La jaula

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por la emancipación de los pueblos
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mardi 22 septembre 2015

La coalición ruso–iraní al rescate del rais Bachar al Assad





Entramos en una nueva fase de la escalada bélica que promete ser diabólicamente delirante.
Bachar al Assad el pasado 25 de julio decretó una amnistía general para desertores e insumisos que se negaron a prestar el servicio militar obligatorio. Este es un síntoma claro de que el régimen necesita imperiosamente efectivos para continuar la guerra contra la insurgencia sunita.  El desgaste es notable, los reemplazos insuficientes y ya ni siquiera le vale el reclutamiento forzoso. Y para colmo muchos desertores se han pasado a las filas enemigas.

Los jóvenes piensan que es inútil entregar su vida en honor al rais Bachar Al Assad. Las imágenes que se difunden por televisión de los yihadistas torturando a los prisioneros de la manera más sanguinaria es argumento suficiente para desmovilizarlos. La propaganda de terror del EI ha surtido el efecto deseado y nadie quiere que lo crucifiquen o le corten la yugular de un tajo en plena plaza pública. El soldado sirio ha perdido la fe, le falta coraje, necesita motivación ¿económica? Al menos los soldados profesionales reciben un salario que les recompensa en parte su sacrificio.  Morir por Allah o por su rais Bachar al Assad -que  han convertido en un Dios- es algo que aprenden desde muy temprana edad en las escuelas. El martirio es algo inherente a la formación educativa. Pero ahora miles y miles de jóvenes han preferido desertar -como es el caso de nuestro informante de nombre Imad- que se internó en las montañas del Antilíbano donde estuvo escondido en la aldea de sus padres durante varios meses hasta que pudo cruzar la frontera y escapar a Beirut. Desde allí tomó un avión con destino a Alemania donde pidió asilo político. Actualmente vive en Berlín y  con el hemos tenido la oportunidad de hablar. Desde luego que su testimonio es fundamental para comprender lo que sucede en el seno de las fuerzas armadas. Según sus propias palabras “no vale la pena morir por Siria, esa no es nuestra patria pues le pertenece a Bachar Al Assad y su familia”, sentencia.

Bachar Al Assad ahora se muestra clemente y misericordioso con los desertores e insumisos esperando que regresen al seno de las gloriosas fuerzas armadas sirias. Pero no sólo son los reclutas sino que también los reservistas los que se esfumaron.  La mayoría pertenecen a la comunidad sunita que se niegan a matar  a sus propios hermanos; otros porque han comparado la cartilla militar y otros tantos porque son hijos de la alta burguesía tanto sunita, alauita, cristiana o drusa que han preferido partir al extranjero para evitar empuñar las armas.

Generales y oficiales sirios igualmente tienen sus familias en el exterior. Los más ricos -y que no están en las listas rojas- hace tiempo que se han ido a Europa o EE.UU pues saben que en cualquier momento cae el régimen y lo mejor es dejar a buen recaudo su patrimonio.
Al parecer el patriotismo es algo reservado a los más pobres que están obligados a poner el pecho en primera línea de fuego. 

Bachar necesita urgentemente consolidar las posiciones ya que tan sólo controla un 25%  del país. Concentrándose especialmente su dominio en Damasco, Hama, Homs, Alepo o Latakia.    

El ejército sirio antes de que estallaran las revueltas populares en 2011 contaba con 300.000 efectivos, entre los que  se incluían unidades especiales de gran preparación y dotadas de armamento sofisticado. Pero el desgaste de casi cinco años de guerra ha sido terrible. Según las estimaciones de los analistas las fuerzas de Bachar al Assad  han sufrido unas 80.000 bajas a las que hay que sumar los heridos, los desaparecidos y los desertores. Solamente le queda la cantera alauita, los cristianos y drusos pero demográficamente son minoritarios.

Por este motivo ha tenido que intervenir con urgencia el movimiento de resistencia islámico Hezbollah  -una milicia  dependiente de Siria- y que está muy bien fogueada en el combate cuerpo a cuerpo contra  el ejército israelí.  Hezbollah por su disciplina y obediencia ciega a sus comandantes y líderes espirituales han logrado detener el avance de los distintos grupos insurgentes, llámense el frente al Nusra, el ELS, el EI o el Ahrar al Sham. Los soldados más aguerridos de la yihad chiíta han evitado la prematura caída del régimen.

Pero no bastaba con la presencia de Hezbollah pues es muy difícil abarcar la totalidad de la extensa geografía de Siria y es por ello que la República Islámica de Irán ha salido en defensa de sus hermanos alauitas. Irán a inicios del verano envío 20.000 soldados al norte de Siria (Latakia) al mando del general de la guardia revolucionaria Suleimani para que organicen una contraofensiva junto a los soldados chiitas iraquíes y los milicianos de Hezbollah.  Este es un síntoma claro de la perdida de iniciativa del ejército de Bachar al Assad que debe encontrarse en una situación muy comprometida para echar mano de sus aliados.

Irán desde hace unos tres años aporta armas, pertrechos y soldados de operaciones especiales a Siria.  Aunque Teherán lo mantenía en secreto en las últimas semanas ha reconocido oficialmente  la llegada de un grueso número de asesores militares y tropas a Latakia. A la “internacional chiíta” también se vino a sumar las tropas iraquíes enviadas por el primer ministro en esa época Nuri al Maliki, muy solidario con la causa de Bachar al Assad.  Como si fuera poco Rusia desde el inicio de las hostilidades trasfiere con regularidad ayuda militar a Siria a través de su base naval de Tartus. Ultimadamente han llegado (según el servicio de inteligencia de la CIA y el Mossad): tanques, aviones helicópteros, lanzaderas de misiles, artillería pesada. Además de consejeros e instructores, pilotos y tanquistas para reemplazar a los sirios que han caído en combate o que desertaron. Esta es una información que el mismo Kremlin ha confirmado justificándola como una contribución a la lucha contra el terrorismo. Los rusos declaran abiertamente la guerra al EI.

Al Assad reconoció en un discurso (26-07-2015) pronunciado ante representantes de organismos económicos en Damasco y transmitido por la televisión nacional que “le hacen faltan recursos humanos” “estamos agotados”.  

Es por ello que el gobierno sirio ha lanzado una amplia campaña publicitaria por radio, prensa y televisión para animar a los desertores e insumisos a unirse al ejército. Sin que hasta ahora  haya surtido el más mínimo efecto. “¿Quién va a salvar a la patria de los terroristas, entonces?”

Para elevar la moral de sus incondicionales Bachar al Assad expresó en el mismo discurso televisado que “no nos derrumbamos. Estamos resueltos y alcanzaremos la victoria” “La palabra derrota no existe en el diccionario del ejercito árabe sirio” Habría que recordarle al “rais” lo sucedido en los altos del Golán cuando el glorioso ejército árabe sirio fue vapuleado en dos ocasiones por las sionistas en la guerra de los Seis Días en 1967  y en el Yom Kipur en 1973.

Bachar al Assad ha tenido la suerte de que meses después del inicio de las intifadas populares los grupos yihadistas sunitas invadieran la región noroeste de siria. Una circunstancia que le sirvió para asumir el papel de víctima del terrorismo islámico.

Es paradójico que aquel que utiliza el terrorismo de estado venga ahora a convertirse en el adalid del combate contra el terrorismo. Bachar Al Assad y su familia (su hermano Maher es el comandante de la Guardia Republicana y la policía secreta) han cometido bárbaras violaciones de los derechos humanos. Él es el responsable de masacrar a la población civil -terroristas según la terminología gubernamental- por el simple hecho de manifestarse exigiendo libertad y democracia. Se intentó inútilmente aplastar las protestas utilizando francotiradores, unidades de élite de la Shabiha, artillería pesada, bombardeos aéreos, tanques y armas químicas.  

Si el régimen de Bachar al Assad sobrevive aún es gracias a la intervención de Hezbollah, Irán, Rusia y China. (no solo aportan ayuda militar sino también económica) O si no ya estaríamos hablando del final de una dinastía fundada por su padre Hafez al Assad en los años setenta. El partido único Baaz ha impuesto un sistema de gobierno muy parecido a una monarquía hereditaria donde la familia Assad controla el poder político y económico del país. El culto a la personalidad es la verdadera ideología del régimen de ahí que  la figura del rais Bachar al Assad sea reverenciada con respeto por parte de sus “súbditos”.

La descomposición del régimen ha llegado hasta extremos inauditos como se refleja con claridad en el incidente protagonizado por Souleiman al Assad, pariente de Bachar, que hace unas semanas mató con una AK 47 al coronel de la fuerza aérea siria Hasan al Cheij porque su auto cometió la osadía de sobrepasarlo en una céntrica avenida de la ciudad de Latakia.  

Lo cierto es que en este momento las tropas de Bachar al Assad son incapaces de pasar a la ofensiva y se limitan a resistir y afianzar las posiciones.  Aunque hay que reconocer que cuenta a su favor con la fuerza aérea que le ha permitido asestar golpes contundentes contra sus enemigos y así ralentizar su progresión sobre el terreno.

En La guerra entre chiítas y sunitas cada bando cuenta con sus respectivos aliados o protectores. Por parte de los alauitas: Rusia, Irán, Hezbollah, China y los iraquíes chiítas;  y del lado de los rebeldes sunitas (ELS y otras facciones de la oposición “moderada”) se han posicionado EEUU, Arabia Saudita, Turquía, Qatar y la Unión Europea. Mientras que el tercero grupo en discordia lo representa el yihadismo integrado por Al Qaeda-al Nusra y el EI que es el objetivo a batir tanto de la coalición internacional encabezada por EE.UU como por la “santa alianza” liderada por Rusia. Rusia pretende recuperar la corona imperial de los zares y resucitar su esplendoroso pasado tal y como lo pronosticara en su libro “Imperio” el genial escritor Kapuscinski.

La guerra civil Siria ha condenado a toda una generación de niños y de jóvenes al patíbulo. 
Ya no tienen patria, ni raíces de las que aferrarse, ni libros ni escuelas a las que acudir.  La población civil se encuentra en una situación límite: faltan los artículos de primera necesidad y agobiados por el hambre y las enfermedades no les queda más remedio que partir al exilio.  ¿Qué se puede esperar de un país en la ruina y en la miseria con los medios de producción colapsados, sin fábricas, ni  industrias, y los campos sumidos en el abandono? Pero quizás lo más dramático sea la pérdida del capital humano, el déficit demográfico tan tremendo pues de los 23.000.000 millones que eran antes de empezar el conflicto se han quedado reducidos a la mitad. Ahora las millonadas de refugiados huyen despavoridas intentando encontrar en el extranjero un lugar seguro donde guarecerse del holocausto.

Según la revista “People with money” Bachar al Assad recibe unos honorarios de 58 millones de dólares anuales. Se afirma que él es el presidente mejor pagado del mundo. El baazismo y su mafia gubernamental se ha visto muy afectada por el bloqueo económico impuesto por las potencias occidentales. Es por ello que los bancos sirios tienen que realizar las transferencias y movimientos de capitales o divisas a través de bancos iraníes, chinos o rusos. Para este propósito se organizado una extensa red de testaferros con el fin de burlar tan férreos controles.

Washington y Riad exigen para iniciar cualquier tipo de negociación la renuncia de Bachar al Assad. En todo caso y para facilitar una pronta salida al conflicto tampoco les disgustaría un probable exilio dorado del rais y su familia y sus más estrechos colaboradores en Teherán o Moscú. 

Bachar Al Assad necesita la protección de sus aliados para escabullirse de la Corte Penal Internacional de la Haya que lo reclama por crímenes de guerra y genocidio. Expertos y defensores de los derechos humanos han preparado un amplio dossier con  más de 470.000 pruebas avaladas por Amnistía Internacional y las Naciones Unidas.  
Es por ello que desde el Ministerio de Información ha comenzado una campaña de lavado de imagen con tal de dotarlo de un aura de pacifista o paladín humanitario.

El vicecanciller iraní para asuntos árabes y africanos Housein Amir Abdolahian declaró que “al Assad forma parte de cualquier medida política que se tome en Siria. Es parte de la solución política para el futuro de Siria” Esto se lo comunicó a Staffan Mistura enviado especial de la ONU para Siria. Además que “Irán hace grandes esfuerzos por reestablecer la paz en Siria que lucha como es sabido contra el terrorismo sunita”
EE.UU, los países del Golfo o Arabia Saudita e Israel están muy preocupados con el expansionismo iraní en Oriente Medio. Irán despliega  su ejército y tiene bases estables en Irak, Siria y en Yemen. Junto a Hezbollah ha llegado a posicionarse hasta en los mismísimos altos del Golán. el ministro de Defensa de Israel  Moshé Yaalón  advirtió que: “ En el uso del legítimo derecho a la defensa no vamos a renunciar a los bombardeos selectivos de nuestra aviación ”   Y lo más dramático es que  el líder supremo el ayatola Jamenei en un discurso ofrecido en Teherán ante miles de ciudadanos de diferentes ciudades del país declaró que  “El régimen de Israel no existirá dentro de 25 años” El programa nuclear que venían desarrollando en secreto los persas de alguna manera tenía como objetivo “extirpar el cáncer llamado Israel” tal y como lo encomendó el ayatolá Jomeini en su testamento.

Por otro lado el ayatola Amoli Lariyani, Presidente del Poder Judicial de Irán, responsabiliza a occidente de la crisis migratoria que desestabiliza Europa: “El mundo está siendo testigo de que los mismos países que financiaron y apoyaron los grupos terroristas, ahora están paralizados y desesperados por la afluencia de miles de solicitantes de asilo. Todo eso viene como consecuencia de sus conspiraciones en la región”, puntualizó.

Los servicios secretos israelíes recientemente han detectado un inusual movimiento de tropas y material militar en la base rusa de Tartus. Al parecer han desembarcado tanques, aviones Mig 29 Yak 130, Mig 31 y helicópteros Mi- 24 y lanzaderas de misiles. Además de cientos de asesores militares ¿soldados de operaciones especiales? prestos a recomponer las maltrechas unidades del ejército baazista.
Mientras tanto en el puerto de Latakia Irán ha desplegado varios batallones de La guardia revolucionaria Quds y los Basij cuyo cuartel se ha instalado en Ghorin.  Igualmente los rusos están construyendo una nueva base en Jablah (Latakia) para acoger las brigadas marinas 810 y 336 de la armada rusa.  En Latakia se concentran desde hace algunas semanas las fuerzas ruso-iraní junto a los milicianos de  Hezbollah y los chiitas iraquíes tal vez con la intención de iniciar una ofensiva en la región de Idlib. La meta es la conquista total de Alepo, motor industrial del país. Aunque por ahora lo más importante es  la defensa de la histórica región alauita, el último bastión de Al Assad en el hipotético caso de que tuviera que evacuar Damasco.

A pesar de que EE.UU y la Unión Europea mantienen un pulso con Rusia a causa de la guerra civil que se desarrolla en el este de Ucrania -de la que se ha anexado la península de Crimea- se aprestan a actuar en conjunto para neutralizar al “terrorismo yihadista”. Seguramente se trata de un pacto secreto entre Putin y Obama con el fin de acabar de una vez por todas con la conflagración que arrasa Siria e Irak. Porque el éxodo de los refugiados que tratan desesperadamente alcanzar suelo europeo ha causado una crisis humanitaria insostenible. El presidente Iraní Rohani ha dicho que tras el acuerdo nuclear las relaciones con EE.UU empiezan a recomponerse y es muy probable que colaboren juntos en la ofensiva contra el EI.

Una de las condiciones impuestas por los países sunitas para comenzar las negociaciones es la retirada de Hezbollah e Irán del territorio Sirio. Algo impensable puesto que son los garantes  de la supervivencia del rais Bachar al Assad

El ayatolá Yavadi Amoli desde Teherán ha instado “a todos los líderes espirituales del mundo a comprometerse con la paz” añadiendo a continuación que “por desgracia todos los países de nuestro entorno se ha convertido en una base de EE.UU. Pero tranquilos que el sagrado gobierno islámico de Irán está protegido y preservado por la luz del Corán y de la progenie del santo profeta” “el territorio de Irak se convertirá en la tumba de todos los insurgentes del grupo Estado Islámico”

El Kremlin sostiene que “Bachar al Assad es la única persona capaz de luchar contra el terrorismo del  EI”. Él representa el gobierno sirio legítimo capaz de asegurar la unidad del país. La coalición internacional debe colaborar con Bachar Al Assad” “Tenemos que unirnos para eliminar al EI”  manifestó el canciller ruso Serguei Lavrov. Putin ha sido más sincero y realista y reconoce que “la situación es extremadamente grave pues las estructuras del estado están siendo demolidas”.  
Mientras tanto Netanyahu ha viajado hasta Moscú para hablar con Putin sobre la intervención rusa en Siria. Es necesario prevenir los posibles choques y malos entendidos con el ejército Israelí-Sobre todo, con sus cazabombarderos-. Pero lo primordial es garantizar la seguridad de los altos del Golán.  Como vemos Rusia guarda muy buenas relaciones diplomáticas con los dirigentes sionistas y desea estrechar aún más su lazos de colaboración. Pasa lo mismo con el Kurdistán iraquí al que Tel Aviv  define como “una entidad no hostil” que no tiene nada que  ver con los árabes y que por ende goza de su beneplácito. Lo más seguro es que por intermedio de terceros países los Kurdos esté exportando petróleo a Israel.  Al parecer ambas comunidades han forjado unas buenas relaciones desde los años 60. Ahora las fichas de este complejo tablero de ajedrez se mueven con destreza y cada cual asume el papel que más les conviene a sus intereses geoestratégicos.

Al final EE.UU y Rusia como cabezas visibles de las potencias en litigio van a tener que consensuar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Siria -  sin olvidar las graves repercusiones que tienen en la región especialmente en Irak-  Para Bachar al Assad no hay dialogo posible, ni interlocutores válidos porque tanto la oposición política como los yihadistas sólo se merecen el exterminio.

Siria es hoy en día un país completamente fragmentado y dividido. Para que sanen las heridas entre las distintas comunidades van a tener que pasar varias generaciones. Durante décadas se  necesitará implementar un titánico plan de reconstrucción que deberá asumir la comunidad internacional, la ONU, la Liga Árabe,  y los organismos de ayuda humanitaria, la Media Luna Roja o las ONGs. Plan de reconstrucción que solo podrá llevarlo a cabo un nuevo gobierno de concertación- ¿un protectorado de la ONU tal vez?-  surgido tras unas hipotéticas negociaciones de paz. Algo que no es factible por el momento pues el califato islámico impide cualquier maniobra en este sentido.

Algunos países europeos como Francia prefieren  un gobierno de unidad nacional que incluya a elementos del régimen baazista sin delitos de sangre  y a la oposición moderada. Pero hasta que   Bachar al Assad y el EI desaparezcan del escenario no podemos hablar de paz.   Las fórmulas de pacificación no sólo pueden venir de fuera sino que también deben contar con el protagonismo de la sociedad siria o de lo contrario todos los esfuerzos estarían condenados al fracaso.  De ahí lo complicado  para encontrar una solución creíble y perdurable en el tiempo.

Carlos de Urabá 2015

mercredi 19 juin 2013

La yihad Siria y la guerra civil española


Aunque en apariencia sean dos conflictos completamente dispares guardan algunas similitudes que no podemos pasar por alto.
El 18 de julio de 1936 el general Franco, comandante y jefe del ejército en el protectorado español de Marruecos, se subleva contra el gobierno legítimamente constituido de la República. Según sus propias palabras tuvo que tomar tan « drástica determinación » para salvar a España de las garras del marxismo y el ateísmo. De esta manera se inicia la « gloriosa cruzada nacional » en defensa de los valores de la civilización cristiana y la unidad de España.

Las tropas golpistas estaban compuestas en su mayoría por legionarios y miles de soldados regulares marroquíes entrenados por oficiales españoles (leva forzosa) Entre los que se distinguían los genízaros, las triste celebre « guardia mora de Franco » Se les dijo que « los herejes republicanos habían empezado a quemar iglesias y santos pero que también iban a ultrajar el Corán y profanar las mezquitas » « todos los musulmanes de nuestro protectorado en Marruecos, impregnados del amor y la cultura que en ellos ha sembrado España, acuden en socorro inmediato al escuchar los clarines de la llamada de occidente(...) » los mercenarios marroquíes que participaron en esta particular « yihad » se les encomendó la sucia tarea de masacrar, violar, torturar a la población civil con el fin de imponer la ley del terror.

Desde el principio el fascismo alemán e italiano, interesados en extender su campo de acción en el Mediterráneo occidental, se aliaron a los golpistas. Como los barcos republicanos bloqueban el estrecho de Gibraltar, la aviación Nazi les brindó el apoyo logístico necesario para transportar a más de 18.000 efectivos desde Tetuán hasta Sevilla. Más tarde el « convoy de la victoria » gracias al dominio aéreo de los nacionales, consiguieron cruzar el estrecho y desembarcar en Algeciras tropas y gran cantidad de armamento.

Por el otro lado la Unión Soviética tomó partido por la II República enviando armas y pertrechos para hacer frente a la agresión fascista. Además, el Partido Comunista ruso y el francés (komintern) organizaron las Brigadas Internacionales reclutando miles de soldados voluntarios provenientes de 54 países de los cinco continentes entre los que caben destacar franceses, ingleses, rusos norteamericanos, mexicanos, cubanos, australianos y en una gran proporción revolucionarios judíos. En total participaron entre el 1936-1938) en los distintos frentes de resistencia casi 60.000 brigadistas, según los datos del historiador Andreu Castells.

Como podemos observar la intervención extranjera en la Guerra Civil Española fue muy activa porque el fascismo y el comunismo se batían a duelo en el campo de batalla. La victoria del bando Nacional se debió principalmente al compromiso irrestricto de Hitler y Mussolini con el general Franco y a la indiferencia de países como Francia, Gran Bretaña o EEUU que abandonaron a su suerte al Frente Popular.

En un análisis histórico comparativo y guardando las debidas distancias -tal y como ha sucedido en tantos otros conflictos bélicos a nivel mundial- existen factores muy similares a lo que está sucediendo hoy en Siria Tras unos meses de protestas populares iniciadas de forma pacífica el 26 de enero del año 2011, en sintonía con las intifadas árabes de Túnez, Egipto, Libia, Baréin o Yemen, y como consecuencia de la brutal represión desatada por las tropas de Bachar al Assad, se ha desatado la guerra civil. Los desertores de las fuerzas armadas, los obreros y campesinos, los jóvenes han conformado el Ejército Sirio Libre al estilo de los maquis o guerrilleros que ha pecho descubierto enfrentan a un enemigo muy superior que cuenta con artillería, aviación y un moderno armamento.
En las manifestaciones que se convocan después del salat yuma todos los viernes las palabras más repetidas son justicia y libertad. Definitivamente el pueblo ha perdido el miedo y no les importa arriesgar sus vidas empecinados en cambiar el rumbo de la historia. La propaganda oficial, intenta desesperadamente justificar sus crímenes calificándolos de « peligrosos terroristas infiltrados por la OTAN, La CIA y el MOSSAD » Igualmente el franquismo acusó a los « rojos » de « hordas de criminales que pretendían implantar la revolución bolchevique en la tierra bendita del Sagrado Corazón de Jesus »

El llamamiento a la yihad o la guerra santa no se ha hecho esperar y miles de voluntarios musulmanes sunitas han entrado de manera clandestina en el territorio sirio. En la Guerra Civil Española sucedió algo similar con las Brigadas Internacionales, una especie de « yihad atea anarquista, comunista y socialista » enfrentada a la « yihad nacional-católica franquista » En Siria miles de yihadistas provenientes de los países de la umma musulmana combaten a las tropas del dictador Bachar al grito de ¡Allah akbar! enarbolando el estandarte negro con la inscripción de la shahada « no hay más Dios que Allah y Mohamed su profeta » Las fronteras sirias son muy permeables y el trafico de armas procedente de Arabia Saudita, los países del golfo, Irak, Jordania, Líbano o Turquía abastece los arsenales de los insurrectos.

El mapa étnico y confesional sirio es muy complejo pues existen diversas comunidades que lo conforman: sunitas, alawitas, kurdos, drusos, ismalies, católicos, greco-ortodoxos, cristianos, armenios, sirianos, melequitas,, asirios, caldeos, maronitas, protestantes, chiitas y refugiados palestinos. El baazismo es la garante de la supervivencia de los nusayris alawitas y sus socios pues de lo contrario los sunitas, que son el 78% de la población, en unas elecciones libres serían la fuerza mayoritaria. En el fondo subyace un enfrentamiento atávico entre el mundo urbano y el rural que también tuvo una incidencia preponderante en la Guerra Civil Española.

La gran burguesía siria, en especial la originaria de Damasco y Alepo, sea cual fuere el credo u origen étnico, desde hace décadas mantienen estrechas relaciones con la familia Al-Assad. Es la clásica figura de los colaboracionistas de la misma forma que el franquismo contaba en sus filas con los aristócratas, los monárquicos, los banqueros, la casta militar y el clero más reaccionario. Porque cuando se trata de usufructuar del poder y obtener beneficios económicos o políticos no hay diferencias que valgan. Las sustanciosas prebendas repartidas por el partido Baaz entre los líderes cristianos, católicos, sunitas drusos, kurdos o armenios son lo suficientemente atractivas para comprar lealtades. El ejemplo más claro es el del mufti sunita de Siria Ahmad Badredin y los patriarcas de la iglesia ortodoxa cristiana Ignacio Zakka I greco-ortodoxo (a ella pertenece Michel Aflak fundador del partido Baaz) y grecolatino Ignacio IV Hazzim y el melequita Gregorio III Laham. Los Cristianos de Siria apoyan sin condiciones al sanguinario asesino Bachar, están de acuerdo con las matanzas, con las violaciones, con las torturas y los bombardeos indiscriminados contra la población sunita. « fundamentalistas islámicos que deben ser borrados de la faz de la tierra » ¡Qué extraño! lo mismo sucedió en la Guerra Civil española cuando la mayoría de los obispos, con el cardenal Gomá a la cabeza, bendijeron el pavoroso genocidio cometido por el « glorioso caudillo Francisco Franco por la gracia de Dios »

Con la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial el colonialismo francés asume el mandato del territorio sirio-libanés. La potencia ocupante interesada en imponer los principios de la civilización occidental excluyeron de la vida pública a la mayoría sunita pues representaban el pensamiento más retrogrado ya que mezclaban política y religión. Los franceses confraternizaron con la minoría alawita mucho más liberales y heterodoxos. Éstos pasaron de ser los parias a ocupar los puestos de relevancia en el gobierno y las fuerzas armadas. En 1940 los Nazis invaden Francia y se establece el gobierno de colaboracionistas de Vichy. El mandato francés de Siria y el Líbano simpatizó desde el primer momento con los alemanes. Hitler aprovechando la coyuntura favorable a su causa pretendió instalar un régimen pro-fascista en Irak. En ese entonces se sembró la semilla de lo que más adelante sería el partido Baaz, el de los Assad y Sadam Hussein.

La secta alawita tiene más cosas en común con los cristianos que con los propios sunitas. Por ejemplo, beben alcohol, comen cerdo y celebran la navidad, semana santa o los reyes magos. Además no cumplen lo 5 preceptos del islam, no hacen el ramadán, no van a la Meca, ni obligan a las mujeres a cubrirse con velos. En sus misas secretas comulgan con pan y vino. Ya desde el medioevo las muftis sunitas llamaron a su exterminio por haberse aliado a los invasores cruzados, mongoles, persas o franceses. Los alawitas son considerados herejes y traidores al islam. Con razón Bachar Al-Assad se carteaba con el Papa de Roma Benedicto XVI enviándole felicitaciones y regalitos. El Papa muy agradecido le respondió: « es mi deseo que pronto se restaure la armonía y la unidad en Siria» -casi calcado a las salutaciones enviadas por el Vaticano al generalísimo Francisco Franco « es evidente que las simpatías de la Santa Sede no pueden estar sino con los que defienden los grandes principios del orden y la civilización cristiana »

El partido Baaz de ideología « socialista » (mejor diríamos nacional- socialista pues sus fundadores se inspiraron en el libro Mein Kampf de Adolf Hitler para redactar sus estatutos -que casualidad Franco también era un gran devoto de la obra maestra del fuhrer-) se caracteriza por la laicidad y la exaltación del panarabismo. Desde los años de la guerra fría mantiene unas estrechas relaciones de amistad con los rusos -quienes son sus principales valedores junto con China e Irán- Rusia desde los años sesentas le suministra armamento y tecnología militar- Como recompensa a tan inestimable cooperación el gobierno sirio le ha cedido la base naval de Tartus para que recale la flota rusa del Mar Negro y el Mediterráneo oriental.

El cimiento fundamental del Partido Baaz, presidido por el « generalísimo » sirio Bachar al-Assad son las Fuerzas Armadas y el Muhabarath (servicios secretos) porque el método más eficaz para mantener su hegemonía es la represión y el terror. El rais siempre ha intentado chantajear a las demás comunidades con el pretexto de que sin su presencia Siria se hundiría en el caos y la anarquía -lo mismo afirmaba Franco cuando se autoproclamó « Caudillo de la España una, grande y libre»

En el año 1982 en Hama estalla una rebelión contra el presidente Hafez el Assad, el padre de Bachar, promovida por los los Hermanos Musulmanes. Sin pensarlo dos veces el tirano ordenó aplastarla a sangre y fuego utilizando tanques y aviones de combate. « El heroico ejército se vio obligado a neutralizar una facción de terroristas que pretendían dar un golpe de estado » Este horrendo crimen que dejó más de 20.000 muertos ha quedado completamente impune. Pero claro la paciencia, la sumisión y resignación del pueblo tiene un límite y donde se sembraron vientos ahora se cosechan tempestades.

Mientras el rais Bachar continúe en el poder el sionismo no tiene porqué preocuparse. A Israel lo que le conviene es que todo siga igual, que nada cambie. Tras las humillantes derrotas del ejército Sirio en la Guerra de los Seis Días en el año 67 y el Yom Kippur en 1973 en los altos del Golán reina la más absoluta tranquilidad. El gobierno sirio no ha hecho el mas mínimo esfuerzo por recuperar el territorio usurpado por los judíos. Y como si fuera poco cuando el 6 de septiembre del 2007 en la denominada « Operación Huerta » la aviación hebrea bombardeó un reactor nuclear sirio en construcción cerca de Tall al-Abyad ni siquiera respondieron a tan infame agresión. Pero eso si no le tembló la mano a Hafez al- Assad a la hora de masacrar el año de 1976 durante el desarrollo de la guerra civil libanesa, el campo de refugiados palestinos de Tal Az-Zatar, en connivencia con la Falange Cristiana Maronita (heredera del espíritu joseantoniano)

Al día de hoy el número de víctimas causadas por la guerra en Siria sobrepasan los 100.000 muertos. Sin contar los heridos, desaparecidos, encarcelados, torturados, las fosas comunes y las cuantiosas pérdidas materiales. Los cruentos bombardeos del ejército sirio y la actuación criminal de los grupos paramilitares o shabiha se ha ensañado inmisericordemente con los más débiles, es decir, niños jóvenes, mujeres y ancianos pertenecientes en su mayor medida a la comunidad sunita. La catástrofe humanitaria es de tales dimensiones que ha obligado a miles de familias a huir con dirección al Líbano, Jordania o Turquía. Campos de refugiados como los de Za'atari en Jordania o Hatay en Turquía nos recuerda lo que aconteció con los miles y miles de republicanos españoles derrotados que atravesaron los Pirineos y fueron confinados por los franceses en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, Gurs, Saint Cyprien y Barcarés, Septfonds, Rivesaltes y Vernet d'Ariége. 

En los países musulmanes religión es vida, política, filosofía y estructura social. El triunfo de las revueltas populares en Libia, Túnez o Egipto ha revitalizado el islamismo radical y las tradiciones más ortodoxas. Ahora los muftis enardecidos condenan la occidentalización de la sociedad, el laicismo y el libertinaje de los jóvenes y, sobre todo, de las mujeres y reclaman la inmediata implantación de la sharia (el camino recto)

Debemos subrayar que la yihad es uno de los pilares del islam. La comunidad debe acatar la guerra santa y « pelear por el sendero del señor » en el combate contra el kufr o el hereje. Así lo afirma el profeta Mohamed en el Corán « la mejor yihad es la palabra de justicia frente al gobierno opresivo del sultán »  el más alto honor al que aspira el buen combatiente o mujahidin es el martirio cuyo premio más preciado lo encontrarán en el yenna o paraíso.

La oposicion siria se ha organizado entorno al Consejo Nacional Sirio quien cuenta con el apoyo de la Unión Europea, EEUU, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Arabes, Jordania, Turquía o Egipto. Con toda seguridad serán los encargados de formar el futuro gobierno. Pero a los países occidentales les preocupa de sobremanera la infiltración de grupos salafistas y otros afines a al Qaeda en el Ejército de Siria Libre- Ayman Al Zawahiri, líder de al Qaeda, ha hecho un llamamiento a sus incondicionales para que se sumen a la yihad siria. Del lado de Bachar se han sumado las fuerzas de Hezbollah y los guardianes de la revolución islámica iraní que combaten en primera línea de fuego.

Los Hermanos Musulmanes han sufrido años de persecución, represión y exterminio. Estas heridas van a dificultar el proceso de paz y reconciliación entre las distintas comunidades. Lo más seguro es que después de la caída del régimen baazista se desatará la venganza contra los alawitas, cristianos, los ortodoxos, los drusos, los armenios y todos aquellos hayan sido cómplices de la mafia gubernamental.
El conflicto sirio ya ha traspasado sus fronteras y en Líbano donde el mapa étnico y confesional es igualmente explosivo (existen 18 partidos religiosos representados en el parlamento -los más importantes sunitas, chiitas, cristianos maronitas y alawitas) los partidarios y detractores del dictador Sirio Bachar al Assad desde hace unos meses que combaten en las calles de Beirut o Tripoli. En la frontera turca, el Kurdistán sirio, con sus dos millones de habitantes (musulmanes sunitas) reclaman la independencia. Algo inconcebible para el gobierno turco que por medio de su presidente Tayyip Erdogan expresó: « no permitiremos que ningún grupo terrorista establezca campos en el norte de Siria y amenace a Turquía » Igualmente Jordania, un país que atraviesa una dura situación económica, la llegada de cientos de miles de refugiados Sirios no ha sido muy bien acogida por el gobierno que ha pedido 700 millones de dólares de ayuda a la comunidad internacional para solventar la emergencia.

En la era del presidente George Bush a Siria se le incluyó en la lista de los países que integraban el el « eje del mal » junto a Irán y Corea del Norte, Irak, Libia y Cuba. Desde luego Siria es una ficha clave en el complicado tablero geopolítico de Oriente Medio pues es el principal aliado estratégico de Irán y el principal patrocinador del grupo libanés de resistencia armada Hezbolá, calificado por los países occidentales de terroristas.

Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU ha emitido varias resoluciones de condena al gobierno de Bachar al Assad todo ha sido vano porque Rusia y China ejercen su derecho a veto impidiendo que se apliquen con rigor la sanciones o se autorice una intervención humanitaria. Se nota que la guerra fría aún no ha terminado y que las superpotencias EEUU, Rusia, China no dan su brazo a torcer.

Poco a poco el gobierno de Bachar Al-Assad se va resquebrajando, las desersiones son notorias pues responsables políticos de primera fila, militares de alto rango o la soldadesca de origen sunita le han dado la espalda al dictador. Todo esto sumado el aislamiento internacional, las sanciones de la Unión Europea, EEUU y la Liga Árabe hacen que la situación socio-económica sea insostenible. En algunas regiones aprieta el hambre, el desempleo llega al 55%, el turismo está en la ruina, la carestía de la vida, la destrucción de los pueblos y ciudades, el abandono de la agricultura o la producción industrial auguran un panorama muy desesperanzador. La presión es insoportable pero Bachar Al-Assad prefiere inmolarse antes que negociar una salida pacífica. No comprende que la partida ha terminado, que el régimen baazista agoniza y enloquecido quiere causar el mayor dolor posible a sus ciudadanos.

Carlos de Urabá 2013
Zaatari-frontera sirio-jordana