morsi de los Hermanos Musulmanes como primer presidente civil del país.(documental “la voz del pueblo es la voz de Allah. Intifada egipcia” http://youtu.be/1mtD7v0FoHQ)

Necesariamente tenemos que hacer esta reseña cronológica para comprender mejor cuales son los antecedentes históricos que han condenado a Egipto a la postración y el retraso. De los casi 100.000.000 millones de habitantes que tiene el país más de la mitad sobrevive con menos de dos dólares diarios. Los militares se han reservado el derecho a tutelar las instituciones y la sociedad civil tiene obligatoriamente que acatar sus órdenes pues el que carga las armas es quien manda.

En el inconsciente colectivo del pueblo egipcio se ha inoculado el virus de la baja autoestima y ese complejo de inferioridad propio de las sociedades coloniales donde se consideran a los nativos incapaces de regirse por si mismos. “De ahí que precisen de una autoridad suprema que los dome a latigazos”. Por ejemplo, en las películas egipcias se presenta al musulmán como un personaje de grandes bigotes, rostro perverso vestido con chilaba, fez o turbante, que encarna el mal, mientras que el bueno es un actor de corte occidental bien trajeado y de modales exquisitos. Las clases altas son racistas, odian a su pueblo, odian a sus ancestros, odian lo que representa el islam al que califican de “doctrina medieval incompatible con la civilización y el progreso”

La laicidad y secularismo son conceptos exclusivos de las clases medias ilustradas; los intelectuales, profesores y estudiantes pro-occidentales que hablan un inglés fluido, dominan la tecnología y son capaces de amplificar sus demandas a través de los medios de comunicación de masas. Pero Egipto no es el Cairo o Alejandría, Egipto es el país musulmán más importante de la Umma, habitado en su mayoría por trabajadores, obreros, campesinos; gente pobre y humilde de tendencia ultraconservadora y sumidos en la más absoluta ignorancia.

El centralismo cairota es una de las lacras más infames. Los capitalinos controlan el ámbito político, cultural, económico o empresarial. O sea, todo el poder se concentra en sus manos. Los cairotas son odiados por los pobladores del alto Egipto, son odiados por los beduinos del Sinaí, por los Nubios de Assuan, por las tribus del desierto porque los han despojado de sus tierras y su patrimonio condenádolos a la esclavitud. Esas castas de burgueses y terratenientes en alianza con las fuerzas armadas, que es la mayor empresa de Egipto pues controla sectores como el petróleo, el cemento, la industria textil, el turismo, el sistema educativo o el sanitario, son los nuevos faraones alos que hay que reverenciar.

Desde luego que se repite la misma historia de los que aconteció en Argelia en 1989 cuando el FIS (Frente Islámico de Salvación) ganó las primeras elecciones libres obteniendo el 54% de los votos. Dos años más tarde en las legislativas consiguió 188 escaños en la Asamblea, es decir, la mayoría absoluta. Lo que llevo a los generales del FLN a suspender el proceso electoral y detener a sus dirigentes aduciendo que “eran un peligro para la democracia”. Los países occidentales, con Francia a la cabeza, estuvieron de acuerdo con tal medida pues las fuerzas islamistas representaban “una amenaza a la paz y la libertad del mundo civilizado”. Este golpe militar causó una sangrienta guerra civil que dejó más de 200.000 muertos.

Los expertos occidentales afirman que el islam político es incompatible con la modernidad, que el islam es un obstáculo para el progreso y es enemigo de la democracia. Por el contrario el judaísmo o el catolicismo son religiones de principios “éticos y universales”. El terrorismo sionista es positivo pues se justifica en defensa de la paz y la libertad de nuestra civilización. Tampoco hay ningún inconveniente en aceptar el catolicismo político al que pertenecen gran cantidad de partidos europeos o norteamericanos. En España el núcleo del PP en el gobierno, lo componen miembros del Opus Dei, una secta cristiana de inspiración fascista, en Italia o Francia o Alemania los partidos de derecha o ultraderecha también tienen un honda raíz cristiana.

Occidente le exige a los islamistas que se moderen, que respeten el estado de derecho, la libertad de expresión y la independencia de las instituciones. En todo caso los ciudadanos les han otorgado su voto de confianza pero de manera deliberada se les ha criminalizado. Por ahora ningún gobierno occidental ha condenado el golpe militar, aquellos que pregonan la defensa de los derechos humanos y la voluntad popular guardan un silencio cómplice. Nadie se ha preocupado por la suerte de Mohamed Morsi, presidente constitucional y legítimo, ni la de su gabinete arrestados en el cuartel de la Guardia Republicana.

Se acusa a Mohamed Mursi de mezclar política y religión, de no haber podido resolver la crisis económica, el creciente desempleo, el alza de precios de los artículos de primera necesidad y del petróleo. Además se ha recrudecido la criminalidad y las bandas delincuenciales conformadas por los antiguos miembros del servicio secreto de Mubarak capena a sus anchas. Los miembros del antiguo régimen, sus viejos camaradas, la cúpula del estado, la administración, los jueces y los mafia institucional siguen conspirando. Se argumenta que los Hermanos Musulmanes pretenden imponer las leyes de la sharia y resucitar el califato islámico en un claro apoyo al terrorismo fundamentalista.
El Comandante en Jefe del Ejército y Ministro de Defensa Abdel Fatah al Sisi, hombre de confianza de Morsi, ha sido el protagonista del golpe de estado. No podía ser otro más que un pupilo de Mubarak y de Tantawi pues también se ha declarado “salvador y protector de Egipto”. “El presidente Mursi ha sido depuesto por no responder a las crecientes manifestaciones de descontento ciudadano que amenazaban la seguridad nacional”

Se pretende que en apenas un año se saque a flote un país que sufrido el latrocinio y el expolio durante siglos.

El gobierno de Mohamed Mursi ha sido boicoteado desde un principio por los partidos de oposición entre los que hay que resaltar los cristianos coptos, el movimiento 26 de Enero, los nostálgicos del antiguo régimen de Mubarak, los nasseristas de izquierda, el Doustur, o la corriente Popular (el Nour de los salafistas, se ha desmarcado tras la matanza cometida por la Guardia Republicana en la víspera del ramadán) Desde hace meses que vienen preparando el golpe cívico- militar unificados en torno al Frente 30 de Julio o Tamarrud. EE.UU y la Unión Europea estaban al tanto del mismo y dieron luz verde al nombramiento del abogado Adli Mansur como Presidente de facto y al premio Nobel de la paz El Baradein (un completo desconocido para el común de los egipcios) de vicepresidente. Tan ilustres personalidades, sabios de reconocido prestigio que gozan con el respaldo de occidente serán los encargados de dirigir la transición política.

Es increíble que un premio nobel de la Paz sea el instigador de asonadas y matanzas más propias de un bárbaro criminal.

Egipto se ha quedado sin constitución, sin parlamento, sin judiciatura ni presidente. La contrarevolución ha triunfado. Ahora los golpistas prometen que van a convocar elecciones libres en el menor espacio de tiempo. Lo más seguro es que los Hermanos Musulmanes vuelvan a ganarlas a no ser que los ilegalicen. En Egipto nos guste o no nos guste el islamismo es la fuerza mayoritaria y no respetar el resultado de las urnas es una demencial provocación que puede desencadenar una pavorosa guerra civil de impredecibles consecuencias.

Carlos de Uraba 2013
Amman-Jordania