La jaula

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por la emancipación de los pueblos
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mercredi 26 mars 2014

Colombia: ¿qué se esconde tras el asesinato del cabo Carvajal Londoño? Falsos positivos.

El ejército colombiano, según la constitución política, tiene la sagrada misión de defender la soberanía y el orden constitucional del país. Aunque en la práctica su verdadero papel es el de salvaguardar la propiedad privada y proteger los bienes e intereses de la oligarquía.
 
El régimen cívico-militar colombiano cuentan con un pie de fuerza de casi cuatrocientos mil efectivos, repartidos entre policías y militares -la inmensa mayoría pertenecientes a los estratos más bajos de la sociedad-, o sea, hijos de campesinos, obreros y trabajadores, dispuestos a ofrendar sus vidas por el bien de sus patrones.

¿Cómo mantener a raya a 20 millones de pobres y a 8 millones de indigentes? No queda otra alternativa que usar a la fuerza pública para intentar contener la rebelión social.
La delincuencia también debemos considerarla una guerra popular contra el estado corrupto y opresor.
 
En ciertas épocas del año el ejército colombiano realiza su campaña de reclutamiento por los pueblos y ciudades del país. Buscan carne de cañón, llegan por sorpresa y detienen a los jóvenes con el fin de comprobar su situación militar. Si carecen de la libreta de inmediato son remitidos en camiones a los cuarteles para ultimar los trámites de incorporación a filas. Este es en toda regla un secuestro legal y no hay objeción posible pues de inmediato serían calificados de traidores a la patria. El ejército necesitan sangre fresca que avive el fuego diabólico de su maquinaria guerrerista.
 
Pero lo más curioso es que las batidas de reclutamiento jamás pasan por los barrios altos, los condominios o las zonas residenciales donde habitan las clases más pudientes. En conclusión, la defensa de la patria es una tarea exclusiva de los más pobres.
 
El adoctrinamiento de los futuros soldaditos se inicia desde la escuela donde los maestros les inculcan el amor por las armas y el espíritu nacionalista. Sin olvidar quizás la lección más importante: el respeto a la jerarquía para que entiendan ante quien tienen que agachar la cabeza.
 
Los medios de comunicación también cumplen un papel fundamental en la forja del orgullo belicista. Porque es preciso sembrar un sentimiento de odio y de venganza; los buenos contra los malos, los rojos contra los azules. Necesitamos elegir un enemigo contra el cual descargar nuestras iras. El arte de matar sucita un gran atractivo y muchos jóvenes sueñan con empuñar las armas y verse coronados igual que sus héroes favoritos.
 
La libreta militar es un documento imprescindible para obtener empleo, diplomarse, firmar contratos o tramitar el pasaporte. Todo ciudadano que se precie debe portarla aunque también se pueden adquirir fraudulentamente comprándolas a oficiales corruptos ( las ofertas oscilan entre 400.000 pesos y 600.000 pesos) o falsificando documentos que certifiquen que el interesado sufre alguna enfermedad grave o está cursando estudios superiores. Como es el conocido caso de Tomás Y Jerónimo, los hijos del presidente Uribe, que no van a la guerra que promueve con tanto ahínco su papacito.
 
Por la prestación del servicio el soldado devenga 70.000 pesos mensuales, que teniendo en cuenta el coste de la vida es una suma irrisoria que no sirve para nada. De ahí que la gleba tenga que poner de su propio bolsillo para mantenerse dignamente. No olvidemos que los sacrificios son pocos con tal de pertenecer al glorioso ejército nacional.
 
A los generalotes les encanta jugar con sus soldaditos de plomo, planificar las batallas y mover las fichas sobre el tablero a su antojo. No les dejan ni tiempo libre pues con todo el descaro los obligan a realizar labores domésticas en sus residencias y haciendas como jardineros, cocineros, chóferes, mecánicos, electricistas o guardaespaldas.
 
El soldado que tras 18 meses de servicio militar obligatorio desee continuar en el ejército o la policía debe firmar un compromiso como soldado profesional cuyo sueldo básico es de 900.000 pesos mensuales, más pagas extras, dietas, seguro médico familiar, descuento en comisariatos o supermercados y alguna que otras subvenciones nada despreciables. Esta es una opción muy recomendable para una juventud cada día más agobiada por el desempleo y la falta de oportunidades.

Según los analistas Las fuerzas armadas colombianas se consideran una de las más grandes de Latinoamérica. Los Estados Unidos por medio del Plan Colombia les entregan una inestimable ayuda de 500 millones de dólares anuales. Aunque el gran total del Ministerio de la Guerra asciende a los 21,12 billones de pesos (11.057 millones de dólares) es decir, superior a los 20 billones de pesos (10.500 millones de dólares) que recibe el Ministerio de Educación. Definitivamente la paz no puede competir con los beneficios económicos que genera la guerra.
 
La política de seguridad democrática, implementada por Uribe Vélez, es una doctrina autoritaria cuyo principal objetivo es la defensa de los intereses de la oligarquia, es decir, tiene que velar por el patrimonio de los hacendados, empresarios, industriales o inversionistas extranjeros. La militarización del país es la única alternativa para conducirlo por la senda de la prosperidad y el progreso.
 
Al estado colombiano no le interesa prevenir el delito, sino castigarlo, es un estado represor que necesitan más policías, más militares, más cárceles, más fosas comunes, más armas, más torturas, exterminio, muerte y desapariciones.
 
El ejército colombiano desde siempre ha simpatizado con los principios ideológicos del fascismo. El Fuhrer, Franco o Mussolini han sido sus más destacados inspiradores. Por eso a nadie debe extrañarle que se haya aliado a los paramilitares provocando uno de los más abominables genocidios jamás conocidos en nuestra historia contemporánea.
 
La violencia en Colombia ha dejado miles y miles de muertos, desaparecidos, heridos, desplazados, inválidos, viudas, huérfanos, una cifra que se dispara sin que el gobierno tenga la voluntad de detener esta espantosa sangría.
 
En los últimos años han salido a la luz pública el maltrato recibido por los soldados en los cuarteles. Durante el período de instrucción los oficiales sin piedad les aplican brutales castigos a los reclutas; se les tortura, se les viola con el cañón de la ametralladora o se queman con hierros candentes para comprobar su grado de resistencia. El fin principal es crear monstruos dispuestos a devorar sin contemplación a sus enemigos.
 
No entendemos porqué esas madres hacendosas que crían amorosamente a sus hijos, esos padres que se desvelan y les brindan todo su cariño, cuando cumplen diez y ocho años se los entregan en el cuartel para que un cabo o un sargento los dome a patadas y puñetazos. Pero bueno, así son las tradiciones de la sociedad civilizada y hay que respetarlas.
 
Este es apenas el prólogo de una historia cruel y desgarradora que a continuación voy a relatar, una historia que descubre en toda su magnitud el grado de perversión y barbarie alcanzado por el glorioso ejército colombiano.
 
El año pasado mientras caminaba en la plaza de Bolívar de Bogotá encontré a un personaje cubierto con la bandera de Colombia y una pancarta colgada en el pecho en la que se veía impresa la foto de un soldado. El hombre al verme venirme entregó un volante en el cual explicaba el motivo de su protesta.
“A mi hijo el cabo Raúl Antonio Carvajal Londoño lo asesinaron en el Norte de Santander por no querer hacer falsos positivos. Al parecer fueron los mismos comandantes que él tenía”
 
A continuación se presentó como Raúl Carvajal Perez, transportador del mercado de Montería, Córdoba, y padre del suboficial del ejército Raúl Antonio Carvajal Londoño, asesinado por sus propios mandos en oscuras circunstancias. ¿asesinado por sus propios mandos? Esto es algo inaudito, pensé en mis adentros.
 
Inmediatamente entablamos una larga conversación sobre los pormenores de tan trágico suceso. Don Raúl portaba una voluminosa carpeta donde tenía clasificados infinidad de documentos probatorios de su infructuosa lucha por hacer justicia. En Colombia este es el pan de cada día; las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos para cobrar recompensas y ganar ascensos.
 
¿Por qué ejecutaron al cabo Raúl Carvajal Londoño ? ¿por qué se hizo un montaje para eliminarlo y culpar a la guerrilla?
 
Son interrogantes que poco a poco intentaremos dilucidar. Sentados al a sombra de la estatua del libertador Simón Bolívar, don Raúl Carvajal me fue poniendo al tanto de su odisea mostrándome infinidad de documentos originales, las cartas que presentó a las distintas entidades y funcionarios, como, por ejemplo, a la Dra. Marisol Ariza Piñeros Coordinadora de atención a las víctimas de la unidad Nacional de Derechos Humanos, al Coronel Juan Carlos Gómez, del Ministerio de Defensa, a Cybbele Haupert de la oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas para los de derechos humanos, con la fiscal en Cúcuta Catalina Estela Vega Rodríguez, a la Dra. Catalina Sánchez del comité de la Cruz Roja internacional, a Miisloz Kusz y Paula Berlutti de la oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas, a Marta Lopez Bayón de la Misión de apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la OEA, al movimiento Nacional de Víctimas, al abogado JuvenalArévalo Quintero, del ministerio público de la Procuraduría, al Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, al Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, al Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos,a monseñor Rubiano, de la Conferencia Episcopal, y una larga lista que sería muy tedioso enumerar. Pero nada de nada, todo ha sido en vano y a pesar de haber movido cielo y tierra nadie se ha dignado darle una respuesta. En fin, para mitigar su desasosiego saca de su mochila más arrumes de papeles que ha ido acumulando a lo largo del tiempo, letra muerta y estéril que no sirve ni para enjuagarse las lágrimas. Simplemente le trasmiten las condolencias, le dicen que su solicitud ya está radicada y que, por favor, vuelva la próxima semana. Y así le van dando largas y pasan los días, los meses y los años atrapado en un callejón sin salida.

La burocracia judicial es muy lenta y existen toneladas y toneladas de expedientes que permanecen enmohecidos en las bodegas de los juzgados esperando que algún juez se digne abrir una investigación. ¿Quiénes son los culpables? ¿dónde están las pruebas periciales? ¿y los testigos? Este es un asunto muy engorroso que precisa de un bufete de abogados que muevan el caso. Lo que significa desembolsar una buena suma de dinero y don Raúl gana un salario mínimo con el que a duras penas mantiene a su familia. Además, si no cuenta con influencias políticas y sociales las probabilidades de éxito son casi nulas.
 
Pero don Raúl Carvajal Perez no da su brazo a torcer, él amaba a su hijo y ese amor es el que le da la fuerza de voluntad necesaria para no claudicar. Hasta el presente sigue con el mismo empeño pidiendo citas y entrevistas con los funcionarios o los mandos militares, continúa escribiendo cartas o realizando sus protestas por las calles y en las plazas públicas con la esperanza de clarificar la verdad y que se castiguen a los culpables. Se ha acostumbrado a hacer interminables colas, a que le pongan mala cara y a que con tono despectivo le digan que vuelva mañana. Un sello, otro sello, una firma y más certificados y papeles para la colección. Si llama por teléfono le contestan que de parte de quién, que llame más tarde a ver si ha regresado. Juegan con él como si fuera una pelota, lo mandan de un lado para otro en un vano intento por quitárselo de encima.
 
De repente un día, sin ni siquiera notificárselo con anterioridad, se presentó en su casa una extraña comitiva que venía a hacerle entrega de una caja mortuoria. ¡qué macabra sorpresa! Cuando la abrió encontró el cadáver de su hijo bañado en sangre y con un tiro en la sien. -El cuerpo venía amortajado con la gloriosa bandera colombiana. -Fue como si me hubieran clavado una puñalada en el corazón- me comentó entristecido. Cómo es posible que alguien que entregó los mejores años de su vida a la institución castrense le hayan pagado de esta manera. Tan aberrante humillación no admite calificativos y refleja a la perfección el grado de barbarie alcanzado por el ejército nacional.
 
Muchos padres y madres en Colombia se hacen las mismas preguntas que don Raúl ¿qué le habrá pasado a mi hijo o a mi hija ? ¿Por qué lo mataron? Ya sean guerrilleros, militares, delincuentes, narcotraficantes, el hecho es que buena parte de nuestra juventud esta siendo sacrificada por culpa de la maldita violencia.
 
Son tantos y tantos casos de asesinatos, torturas o desapariciones que el sistema judicial no da abasto, la impunidad capea a sus anchas y con el paso del tiempo los delitos irremediablemente pasarán al limbo del olvido. A los familiares de las víctimas no les queda más consuelo que poner una velita en el altar y rezar por el ánima del difunto. Si la justicia humana falla al menos la justicia divina los puede reivindicar.
 
Don Raúl por culpa de esta tragedia ha perdido su patrimonio, carece de recursos y son muy pocas las personas que se solidarizan con su causa. Lo tratan peor que un apestado pues, como bien se lo advirtió el coronel Juan Carlos Gomez, con su actitud está denigrando el buen nombre de las fuerzas armadas-
 
-¡Pero mire lo que han hecho con mi hijo! -y enseña la foto de Raúl Antonio bañado en sangre y con un tiro en la sien- Esto no se le hace ni al peor de los enemigos. Y para colmo su esposa y su hijita después del funeral desaparecieron y no sabemos nada de ellas. ¿será que también las mataron?
 
El hijo de Don Raúl podría ser el hijo de cualquier familia colombiana, enamorado de su esposa y de su hija, con proyectos de futuro y apasionado con su carrera militar. Pero un día tuvo que elegir entre ser cómplice de las ejecuciones extrajudiciales para cobrar recompensas o mantenerse fiel a los principios éticos y morales que había aprendido desde niño. Entonces, sin pensarlo dos veces se negó a cumplir las órdenes y participar en esos crímenes. Una valerosa decisión que lamentablemente sería su condena a muerte.

Así fue como el día 8 de octubre del 2006, a las 11: 30 de la mañana, en un lugar conocido como el Alto de la Virgen, localizado entre los municipios de Tibú y El Tarra, en el curso de la Operación Serpiente en la que participaba la unidad Destructor Uno, agregada a la segunda división del ejército, hubo un enfrentamiento contra supuestos guerrilleros de la columna móvil Arturo Ruiz o­nt de las Farc. -según la versión oficial de los hechos- A consecuencia del mismo cayeron víctimas de los disparos de un francotirador el cabo Raúl Carvajal Londoño y el soldado José Lopez Ardila. -Por “casualidad” ambos transferidos a Norte de Santander y pertenecientes al Batallón de Infantería Antonio Ricaurte de Bucaramanga. --Aunque los informes del el batallón número 10 José Concha de Tarra contradicen los hechos certificando que ese día ni en los posteriores se registraron combates en la zona. Tras ser conducido a la morgue el cuerpo del cabo Carvajal fue examinado por un experto en criminalística del CTI quien aseguró que el disparo que le causó la muerte se hizo a menos de dos metros de distancia.
 
Hasta bien entrada la tarde de ese domingo sabanero don Raúl seguía desahogando su impotencia. Ahora resulta que por culpa de sus denuncias y protestas los jueces y los militares vienen investigándolo a él y a su familia. -Será que los culpables vamos a ser nosotros -se preguntaba en tono irónico.
 
Don Raúl me narró con nostalgia esa época en que su hijo jugaba a los policías y los ladrones con sus amiguitos en el parque del barrio. -Raúl desde niñito quería ser aviador. Por eso justo cuando cumplió los 18 años ingresó como voluntario al ejército. Le encantaba vestirse con el uniforme militar y pasear altivo por las calles despertando la envidia de la gente.
 
Desde el año 2005 el cabo Raúl Carvajal Londoño se encontraba adscrito al batallón de infantería número 14, Antonio Ricaurte de Bucaramanga, bajo el mando del teniente coronel Álvaro Diego Tamayo Hoyos.- A quien la fiscalía ha emitido una orden de captura por el caso de los falsos positivos de Soacha. Pero intempestivamente, para cubrir una baja en el servicio en el mes de octubre del 2006 fue enviado a la segunda división del ejército en Norte de Santander bajo las órdenes del comandante Pardo.
 
Ese día 8 de octubre del 2006 cuando el pelotón que él dirigía atravesaba una trocha selvática, el puntero o encargado de abrir el camino a la tropa, el soldado Oscar Agudelo Ruiz, oculto tras unos matorrales a sangre fría disparó contra el Cabo Raúl Carvajal y el soldado José Lopez Ardila causándoles la muerte. (versión confirmada por algunos de sus compañeros que han preferido mantener el anonimato) Como nadie sabía de donde provenían los disparos creyeron que se trataba de una emboscada de la guerrilla y enseguida se inició la balacera.

Seguramente el cabo Raúl Carvajal se dio cuenta de los oscuros manejos que existían en esa unidad y se negó a entrar en el juego diabólico de las recompensas y las alianzas con los narcotraficantes y paramilitares de la región. De este modo se convirtió en un testigo incomodo que los podría delatar y sus mandos no tuvieron más remedio que quitárselo de encima.
 
Sus superiores se inventaron un ataque guerrillero para asesinarlo vilmente. Todos los integrantes del pelotón corroboraron la versión oficial, aunque ofreciendo notorias contradicciones que hacen sospechar que algo turbio se fraguaba. Los soldados declararon bajo juramento que las muertes de sus compañeros fueron causadas por la guerrilla. Por temor a las represalias nadie se atreve a decir la verdad ante los tribunales. Incluso ningún abogado quiere hacerse cargo del caso porque saben que se juegan la vida. Los falsos positivos o ejecuciones extrajudiciales, la corrupción y alianzas con los narcotraficantes tuvieron especial incidencia en Norte de Santander, concretamente en la zona de Ocaña, la puerta de entrada al Catatumbo, una zona selvática en la frontera con Venezuela donde se cultiva y procesa la coca.
 
Estos hechos delincuenciales se destaparon gracias a las investigaciones periodisticas sobre la increíble historia de los jóvenes de Soacha ejecutados por el ejército en Ocaña, Norte de Santander. El gobierno para contrarrestar el escándalo a nivel internacional lo único que hizo fue pasar a situación de retiro a los comandantes y generales responsables de las unidades que cometieron dichos asesinatos. Por el momento en la fiscalía sólo se han judicializado a los militares de más bajo rango.
Don Raúl tuvo las agallas de irse a protestar hasta la mismísima finca el Uberrimo, propiedad del presidente Uribe y situada muy cerca de Montería. Allí se coló saltándose las barreras de seguridad dispuesto a dejar sentir su indignación. Con la pancarta de su hijo en el pecho y enarbolando la bandera colombiana, encaró al presidente que en esos momentos se encontraba domando un caballo de paso.
 
-Presidente Uribe -le dijo en voz alta-¡ayúdeme, por favor, a saber qué pasó con mi hijo, el cabo Raul Carvajal Londoño! Necesito que me ponga un abogado que reabra el caso.
 
Al instante los escoltas lo apuntaron con sus ametralladoras. Don Raúl levantó los brazos y el presidente le ordenó al jefe de la guardia presidencial, el general Buitrago, que le tomara declaración y se hiciera cargo de la denuncia.
 
Uribe, como buen fariseo, le sonrió y dándole una palmadita en la espalda, le dijo- -tranquilo hombre que yo hablo con el comandante de las fuerzas militares para que averigüe por el caso de su pelado-
¡Qué ingenuo! Don Raúl en su desesperación fue a reclamarle al sicario, al capo que inventó el sistema recompensas e incentivos por matar enemigos.
 
Recién este año, gracias a un testigo protegido por la Fiscalía General de la Nación, se comprobaron los nexos que mantenían los militares de la segunda división del ejército en Norte de Santander con los narcotraficantes, los numerosos actos de corrupción y las ejecuciones de inocentes o “falsos positivos”, eufenismo con el que se le quiere maquillar estos terribles crímenes.
 
Entre los culpables cabe destacar al general jefe Paulino Coronado, comandante de la brigada 30 del Ejército, al general y ex comandante de la segunda división del ejercito José Joaquín Cortés, al coronel Gabriel Rincón Amado, jefe de operaciones de la brigada Móvil número 15, al Coronel Álvaro Diego Tamayo Hoyos, del batallón Santander, Dichos mandos ante los pobres resultados que ofrecían sus unidades en la lucha contra la subversión hicieron pasar a jóvenes, a indigentes, a campesinos o enfermos mentales por guerrilleros caídos en combate.
 
Al cabo Raul Carvajal , tal y como afirma su padre, lo eliminaron sus superiores contando con la complicidad de sus compañeros. Tanta cobardía, tanta podredumbre y tanta perversión es difícil de imaginar. Pero los verdaderos inductores de su asesinato no son otros que el Presidente Uribe, el Ministro de Defensa para la época, Juan Manuel Santos, y el comandante de las Fuerzas Militares, Freddy Padilla de León ya que ellos eran los que exigían a sus subordinados una cuota semanal de muerte y destrucción.-¡ataquen, maten y destruyan!
 
Si presentaban resultados positivos, como se conoce en el argot castrense, se les premiaba con ascensos, vacaciones y jugosas recompensas en metálico. De lo contrario podían ser castigados con una mala calificación en la hoja de vida y transferidos a los batallones que operan en zona roja. Qué casualidad que la mayoría de los muchachos desaparecidos en Soacha fueron ejecutados cerca de Ocaña donde tenía su base la brigada móvil número 15, a cargo de la segunda división del ejército. Y lo más intrigante es que allí fue donde asesinaron al cabo Raúl Carvajal Londoño.
 
La jerarquía militar se respeta y no queda más remedio que callar y obedecer a los superiores. En el ejército existe un juramento sagrado bajo el cual se esconde su tenebroso prontuario. Pero de vez en cuando surgen personajes como el cabo Raúl Carvajal Londoño que se rebelan ante las injusticias y prefieren ofrendar sus vidas antes que convertirse en sicarios o verdugos.
 
El presidente Uribe y la cúpula militar son los directos responsables de la guerra sucia, las torturas,las desapariciones, los bombardeos contra la población civil. Los máximos dirigentes amparados en la constitución no tienen ningún reparo en fumigar la selva con glifosato, quemar los bosques, invadir países vecinos, desplazar a los campesinos, arrebatarles sus tierras y condenarlos al desarraigo.
 
Hoy día domingo 20 de junio será elegido presidente de Colombia Juan Manuel Santos quien fuera el ministro de Defensa y que ha sido inculpado por la justicia ecuatoriana del asesinato de 25 personas en el bombardeo de la fuerza aérea colombiana al campamento de las Farc en Angostura, Sucumbíos.
Juan Manuel Santos es un prestigioso psicópata especialista en terrorismo de estado que sin lugar a dudas continuará con la política de seguridad democrática de su predecesor Uribe Vélez. Colombia es una colonia vendida al capital extranjero, la cabeza de puente del imperialismo en Latinoamérica, un gran latifundio gobernado por dirigentes corruptos y mafiosos respaldados por una aplastante mayoría parlamentaria que les otorga carta blanca para hacer y deshacer a su antojo.
 
Cae la noche en la plaza de Bolívar y don Raúl se despide de mí con un fuerte apretón de manos. Con los ojos llorosos me ruega que no lo olvide y que lo tenga al tanto de mis investigaciones. Cubierto con la bandera colombiana y luciendo en su cabeza el quepis de su hijo se marcha con paso lerdo por las gélidas calles bogotanas. A él le importa un bledo las amenazas e intimidaciones que ha recibido pues no tiene nada que perder. Desde aquel fatídico día 8 de octubre del 2006 cuando asesinaron a su hijo a él también de alguna manera lo mataron.
 
Don Raúl se siente traicionado, ha perdido la fe en la instituciones de su querida Colombia y la única esperanza que le queda es que el caso de su hijo sea remitido a la Corte Interamericana de derechos humanos, a la Corte Penal Internacional con sede en Estrasburgo o a la Audiencia Nacional española. Él está decidido a agotar todas las instancias y a seguir en la lucha hasta las últimas consecuencias. Porque estos crímenes de lesa humanidad no prescriben y estamos seguros que le llegará la hora de la justa reparación.
 
Al hacer pública esta denuncia somos conscientes que don Raúl pueda ser objeto de algún atentado en su contra. Por eso no descartamos la posibilidad de pedir asilo político en alguna embajada europea para proteger su vida y la de su familia.
 
Carlos de Urabá 2010
Investigador de Colombia.

vendredi 17 janvier 2014

Chávez se hace el harakiri.

 
Estamos presenciando algo dramático para todos los revolucionarios no sólo de América Latina sino del mundo entero. El comandante de la revolución bolivariana Hugo Chávez se hace el harakiri. El caso del periodista colombiano Joaquín Pérez Becerra, director de la agencia Anncol y refugiado político en Suecia, detenido en el aeropuerto de Maiquetía por contar con una supuesto código rojo de Interpol, es aleccionador. A pesar de tener pasaporte sueco, sin un debido proceso, sin recibir la asistencia de un jurista es extraditado por vía de urgencia a Bogotá. Y lo más patético es que Pérez Becerra es uno de los sobrevivientes del genocidio de la Unión Patriótica.
 
Chávez ha dicho que él ha tomado esta decisión y asume toda la responsabilidad «  para defender la revolución Bolivariana  » «  Porque Venezuela es un país democrático que persigue el terrorismo internacional  » De esta manera cumple al pie de la letra los tratados de buena vecindad firmados en Cartagena el 9 de abril de 2011. «  Saludos de este corazón grancolombiano a la amada Colombia, a la madre Colombia, hoy 9 de abril, una fecha bolivariana de unidad. Somos un mismo pueblo, tenemos un mismo propósito, somos del mismo barro y tenemos la misma carne, así que tenemos un mismo destino. ¡Viva Colombia!" apartes del discurso de Hugo Chávez pronunciado a su llegada al aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena.
 
Chávez, has roto tu neutralidad, le vendiste el alma al diablo, chico. Ahora resulta que el matarife Santos y el comandante de la revolución bolivariana trabajan en equipo. Además, se nota que están muy bien coordinados. El presidente de Venezuela que se jactaba de ser el abanderado del socialismo del siglo XXI, el adalid de la justicia, de libertad, de la solidaridad, el protector de los oprimidos y de la lucha de resistencia. No había acto en que no alabara la memoria de Fidel Castro, Tirofijo. Martí, Sandino y el Che Guevara.
 
Me echo a reír por no llorar, me duele en el alma como seguro a millones de sus incondicionales. Vamos a pensar que todo esto es fruto de un trastorno mental transitorio. Pero no, la cruel realidad lo desmiente. En todo caso ya se veía venir pues en el 2009 en la cumbre de Río, en República Dominicana, fuimos testigos de un acto bochornoso cuando Chávez después de acusar al gobierno colombiano de ser el «  Israel de América Latina  » terminó cantando rancheras en los brazos de Uribe Vélez aplaudidos por los asistentes al cónclave. ¡Qué asco! magreándose con un genocida de la peor calaña.
 
« No vamos a permitir al imperialismo norteamericano y al presidente Uribe y su Ministro de Defensa Santos y a la oligarquía colombiana utilicen más el terrorismo de estado como hicieron con el campamento de Raúl Reyes en Sucumbios ..  » Esos eran tus enardecidos discursos ¿recuerdas? Uribe tenía lista una demanda contra el comandante ante la Corte Penal Internacional por auxiliador de la guerrilla y cómplice del narcotráfico. ¡Qué extraño! tras la repentina reconciliación, quedó archivada.
 
El comandante de la revolución bolivariana que con el puño en alto y la boina roja rojita gritaba ¡patria o muerte! ahora reunido en el salón Rojo del Palacio de Nariño con la flor y nata de la oligarquía colombiana llena a rebosar la copa de champagne y brinda en honor a Juan Manuel Santos.
Aquí hay algo muy raro, muy pero muy raro ¿No será que le han hecho brujería? Que llamen a un santero, a un chamán para que le haga un exorcismo a nuestro comandante. Te han dado burundanga, compadre, no veo otra explicación, los cachacos te han dado burundanga. Esa es una cosa bien fregada. Ni poniéndole velitas a la imagen del Doctor José Gregorio Hernández te vas a librar. Sabes, ahora si que te jodiste porque han doblegado tu conciencia, tu voluntad y hasta has perdido la memoria.
 
Con esta actitud, chamo, ya nadie va a confiar en ti, tu credibilidad ha quedado por los suelos. Tus discursos en tono campechano que nos emocionaban por tu compromiso con los pobres de la tierra, vestido de guerrillero y con tu boina roja, rojita, el hijo del pueblo que arengaba a las masas «  ¡si Colombia agrede a Venezuela comenzará la guerra de los cien años que se extenderá por todo el continente!.  » «  los militantes socialistas nos convertiremos en milicianos y milicianas para defender la paz, la soberanía y para desarrollar nuestra revolución socialista  » Confiamos en ti y juramos defender la revolución bolivariana a como diera lugar. Incluso hasta con nuestra propia vida.
 
Ahora que te pusieron un bozal ya no denuncias la intervención yanqui, ni las bases, ni el paramilitarismo, ahora te dedicas a echarle flores a Chakira y a cantar las canciones de Julio Iglesias ¿a cambio de qué? A lo mejor de no terminar como Gadaffi, perseguido y arrinconado mientras los aviones de la OTAN bombardean su bunker, ¿quizás?
 
Le das la razón a la prensa reaccionaria colombiana. Aquellos que te atacaban con insultos racistas, aquellos que te odian y que te quieren ver crucificado. Y tu pones la otra mejilla. «  Es la hora de la paz, la armonía, la felicidad  » te volviste un hippie, chico. Mantienes que la revolución bolivariana está en peligro, que se prepara una invasión, que van a iniciar un embargo de los recursos petrolíferos, y, claro, como viene el lobo lo mejor es agachar la cerviz y plegarse a sus exigencias. ¿dónde está mi chavecito rojo rojito? Y todo eso viene desde que te declaraste en Santa Marta a Juan Manuel, tu antiguo enemigo, hoy tu cuchi cuchi. ¿recuerdas lo que le dijiste en Alo Presidente en plena campaña electoral? «  si es que el señor Santos, por desgracia, es elegido Presidente de Colombia, eso es una amenaza, ya le han abierto las puerta al imperio yanqui con las siete bases. Si se eligiera al señor Santos yo no lo voy a recibir, es un mafioso. Espero que haya una persona decente con la que se pueda hablar. El señor Santos, es el señor de la guerra, un pitiyanqui, el candidato de la oligarquía. Con más razón cerraremos el comercio con Colombia totalmente. Intentaste boicotear al candidato de la U o sea de Uribe, «  al peón del imperio  » y unos cuantos meses después te echaste entre sus brazos; besito con besito, pechito con pechito, cachete con cachete. Que falta de coherencia, de firmeza, y también, porqué no, de cojones Pero tienes todo el petróleo del mundo para comprar conciencias y contentar a tus fieles del PSUV. así que ¡ Adelante. Paso de vencedores!
 
¿Qué cosa más denigrante! entregar a luchadores sociales, a periodistas, a insurgentes, a intelectuales comprometidos con un proceso revolucionario del pueblo colombiano. Chico, en este momento los generalotes fascistas y paramilitares estarán aplaudiéndote a rabiar, tú que tanto los criticabas sus matanzas, las masacres, sus nexos con el narcotráfico, los falsos positivos. Chico, ¿con qué te han amenazado?¿con qué te han extorsionado? ¿Qué documentos secretos manejan los cachacos?
Pero, chamo, a aquellos que ahora calificas de «  terroristas  », en un pasado no muy lejano, los llamabas hermanos, compañeros y los recibías en el propio Palacio de Miraflores. Tú mismo le diste el status de beligerancia a las FARC, estabas comprometido con el proceso de paz para intentar poner fin a la guerra fratricida que durante tantos años desangra Colombia, fuiste intermediario en del canje humanitario de los retenidos por la guerrilla y ahora resulta que reniegas de todo y alegremente te desdices.
 
Los patriotas, revolucionarios e internacionalistas, los estudiantes, los profesores, los intelectuales, los artistas, los obreros, los luchadores de medio mundo, el pueblo llano no te van a perdonar tamaña afrenta. Te vas a arrepentir, no sé cómo se te ocurrió firmar la santa alianza con el mero jefe de jefes, don Juan Manuel Santos. Y, claro, has empeñado tu palabra y tienes que cumplir. No hay vuelta de hoja. Por arte de magia el potro llanero se ha convertido en un manso cabestro que bebe de la manita del amo cachaco.
 
Se cayó el mito chavista. Todos estos años estuvimos fielmente a tu lado, comandante, confiados en que la revolución bolivariana triunfaría a pesar de tantos obstáculos y vicisitudes.
 
Tenemos que reconocer nuestros errores. No necesitamos de un líder, ni un iluminado, basta con la fuerza colectiva de millones de seres humanos, gente digna capaz de entregarse por entero en pos de un ideal. La coordinadora continental bolivariana en estos momentos tan aciagos debe continuar su camino y salir de esta crisis aún más fortalecida.
 
¡váyanse al carajo yanquis de mierda, váyanse al carajo cien veces!... -palabras de Chávez en un acto de apoyo a Evo Morales el 11 de septiembre de 2008 en Caracas.
 
Eres un culebrero, chico. Y nosotros nos sentíamos orgullosos de escuchar tu discurso antimperialista y anticapitalista. Por fin alguien tenía el coraje de plantarle cara a los yanquis y a todos sus secuaces. ¡Qué lástima! Pero tu tienes unas razones muy poderosas «  razones de estado  » que nosotros no comprendemos porque no estamos a tu nivel intelectual.

"después de todos estos avatares, a pesar de todo, Colombia, vengo a ratificarte mi amor que será eterno" -discurso de Hugo Chávez en Santa Marta el 10 de agosto de 2010.- Chávez, de esta manera, acepta el tratado de las bases norteamericanas que sirvió como pretexto para romper relaciones diplomáticas. Ahora está de acuerdo con el Plan Colombia y dice que la vía armada ya no tiene vigencia en nuestro continente. ¡¡¡Qué lo mejor es hacer la revolución a través de Twitter!!! ¿Cómo la ven? Que inocentes hemos sido. La seguridad democrática ya tiene otro paladín Vender a sus hermanos, abrirle la puerta a los detectives del DAS, a los paramilitares del ejército colombiano y por ende de la CIA y el plan Colombia no tiene perdón.
 
Tranquilos que una la revolución no la hace un líder, no se necesita redentores ni profetas pues como mismo dice Chávez «  el pueblo es soberano  » y si el pueblo es soberano no hay porque rendirle culto a un glorioso timonel. Una revolución no la hace un individuo La lucha de los pueblos por su emancipación y por su legítima independencia es un proceso incontenible y no se detendrá por tus caprichos y devaneos. No es posible jugar con la memoria de cientos de miles de muertos, asesinados, torturados, desaparecidos, desterrados. Me preocupa cómo pasarás a la historia, qué pondrán los libros sobre ti, cómo te recordarán las futuras generaciones.

¡Cónchale! Es duro escribir estas letras pero no queda más remedio que desahogar toda nuestra amargura. Estoy mirando la foto del libertador Simón Bolívar que preside mi despacho y hasta lo noto lloroso y compungido. Pero hay que ser consecuentes. Comandante Chávez, usted es quien toma las decisiones. Asuma sus responsabilidades.
 
Cuando todavía no nos sobreponíamos a la extradición de Joaquín Pérez los informativos de la radio transmiten una noticia urgente: en el estado de Barinas, en una operación conjunta de la Guardia Venezolana y el Ejército Colombiano ha sido capturado el guerrillero Julián Conrado perteneciente al secretariado de las FARC. Julián Conrado es el famoso cantante y poeta de la revolución colombiana a quien se le daba por muerto tras el bombardeo del campamento de Raúl Reyes en el Ecuador y por el que EEUU ofrece 2.500.000 dólares de recompensa.
Inmediatamente Hugo Chávez anuncia que extraditará al peligroso «  terrorista  » a Colombia. Por el momento el gobierno Venezolano lo mantiene aislado en un calabozo conculcándole los derechos más elementales sin que pueda recibir asistencia jurídica.
 
Se actúa igual que los traidores mantuanos que entregaron al prócer Miranda a las tropas borbónicas. Desterrado en un galeón a España a los pocos meses murió de inanición en una mazmorra en Cádiz.
 
Pero parece que el comandante empieza a reflexionar. Se lo está pensando dos veces porque él sabe que enviar a Julián Conrado a las autoridades colombianas es lo mismo que entregárselo a la justicia norteamericana. Y entonces las protestas serán mayúsculas y su imagen se deteriorará irremisiblemente. Entre tanto su amiguito Juan Manuel Santos exige que le mande al guerrillero con la mayor celeridad posible, que cumpla su palabra. Todo esto hace parte de un arreglo que está relacionado con el regreso del el ex-presidente Celaya a Honduras y la extradición del narco Makled a Caracas.
 
Claro, Chávez sabe que si se llegara a consumar dicha entrega supondría, el derrumbe total y absoluto de los movimientos de solidaridad mundial con la revolución bolivariana. Ahora le remuerde la conciencia y se pone nervioso. La izquierda venezolana, latinoaméricana,los sectores progresistas del mundo entero presiona para que dé marcha atrás. El comandante se encuentra entre la espada y la pared. Pero como el lo dijo «  esto hace parte de una política de estado. Cumplimos con nuestra obligación. Y además lo seguiremos haciéndo  »
 
« El narcoterrorista Julián Conrado está a buen recaudo en una cárcel venezolana y el presidente Chávez nos ha dicho que nos lo va a entregar(aplausos)  » palabras del presidente Juan Manuel Santos pronunciadas en la Escuela de Cadetes General Santander de Bogotá.

« Venezuela se alista a entregar a la cantante de las FARC  » (Radio Caracol, Colombia)
 
El presidente Santos dijo que su homólogo venezolano, Hugo Chávez, le aseguró que enviará a 'Conrado' a Colombia. (diario El Tiempo, Bogotá)

A ti que tanto te gustan los pasajes de la Biblia ¿recuerdas cuando en el jardín de Getsemaní Judas vendió a Jesucristo a los romanos por treinta monedas de plata y más tarde arrepentido se ahorcó en la rama de una árbol?
 
Chávez en la cumbre de Cartagena de Indias rodeado por la plana mayor del paramilitarismo colombiano expresó : Hay un espíritu que reina nuevo y para siempre y ponen de relieve la necesidad que nosotros construyamos la mas sólida reunión entre Colombia y Venezuela. Porque somos un sólo pueblo y no nos van a descarrilar. Estamos resueltos a construir esta sólida reunión. Consolidemos una zona de paz y de democracia sin invasiones, ni guerras, ni dictaduras militares, donde reine, como diría Jesus de Nazareth el amor... entre nosotros hemos firmado diez y seis convenios de cooperación …
 
Ahora pides cacao, lorito, ahora dices que vas a colaborar con la justicia internacional y que Venezuela está comprometida en el combate el terrorismo y el narcotráfico. Usas la misma táctica que tu amigo Gadaffi, quieres congraciarte con el imperialismo y hacer puntos para que te perdonen tus pecados. Pero atención que los yanquis te la tienen jurada y nada nos extrañaría que con la ayuda Juan Manuel te tengan preparada una desagradable sorpresa .Los cachacos son de una hipocresía supina.
 
«  Ojalá el nuevo gobierno de Colombia retire las bases yanquis del territorio sagrado de la hermana patria colombiana. Ese será un fruto para evaluar un deseo de cambio, de respeto Ojalá el presidente de Colombia, al menos reconozca que fue un error la grosera y salvaje invasión al territorio ecuatoriano-  »
 
«  El recién elegido presidente de Colombia hace parte de esa burguesía que nos odia, es la misma que mando a matar a Bolivar, es la misma que mató a Sucre, es la misma que mató al gran centauro Leonardo Infante, es la misma que mató a Gaitán. Ellos son los traidores y vendepatrias...  (aplausos)»-apartes del discurso pronunciado por Chávez en el aula magna de la universidad Politecnica Territorial de Aragua el día 16 de julio de 2010-

« El presidente Santos es mi nuevo mejor amigo, mi nuevo mejor amigo  » palabras pronunciadas en la celebración del 10 aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, Caracas, 8 de noviembre 2010.
 
Carlos de Urabá 2011
Investigador de Colombia