La jaula

La jaula
por la emancipación de los pueblos

lundi 13 mai 2013

Agonía de un anciano palestino en las calles de Amman-Jordania

Pasan los años, las décadas, y no hay nada que hacer, todo sigue igual en este injusto y masacrante destierro al que ha sido condenado el pueblo palestino. Hace excactamente 65 años, el día 14 de mayo de 1948, Ben Gurion proclamó la independencia del estado de Israel. De inmediato, estalló la guerra cuyo resultado fue la fulminante derrota de los ejércitos árabes. Un hecho histórico mejor conocido como la « Nakba » o « el desastre » que provocó el destierro de millones palestinos hacía el Líbano, Egipto, Siria o Jordania. Y desde entonces con las llaves de sus casas aún guardadas en sus bolsillos, armados de paciencia esperan ilusionados que llegue el feliz momento del regreso a la amada patria Talvez la solución más práctica sería un acuerdo de paz con Israel que permita una salida digna a este conflicto. -opinan los más realistas- Pero muchos más beligerantes apuestan por la opción militar pues « lo que se tomó por la fuerza, se recupera por la fuerza »

Los refugiados por ley de vida van muriendo en el exilio y su destino no es otro que compartir en el yenna o paraíso la gloria de Allah. Ese al menos es el único consuelo que les queda. Millones de palestinos lo perdieron todo: sus propiedades, sus casas, la tierra de labor, el patrimonio, las familias rotas, muertos, heridos, desaparecidos, en fin, un cataclismo inmisericorde que los arrasó por completo. Y encima ante tamaña debacle no les quedó otra alternativa que agachar la cabeza y humillados rogarle una limosnita a la UNRWA (Agencia de la ONU para los refugiados palestinos) y otros organismos de ayuda humanitaria para poder sobrevivir. Primero los instalaron en tiendas de campaña en los arenales más abruptos y estériles y con el paso de los años, resignados tuvieron que improvisar sus viviendas con ladrillo y cemento. Hoy siguen allí en esas pestilentes ratoneras sin que se vislumbre una luz de esperanza a ese callejón sin salida.

El tiempo pasa y el pueblo inevitablemente envejece: mermadas sus fuerzas, víctimas de la angustia y la depresión se rinden rodilla en tierra cansados de tantas falsas promesas. Han perdido la fe y no tienen ninguna confianza en el futuro. Palestina sigue ocupada por el enemigo sionista que iza su bandera victoriosa en sus nuevas colonias y asentamientos.

Contemplar estas escenas nos llenan de ira e indignación, pero no nos queda más remedio que transmitirselas a ustedes para que metan el dedo en la llaga y comprendan la verdadera magnitud de este drama. Un anciano palestino de unos 75 años se tambalea enfermo en el centro de Amman, Jordania. Es un perdedor, un apestado al que nadie se acerca a prestarle ayuda. Mareado se deja caer sobre la acera intentando recuperar el aliento ¿A alguien le importa lo que le suceda? Quizás a Abu Mazen el Rey Abdalá II o los mediadores internacionales. ¿Hasta cuando se alargará la lenta agonía? Esta es la mejor demostración de la indiferencia y el abandono que padece el pueblo palestino. La solidaridad brilla por su ausencia, todos son discursos y palabras de buena voluntad, palabras vacías que caen por su propio peso.

En esta cruel imágen se resume el sufrimiento de los refugiados palestinos. Muchos están enfermos, deshauciados, moribundos, pudriéndose en vida ¿Quién les escucha? Lo siento mucho pero ya es demasiado tarde y su único premio no será otro que una tumba florida en el cementerio. No hay nada que hacer, se acabaron los versos poéticos de resistencia, las canciones de exaltación patriótica o las pintadas revolucionarias para subirles la moral. Un llanto interior se desborda e inunda su alma ¡malditos bastardos! -balbucea el anciano como postrer despedida.

Carlos de Urabá 2013
Mar Muerto

mercredi 17 avril 2013

Discurso de Leila Khaled-Día de la Tierra Palestina 2013.

Leila Khaled: "mi primer novio fue el kalashnikov" mítica guerrillera palestina.

Tuvimos la oportunidad de conversar con la mítica guerrillera palestina Leila Khaled (http://youtu.be/f-2ciSy4VZI) con motivo del acto de conmemoración del Día de la Tierra organizado por el Partido Democrático y Popular de Jordania.-que es como se denomina aquí el Frente Popular de Liberación de Palestina ya que legalmente no puede presentarse con esas siglas. A partir de los trágicos sucesos del Septiembre Negro en 1970 a los palestinos se les prohibe hacer proselitismo político ya que se les considera una amenaza para la estabilidad del país. (60% de los habitantes de Jordania son de origen palestino)

Leila Khaled nacida en Haifa en 1944 se vio obligada a huir junto a su madre y hermanos -su padre cayó en combate - al Líbano tras la derrota de los ejércitos árabes a manos de los judíos en 1948. Entonces se instalaron en el campo de refugiados de Tyr donde ella desde muy temprana edad comenzó a militar en el Movimiento Nacionalista Árabe fundado por George Habash, que más adelante pasó a llamarse FPLP (Frente Popular de Liberación de Palestina)

En 1969 Leila Kahaled decide trasladarse a los campamentos fedayines en el valle del Jordán. Su máximo anhelo era reivindicar la memoria de su padre mártir de Haifa. No tiene nada que perder: su hogar ha sido demolido por las excavadoras, su patria usurpada por los sionistas y toda su familia, igual que millones de sus hermanos, condenada al destierro.

Inesperadamente una foto de Eddie Adams, difundida por las agencias internacionales de noticias, en la que se le ve cubierta con el tradicional keffieh que envuelve sus primorosos cabellos y empuñando con su mano diestra un Kalashnikov se convierte en el ícono de la resistencia palestina. A cualquiera le impresiona ese rostro angelical que inspira una extraña mezcla de belleza y violencia que la hace aún más atractiva. Leila Khaled es la figura femenina que faltaba en el panteón revolucionario que preside la esfinge del Che Guevara. Ella es otro símbolo más de rebeldía adoptado por esa juventud romántica y soñadora de los años setentas.

Durante su período de formación militar demuestra gran arrojo y sangre fría y por tal motivo la dirección del FPLP le encomienda la misión junto a Salim Al -Aisawy de secuestrar un avión de la TWA que cubría la ruta Roma -Atenas. Dicha aeronave la desviaron a Damasco donde, tras evacuar a los pasajeros, la volaron con el objetivo de denunciar al mundo el holocausto del pueblo palestino. De este manera ella se convierte en la primera pirata aérea de la historia.

Decidida a continuar los operativos y para burlar los controles policiales se sometió a varias operaciones de cirugía estética en el rostro. En el año 1970, en compañía del nicaraguense Patrick Arguello, intentan secuestrar un vuelo de la línea aérea El Al que hacia el trayecto Amsterdam -New York. Pero los agentes de seguridad israelíes reaccionaron a tiempo neutraliazando la acción. Patrick Arguello resultó muerto de varios disparos mientras Leila Khaled con dos granadas en la mano listas para detonar prefirió rendirse. El avión realizó un aterrizaje de emergencia en Londres donde ella fue entregada a la policía inglesa. Un mes después sería liberada gracias al intercambio de rehenes occidentales en poder de la guerrilla del FPLP.

Para Leila Khaled la lucha de resistencia contra el invasor sionista es un deber ineludible -lo hacemos en defensa propia- afirma categórica. « El pueblo palestino es víctima de un despiadado genocidio que se merece una respuesta contundente »

Leila Khaled profesa un gran cariño por Latinoamérica y especialmente se desvive en elogios hacia la revolución cubana. « Un faro victorioso que iluminó a los pueblos oprimidos del tercer mundo en su guerra contra el imperialismo ». Incluso muchos voluntarios latinoamericanos se alistaron en las filas del FPLP dispuestos a entregar su vida por la causa Palestina. Demostrando así un alto grado de solidaridad internacionalista. Tampoco podemos pasar por alto las relaciones con la Fracción del Ejército Rojo alemán, las Brigadas Rojas de Italia o el Ejército Rojo japonés.

Es un hecho insólito que en una sociedad conservadora y religiosa como la árabe la mujer pretenda equipararse al hombre. Pero el FPLP es un movimiento heterodoxo compuesto por personas de las más diversas tendencias y estratos sociales que simpatizan con los postulados del marxismo-leninismo, en el que predomina la laicidad y hasta el ateísmo. Por vez primera la mujer árabe desafía las estructuras de un sistema patriarcal que pervive desde hace miles de años. La igualdad de género es un asunto muy espinoso pues contradice los preceptos coránicos o bíblicos que designan a la mujer el papel de ama de casa encargada de la crianza de los hijos. « Las mujeres que luchan por la liberación de Palestina también lo hacen por su propia emancipación . De ahí la gran cantidad de guerreras que integran la brigada Abu Ali Mustafa, brazo armado del FPLP » nos previene Leila Khaled con un gesto altivo.

Las derrotas de los ejércitos árabes en la guerra del los Seis Días en 1967 y en el Yom Kippur en 1973 supuso el final del panarabismo y el fracaso de la ideología de izquierdas adicta al bloque Soviético. Egipto y Jordania optan por un progresivo acercamiento a la órbita estadounidense mientras el triunfo de la revolución islámica en Irán, encabezada por el Ayatola Jomeini, abre el camino a los grupos fundamentalistas como Hamas, la Yihad Islámica o Hezbollah.

En 1974 el ejército libanés lanza una ofensiva en los campos de refugiados palestinos con el fin de eliminar a los guerrilleros fedayines que representan un peligro latente para la seguridad del país. En el Líbano existen las mayores divisiones religiosas y étnicas del mundo árabe. Al FPLP no le queda otra alternativa que buscar la protección de las fuerzas Sirias y Leila Kahled valientemente ocupa la primera línea de fuego.
En 1975 estalla la guerra civil líbanesa provocada por los enfrentamientos entre facciones cristianas ultraderechistas y los musulmanes izquierdistas pro sirios. Hasta que en 1982 a raíz de los indiscriminados ataques de la insurgencia palestina que castigan la región de Galilea el ejército hebreo invade el sur del Líbano. Tras varias semanas de combate y en complicidad con la Falange Cristiana Libanesa toman Beirut. Gracias a las garantías ofrecidas por la Unión Soviética y los Estados Unidos el rais Arafat y el grueso de los combatientes de la OLP son evacuados con destino a Túnez. Días más tarde la Falange Cristiana, en venganza por el asesinato de su líder Basahir Gemayel, comete, bajo la mirada pasiva del ejército israelí, la horrenda matanza de Sabra y Chatila. Leila Khaled tiene que escapar junto a sus correligionarios rumbo a Siria donde se encuentra su cuartel general (el presidente Hafez Al Assad les brinda protección y apoyo financiero) Durante su estadía en Damasco se queda embarazada de su primer hijo y por esta razón decide optar por la vía política.

Leila Khaled se muestra muy crítica con los acuerdos de Paz firmados en Oslo entre Yasser Arafat e Issac Rabin, pues, según ella, « traicionan la voluntad del pueblo palestino ». Es imposible sentarse en una mesa de negociación con Israel pues cuenta con superioridad militar y el respaldo incondicional de EEUU y la Unión Europea. « Nosotros siempre estaremos en desventaja y querrán que nos conformemos con sus migajas »

Para colmo la guerrra fratricida entre Hamas, la OLP y al Fatha no hace más que acrecentar las divisiones. Leila Khaled hace un llamado a la unidad de la resistencia palestina pues el verdadero enemigo a batir es el sionismo. El FPLP apuesta por la creación de un estado laico donde judíos y árabes convivan en paz y armonía.
Actualmente Leila Khaled reside en Amman junto a su familia y ocupa un puesto destacado en la dirección del Frente Popular de Liberacion de Palestina, además de ser miembro del Consejo Nacional Palestino. En los últimos tiempos ha venido desarrollando el trabajo institucional para que se cumplan las resoluciones de la ONU que defienden muy claramente el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares. « Nuestro pueblo desde hace 65 años agoniza en la sombra del olvido. No podemos seguir dependiendo de la ayuda humanitaria y la buena voluntad de los países donantes » Leila Khaled no han cambiado un ápice su discurso antimperialista, incluso nos da la impresión que se ha radicalizado aún más. Y no es para menos pues Medio Oriente en esta primera década del siglo XXI experimenta una de los ciclos más convulsos de su historia. El mero hecho de mantenerse firme a sus principios, y el no transigir da pie a que se le acuse de inmovilista, de quedarse anclada en el pasado sin evolucionar hacia posturas más tolerantes o conciliadoras. « La paz con Israel es utópica, no nos queda más remedio que seguir la lucha hasta las últimas consecuencias  » Ella ha asumido la responsabilidad de no claudicar y mantenerse fiel a sus principios. Sabe que está amenazada de muerte por el Mossad y no olvida que muchos de sus compañeros de dirigencia han caído en cruentos atentados y que otros cumplen largas condenas en las cárceles israelíes.

Carlos de Urabá 2013
Mar Muerto

vendredi 29 mars 2013

El Patriarca de Abu Dis. Palestina.

Conocí al Dr Wasef Bahar en una reunión en la embajada de Venezuela en Amman-que suele ser el punto de encuentro de los palestinos en Jordania- Él había estudiado su carrera de medicina en Cuba así que fue muy fácil entablar una conversación en español. Lo primero que me aclaró es que llevaba muchos años desterrado en Jordania. No podía volver a Palestina porque lo tenía fichado el servicio de inteligencia interior Shin Beth ya que en su juventud militó en los fedayines al sur del Líbano. El Dr Wasef se unió a la resistencia armada -según me confesó- inspirado por el espíritu de rebeldía del Che Guevara y Fidel Castro. Luego, cuando las tropas de la OLP al mando de Arafat se exiliaron en Túnez, tras el alto el fuego firmado con el ejército sionista, él logró una beca para cursar estudios de medicina en Cuba. Al recibirse como doctor regresó a Jordania donde estaba exiliada parte de su familia.

 El Dr Wasef, me comentó que nunca iría a la embajada de Israel a pedir una visa de turista. - « ¡Cómo es posible que para entrar en la tierra en la que nací tenga que sufrir tamaña humillación! ¡esto es indignante! No puedo volver, hermano, y eso me duele en el alma. Mi padre murió aquí en Jordania y fue imposible cumplir su último deseo de enterrarlo en Abu Dis pues los judíos no dejan regresar ni a los muertos. Él se mostraba muy ilusionado en que, tras los acuerdos de Oslo en 1993, se firmaría la paz. Soñaba con volver a su casa y reiniciar una nueva vida pero al final todo se quedó en un mero espejismo »

Al terminar la Guerra de los Seis Días cientos de familias de Abu Dis se refugiaron en Amman, Jordania. Los más viejos por ley de vida van desapareciendo y a las nuevas generaciones no les queda otra opción que ir integrándose en la sociedad jordana asumiendo una nueva identidad; una bandera, el himno y, como no, jurar lealtad al rey Abdala II. ¿y ante quién van a reclamar? ¿quizás Allah el clemente y el misericordioso escuche sus plegarias? Pero todo ha sido en vano pues pasa el tiempo; los días, los meses, los años, las décadas y pronto si nos descuidamos hasta los siglos y la firma de un tratado de paz definitivo que permita la creación del estado palestino parece utópico.

El doctor Wasef no puede disimular un gesto de rabia y con sus manos intentan atrapar un enemigo invisible para retorcerle el cuello. De alguna manera tiene que calmar su sed de venganza «este es un crimen imperdonable; los judíos nos echaron de nuestra tierra, unos extranjeros se robaron nuestra patria. Yo nunca voy a perdonar lo que hicieron esos desgraciados »

« -A veces cuando me entra la nostalgia me voy al monte Nebo a contemplar mi pueblo situado allá al otro lado del Mar Muerto. Sobre todo, de noche se distinguen perfectamente sus luces tintileantes.  Entonces, me dan ganas de gritar a ver si me escuchan mis familiares. ¡Aid! ¡Shalam! Parece mentira que estemos tan cerca y a la vez en las antípodas »

A las pocas semanas de nuestro encuentro, aprovechando que viajaba a Jerusalén, me propuse visitar Abu Dis. El Dr Wasef me escribió de su puño y letra una carta de presentación para entregársela a su familia en mano. Desde la mismísima puerta de Damasco me fui caminando en dirección al Monte de los Olivos, en la zona árabe de la ciudad cada vez más reducida por efectos de la colonización. Al Shaykh es un barrio de casas y edificios apiñados en la ladera de un barranco. En sus empinadas calles se desparrama la basura y el caos domina el ambiente. Y claro la alcaldía de Jerusalén, en manos de los extremistas judíos, los discrimina, pues poco les importa lo que ocurra en un sector tan marginal alejado de los circuitos turísticos.

Después de una fatigante bajada esquivando el intenso tráfico de carros y buses llegamos al chekpoint de Al Bawabeh. Allí nos estrellamos de frente contra el infame muro de hormigón que con sus ocho metros de altura marca la frontera entre esos dos mundos tan contrapuestos. Los militares israelíes de mala gana nos indican la puerta de salida que está abierta de par en par. La consigna es que se vaya la mayor cantidad de palestinos posible. Pero, por el contrario, si queremos entrar en Jerusalén, la cosa cambia. Entonces, no hay otra alternativa que armarnos de paciencia y hacer cola junto a cientos de personas que aguardan el rutinario control de seguridad. Es imprescindible portar la tarjeta azul o Tasirie que expide el gobierno israelí, además de pasar una completa revisión de todas las pertenencias por el scanner. La Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel intenta restringir al máximo el flujo de la población palestina puesto que su crecimiento demográfico amenaza el carácter sionista del estado.
Los militares, protegidos tras una garita de vidrios antibala, vociferan las órdenes por los altoparlantes: « saca todo de tu bolso » « muévete rápido » « vuelva atrás » « deténgase » Este es el vocabulario habitual que usan los carceleros para imponer su autoridad. Al palestino se le arrea como si fuese ganado ¿o talvez para ellos no son más que animales? Y que nadie se atreva a rechistar pues corren el riesgo de perder el permiso de trabajo, un auténtico tesoro en una época de crisis donde el desempleo alcanza niveles alarmantes.

Al otro lado del muro sólo falta un letrero que ponga: « bienvenidos al tercer mundo » A lo largo del camino no hay más que suciedad, escombros, talleres mecánicos, chatarrerías y contrucciones improvisadas. Tras caminar unos tres kilómetros llegamos al pueblo de al Azziriyeh, muy concurrido por los peregrinos cristianos ya que en la Iglesia de Betania se encuentra la gruta donde, según los evangelios, resucitó Lázaro. El « muro del apartheid » o de « Sharon » cumple a rajatabla su función de enjaular la pueblo palestino y brindarle paz y seguridad a los judíos. Esta barrera infranqueable además ha cercenado todos los vínculos comerciales, culturales y religiosos que desde la más remota antiguedad los unía con Jerusalén.

En el año 2000 Israel en un gesto de buena voluntad transfiere a la ANP la administración de Abu Dis, al Azziriyeh y al Sawahereh reservándose para ellos el control militar. Desde esta zona se divisa en primer plano el gigantesco asentamiento judío de Ma'aleh Adumim, y en la lejanía el mar Muerto y el valle del Jordán. En Abu Dis la mayor parte de las casas antiguas se caen a pedazos, el patrimonio histórico desaparece sin que haya el menor interés por conservarlo. Recordemos que dos tercios de sus habitantes tuvieron que escapar camino del exilio jordano tras la trágica Nakba en el año 1967. Muchos de ellos todavía guardan celosamente las llaves de sus casas ilusionados con volver un día a sus hogares.

En la mañana del 5 de junio del año 1967 Ezer Weizman y su equipo de asesores dan luz verde a la famosa Operación Foco. Amenazados por el despligue del ejército egipcio en el Sinaí los cazabombanderos israelíes lanzan un ataque preventivo que en unas pocas horas destruye más del 60% de la aviación egipcia. Sorprendido por el caríz de los acontecimeintos el presidente Abdel Nasser instó a su aliado el rey Hussein de Jordania a entrar en acción. De inmediato la Legión Árabe inicia el fuego de artillería sobre Jerusalén occidental. En respuesta los judíos lanzan una violenta contraofensiva por tierra y aire que fulmina por completo al ejército jordano. El día 6 de junio el Tzahal ocupa Latrun, Ramala y Jenín. Finalmente el día 7 de junio se completa el cerco de Jerusalén y tras sangrientos combates una brigada los paracaidistas al mando del general Mordejai Gur toma la ciudad vieja, la explanada de las mezquitas y el Muro de las Lamentaciones o Kotel, La mayor humillación se consuma cuando izan la bandera sionista en el domo de la Roca (Qubbat as-Sajra) uno de los lugares más sagrados del Islam. La hazaña es interpretada como el cumplimiento de una profecía bíblica y todos los soldados rezan en el muro celebrando la victoria  « si me olvidara de ti Jerusalén, pierda mi diestra su destreza (salmos 137:5) » « La ciudad del rey David queda reunificada por completo » declara Ben Gurión. Israel se apodera de Gaza, el Sinaí, Cisjordania y los altos del Golán aumentando su superficie en 68.000 Kms.2. Esta hecatombe provoca el éxodo de miles de palestinos temerosos de las represalias de los invasores. Nadie olvida las matanzas perpetradas en Deir Yassin. Ein Karem, Kakoun, Tantura, Sufsaf, etc... en la guerra del año 1948.

Desperdigados por los países vecinos los fedayines perternecientes a la OLP y Al Fatah continuaron la lucha de resistencia contra el invasor. Aunque al final no sólo tuvieron que enfrentar a su enemigo natural, sino también a sus propios hermanos de sangre (Jordania, Siria y Líbano) que se monstraban hostiles con su causa. Arafat tras la batalla del Karame en 1968 asume el histórico papel de líder de la OLP y « rais » del pueblo palestino.

En los años ochentas del siglo pasado Yasser Arafat, presionado por los países occidentales, comienza las negociaciones en secreto con el gobierno judío para intentar encontrar una solución al conflicto de Oriente Medio. Estos contáctos tiempo después desembocan en el reconocimiento oficial del estado de Israel por parte de la OLP mediante una carta remitida al primer ministro Isaac Rabin. Por fin el el 13 de septiembre de 1993, gracias a la mediación del gobierno Noruego, se firman los Acuerdos de Oslo. Una de las cláusulas más importes es el diseño de una Hoja de Ruta que marca los plazos para el progresivo repliegue del ejército hebreo de los territorios ocupados y la instauración de una relativa autonomía administrada por una entidad denominada Autoridad Nacional Palestina.

El relativo cumplimiento de los Acuerdos de Oslo hizo creer a los refugiados que estaba próximo su regreso a su patria. Esta ha sido una de las principales reevindicaciones para sellar la paz con los judíos. Pero la derecha y los ultraortodoxos sionistas decidieron boicotear cualquier acuerdo con los palestinos. La mejor prueba de esta zafia actitud fue el asesinato el día 4 de noviembre de 1995 de Isaac Rabin a manos del extremista Yigal Amir. Este magnicidio dinamita por completo las esperanzas de reconciliación entre ambos pueblos. En las elecciones del año 1996 Netanyahu se hace con las riendas del gobierno congelando sine die los Acuerdos de Oslo. Es tal la impotencia y la desesperación de la sociedad Palestina que tan sólo hace falta una chispa que encienda la mecha de la conflagración.

El 29 de septiembre del año 2000, a causa de la visita de Ariel Sharon a la explanada de las mezquitas, se produce el estallido de la segunda intifada. Es imposible contener la ira e indignación de un pueblo condenado al más espantoso genocidio. La campaña de atentados suicidas promovida por Hamas, la Yihad Islámica, al Fatha o la Brigada de los Mártires de Al Aqsa sumada a la brutal represión ejercida por el Tzahal en los territorios ocupados se saldó con el trágico balance de 5.550 muertos (4500 palestinos y 1050 israelíes en el período que va del año 2000 al 2005-. Este fue el principal motivo que llevó a Ariel Sharon y los miembros de su gabinete a construir el « muro de seguridad » y blindar así a Heretz Israel de la « amenaza terrorista »

Esta monstruosa obra -« una medida provisional » según sus autores- tiene la finalidad de enjaular Cisjordania y Gaza mutilando hogares, campos de cultivo, de pastoreo, pozos, manantiales. Aparte de impedir la integración de los diversos pueblos y ciudades de Palestina.

A pesar de haber sido anunciada con anticipación mi visita a la casa de la familia Bahar sus parientes me recibieron con gran desconfianza. Y no es para menos pues se sospecha que los agentes secretos israelíes merodean por el pueblo. De inmediato comenzaron a reunirse gran cantidad de personas en el patio intrigadas por la presencia de un extranjero. Prohibido hacer fotos ni entrevistas.- fue su primera demanda. Tras leer la carta de presentación firmada por el Dr Wasef se mostraron un poco más amables y gentiles. Pronto se rompe el hielo y ahora todos piden la palabra queriendo desahogar sus amarguras: hablan del espantoso bloqueo, la represión y la falta de recursos económicos y, sobre todo, lo que más les duele es que se les prohiba el acceso a la explanada de las mezquitas, Al Haram Al Sharif, situada a tan sólo dos kilómetros de distancia. El castigo colectivo no hace más que acrecentar la depresión y el desconsuelo.

Para Israel la colonización de Cisjordania es asunto prioritario de la política de estado. De ahí que varios grupos fundamentalistas como el Ateret Cohanim o el Ateret Yerushalyin hayan asumido la « gloriosa misión » de judaizar los barrios cristianos y musulmanes. Lentamente van expandiendo sus tentáculos por el corazón de la medina, el Silwan, el Monte de los Olivos o Ma'ale Ha Zeitim o Nof Sion. Existe un proyecto muy avanzado de construir unas 400 viviendas en las tierras robadas a Jerusalén Este con fondos de judíos europeos y americanos entre los que se destaca el millonario Irving Moskowitz. Ateret Cohanim reclama Jabel Mukkaber, Erikaf, Ras al-Amoud y Kidmat Zion (Abu Dis) como sus propiedades ancestrales. Con todo el descaro el gobierno israelí, en aplicación de la Ley de los Ausentes, ha confiscado el 72% de Cisjordania. Sólo en Jerusalén Este existen ya 20 asentamientos. El gobierno de Netanyahu, en represalía a la admisión de Palestina como « estado observador » en la ONU, el mes de noviembre del 2012, ha autorizado la construcción de 3.500 viviendas en el sector E1. Esto representa un golpe definitivo para la creación del futuro estado palestino pues el mismo carecería de continuidad geográfica. El plan es conectar a Ma'aleh Adumim con el gran yerushalayim del siglo XXI, « capital única e indivisible de Eretz Israel » Ma'aleh Adumim, es una colonia moderna y futurista de 50.000 habitantes dotada con viviendas de lujo al estilo americano, grandes zonas verdes, centros comerciales, colegios, complejos deportivos, y culturales. En Cisjordania el número total de colonos supera el medio millión.

Los asentamientos judíos han mermado en un 30% la superficie del término municipal de Abu Dis y los pueblos colindantes. Dicha agresión ha provocado un gran impacto en el medio ambiente y el mundo rural. Ya no hay casi campesinos trabajando la tierra, ni los clásicos pastores con sus rebaños de cabras y ovejas. En el campo árido y reseco apenas si se distinguen algunos bosques de olivares o almendros que languidecen entristecidos. Irremediablemente la cultura popular se extingue sin que haya la más mínima posibilidad de mantener las señas identitarias.

En el patio de la casa el desfile de familiares y amigos del Dr. Wasef no cesaba ni un instante. Todos preguntaban si iba a volver pronto pues lo echaban mucho de menos. Acompañada por varios muchachos llegó una señora de nombre Rasmie sosteniendo el retrato de un hombre entre sus manos. De alguna manera ella quería rendirle un homenaje a su esposo Ahmed Halbeeh asesinado cobardemente por las fuerzas de ocupación durante la I intifada. Acto seguido se presentó el señor Shalam Bahar y su mujer portando el retrato de su hijo Fady baleado por los militares judíos cuando participaba en una protesta en la II intifada. Ellos deseaban reivindicar la memoria de los mártires confiados en que tamaño sacrificio no caiga en el olvido.

Aunque la sorpresa más grande estaba aún por llegar: de repente se abre la puerta principal de la casa y aparece un anciano apoyado un caminador -según me contaron luego el señor Aid hacía tan sólo un par de semanas había sufrido una grave caída y por poco se parte la cadera. Luciendo la tradicional kuffiyah palestina y vestido con una chilaba estrechó mi mano saludándome con un afectuoso ¡salam aleikum! Lo extraordinario del caso es que el señor Aid está a punto de cumplir 105 años. ¡105 años! No puede ser seguro que debe ser uno de los hombres más viejos de Palestina, el abuelo de Palestina o, mejor dicho, el patriarca. El señor Aid Bahar nació bajó dominio del imperio Otomano, luego vivió el mandato británico, la administración jordana, la guerra del 67, la ocupación judía y por fin, tras los tratados de Oslo, el gobierno de la ANP con Arafat y Abu Mazen. El viejo hidalgo levantando a los cielos sus rudas manos de campesino se niega a claudicar.  « ¡Filistin al Hurria!» ¡Palestina libre! De veras que sus palabras son una metáfora poética que nos eleva la moral y aleja cualquier atisbo de fatalidad. Por más duro que sea el crudo invierno siempre vendrá la primavera a resucitar las flores marchitas.

Carlos de Urabá 2013
Abu-Dis (Palestina)

mardi 19 mars 2013

El Matadero Sirio. Violentos combates en Deraa


 Desde los espigados minaretes de la mezquita de Ramtha se escucha la llamada del muecín anunciando un nuevo entierro. Como si hiciera parte de un guión preestablecido el cortejo fúnebre se dirige al camposanto donde los sepultureros trabajan abriendo fosas a destajo. En la última semana los choques armados se ha recrudecido en la frontera jordano-siria y por tal motivo el número de víctimas ha aumentado desproporcionadamente. La multitud lanza Gritos de ¡Allah Akbar! ¡Allah Akbar! en honor al nuevo « chahid » o mártir que amortajado yace inerte sobre una camilla. Hoy por fin ingresará en el « yenna » donde como premio le esperan hermosas doncellas y los más suculentos manjares. Seguro que más de uno envidiara su suerte pues a los vivos no les queda más remedio que continuar el penoso viacrucis.

Nos faltan palabras para describir tan tétrico espectáculo cuya música de fondo la ponen los sollozos de los deudos y los alaridos de indignación. Ya sea por la mañana, la tarde o la noche se repiten las mismas escenas de dolor. Entre tanto el mundo se lava las manos indiferente sin que le conmueva en absoluto tremenda carnicería.

¿De qué valen los derechos humanos y todos esos bellos discursos de paz y amor que tanto pregona occidente? Si al menos fueran perros o gatos lo más seguro es que la sociedad protectora de animales de los países civilizados ya habría puesto el grito en el cielo. Sería un escándalo que se ejerciera tal tipo de violencia sobre unas preciosas mascotas en ciudades como Londres, Paris o New York.

El pueblo sirio se siente completamente abandonado pues la actitud pasiva de la ONU o la Liga Árabe los condena irremisiblemente al patíbulo. Ellos saben que son carne de cañón y que sólo una intervención militar podrá detener el despiadado genocidio. Pero los intereses geoestratégicos de las potencias mundiales impiden lograr un acuerdo que ponga fin a esta pesadilla. Acaban de enterrar a un niño de apenas ocho años al que aplastó un carro de combate en Deraa. Los sepultureros echan paladas de tierra sobre su tumba mientras el padre desconsolado escribe su nombre en una lápida de cemento. ¿A quién le importa que hayan perdido a su hijo? ¿Acaso alguien se va a responsabilizar de este brutal asesinato? ¡Qué más da! talvez si fuera europeo o americano la cosas serían bien distintas. Pero sólo se trata de un niño sirio, un pobre diablo, un ser anónimo como tantos otros que han perecido en esta injusta guerra y su destino es pudrirse en el olvido.

El gobierno sirio y sus aliados (China, Rusia e Irán) se oponen a cualquier intervención humanitaria ya que la consideran « una injerencias inaceptable en los asuntos internos de un país democráticamente constituido » Aducen que « Bachar Al Assad hace frente a peligrosos terroristas que siembran el caos y la anarquía. » « Esta es una conspiración del imperialismo norteamericano, de la OTAN, y de los jeques árabes cuyo único objetivo es derrocarlo » ¿Para qué luchar por la libertad si luego los fundamentalistas islámicos tomarán las riendas del poder igual a lo sucedido en Egipto, Túnez o Libia? J.M Aznar. « La democracia es un sistema exclusivo de las naciones civilizadas incompatible con estos pueblos bárbaros que aún no han salido de la edad media » M.V. Llosa.
Los sepultureros agotados de tanto trajinar hacen una pausa para fumarse un cigarrillo. Pero inesperadamente alguien se acerca a comunicarles que deben apresurar el paso porque al parecer es necesario abrir con urgencia más fosas ante una imprevista oleada de cadáveres. Así que manos a la obra pues de ellos depende que los mártires descansen en paz en la última morada.

El régimen de Bachar Al Assad intenta por todos los medios a su alcance aplastar la insurrección. No importa demoler pueblos y ciudades o utilizar bombas de racimo o de fósforo e inclusive el temible gas mostaza o sarín. Está en juego la supervivencia de una dinastía que ha usufructuado del poder desde el 22 de febrero de 1971 y por ningún motivo van a renunciar a tamaño privilegio.

Millones de personas, mayoritariamente de confesión sunita, se han visto obligadas a huir a los países vecinos (Líbano, Jordania, Iraq o Turquía) en un desesperado intento por salvaguardar sus vidas. Más de la mitad de los damnificados son jóvenes y niños, seres inocentes que no entienden por qué el amado « rais » Bachar, el supuesto « padre de la patria » los inmola en el altar de los sacrificios.

La guerra civil Siria, que se inició exactamente hace dos años, ya contabiliza más de 70.000 muertos. Y lo peor quizás sea que no hay visos que se detenga el macabro conteo de asesinados, desaparecidos, torturados, heridos o encarcelados. Algunos analistas argumentan que este es un parto doloroso que han sufrido también otros pueblos a través de la historia y no hay más que resignarse. Lo más seguro es que las ONGs y demás organismos de ayuda humanitaria estarán muy ansiosos por administrar los millonarios presupuestos destinados a la reconstrucción del país. No hay duda que la solidaridad siempre ha sido uno de los valores fundamentales de la civilización occidental.

Este fin de semana hemos viajado una vez más hasta la ciudad jordana de Ramtha, situada a tan sólo unos pocos kilómetros del pueblo de Deraa, en Siria. Los titulares de la prensa afirman que se desarrollan encarnizados combates por el control de los pasos aduaneros de Al Jaber y Ramtha entre el Ejército de Siria Libre y las tropas de Bachar Al Assad. Los bombardeos que se escuchan a lo lejos nos ponen los nervios de punta y en ese momento nos damos cuenta de lo más ruin de la condición humana.

El ejército fiel al dictador, a pesar de las innumerables deserciones, todavía cuentan con cientos de aviones de guerra, carros de combate o artillería pesada. Aparte de poseer el arsenal de armás químicas más grande de Oriente Medio ¿se justifica que el pueblo tome las armas en defensa propia o deben ir al matadero cual mansas ovejitas? Enarbolar bandera blanca es señalar el objetivo a los francotiradores.

Se tiene constancia de la presencia de combatientes iraníes, de Hezbollah o mercenarios rusos en las filas del régimen gubernamental. En el otro bando, miles de yihadistas procedentes de los países árabes sunitas han ingresando de forma clandestina por las fronteras del Líbano, Iraq, Turquía y Jordania. Grupos como Jubhat al Nusra, afín a al Qaeda, hacen presencia activa en el campo de batalla. Asesores militares americanos, británicos y franceses entrenan a los rebeldes que además recibe pertrechos y armas de Arabia Saudita y Qatar. La guerra civil se ha internacionalizado y es posible que afecte aún más la inestabilidad de una región ya de por si convulsa y explosiva.
Las imágenes dantescas que se transmiten diariamente a través de televisión ya ni siquiera inmutan a la opinión pública. Hemos perdido la capacidad de asombro ante tanto sadismo y atrocidades. Como si fuera poco los medios de producción en el campo y la ciudad están paralizados y la actividad económica y comercial se hunde en la ruina. El hambre asola muchas provincias y la población civil, que ha pagado el más alto costo en vidas humanas, se halla desmoralizada por completo.

Los traumas derivados de este conflicto fratricida agudizarán los sentimientos de odio y de venganza. Las futuras generaciones tendrán que exorcizar la violencia sectaria si quieren abrir caminos a la reconciliación y el entendimiento.

En el cementerio de Ramtha el entierro de los mártires es incesante y ya casi no queda espacio para albergar más tumbas. Nos cuesta comprender y nos resulta hasta estúpido que se maten entre los propios hermanos mientras que el sionismo, el verdadero enemigo, se hace cada día más fuerte e invencible.

Carlos de Urabá 2013
Ramtha, frontera jordano-siria



dimanche 17 février 2013

Acostarse con la muerte


Mi compadre el chamán Chullachaqui, me advirtió que para quitarme el miedo a la muerte lo mejor era acostarme con un fiambre. Esa es la mejor forma de sacarse esas pendejadas de la cabeza y ganar puntos para conquistar a las vivas. “¡Nosotros, querido hermano, hacemos fiesta con la muerte! Yo, la verdad, es que no sabía que responderle pues me dejó entre la espada y la pared. No me quedaba otra que demostrar mi coraje y asumir tamaño reto. Toy jodido y encima me toca acostarme con la “pelona” (muerte). Huy, eso si que esta bien feroz. Le eché un trago largo a la botella de alcohol de noventa y me dispuse a cumplir tan tétrica misión. -Yo no he venido a las pampas de Nazca a chuparme, ¡carajo!. Por mi madre que voy a cumplir como buen characato. -“Primero me le vas a chupar la teta a la muerta y después la acaricias suavecito para calentarla y cuando este a punto de caramelo entrale al asunto a lo mero macho- me dijo el conchudo del chamán mirándome con sus ojos de buho.- Bueno, compadre, ya estoy decidido. Y a eso de las 3 de la madrugada me fui a la guaca donde se encontraban toditas las momias. Habían tantas que fue dificil escoger a la más atractiva. hasta que en un rincón encontré a una que me recordó a la Juanita - una cholita bien chévere que conocí en el mercado de Arequipa-. Hice lo que me ordenó el chamán: me acosté cerca de ella y comencé a meterle mano. Para eso hay que estar bien inspirado, ¿no? ¡ay cabrón! Entonces, pasé mis manos por sus huesos gélidos y sin saber bien el por qué me excité. ¡Pa dios santísimo! La cuestión se me puso tiesa y sin pensarlo dos veces me le fui encima a la juanita. Entonces me enredé con su pelo larguísimo que no me permitían besar sus labios petrificados. Juanita tenía marcada en su calavera una grotesca mueca que me puso cardíaco. A mandíbula batiente parecía burlarse de mi a carcajadas la muy bandida. Debo confesar que me arrechó la cojuda. Ahí nomás debía demostrar mi poderío así que cabalgando cual jinete sobre potro desbocado eyaculé apretando con todas las fuerzas de mi alma su cintura criolla. Sentí que su esqueleto se partía en mil pedazos y me di tal golpe en la jeta contra su cráneo que por poco me deja sin dientes. De repente, perdí el sentido y al cabo de un tiempo, que no puedo definir a ciencia cierta, me desperté en el cuarto del chamán. Me encontraba sudoroso acostado sobre una estera de totora. El chamán Chullachaqui se llevó las manos a la cabeza y exclamó: “ ¡la cagaste, maricón! la muerte te ha despreciado, ella no te quiere porque no le contaste cosas bonitas para enamorarla sino que te fuiste derechito al grano" ¡Qué lamentable! ¡Vale verga! ¡Estoy salao ya ni los muertos me hacen caso!

Carlos de Urabá
Pampas de Nazca, julio de 1989.

lundi 4 février 2013

Dolce vita en Ramala.


Los ideólogos de la ANP se han inventado una nueva táctica denominada « resistencia pacífica » que, según ellos, conducirá a Palestina por la senda de la prosperidad y el crecimiento económico.

 En el año 2003 EEUU, la Unión Europea y algunos países del golfo Pérsico protestaron enérgicamante ante las autoridades palestinas tras comprobar que millones de dólares destinados a la ayuda humanitaria se habían desviado a cuentas particulares de sus dirigentes. Por este motivo se encargó al prestigioso economista Salam Fayyad (actual Primer Ministro) de supervisar el gasto y sanear las arcas de la ANP.
Es inconcebible que algunos funcionarios y políticos corruptos se aprovechen de la tragedia del pueblo palestino para enriquecerse. Sin compasión han escupido la memoria de los miles de muertos, heridos, presos o desaparecidos causados por la agresión militar sionista durante estos últimos sesenta y cinco años.

Yasser Arafat fue durante muchos años el máximo responsable de la ANP, es decir. el rais supremo al que nadie hacía sombra. Él solo tomaba las decisiones y manejaba el dinero procedente de las donaciones. Se ha demostrado que poseía cuentas secretas en el Bank Leumi de Tel Aviv y en bancos suizos. La herencia del rais se calcula en varios millones de dólares, y decimos « varios » porque no se sabe a ciencia cierta la cantidad exacta aunque se especula puede alcanzar una
cifra exorbitante. Esa es la famosa « caja de resistencia » que reclaman ante los tribunales tanto su viuda Sohua como la ANP. Souha desde un principio se ganó el desprecio del pueblo palestino pues pronto se supo que su verdadera causa era la monetaria. Nadie olvida que cuando ella iba a dar a luz exigió que la trasladaran a un hospital francés aduciendo que « los centros de salud palestinos son un desastre » En los peores momentos de la II intifada buscó refugio en París ya que no podía dar rienda suelta a sus más extravagantes caprichos. Sohua mientras vivía exiliada en Túnez se asoció con Leila Ben Ali, la esposa del exdictador tunecino perteneciente al mafioso clan de los Trabelsi. La viuda de Arafat cayó en desgracia luego de revelar intimidades que le confesó la primera dama y por tal motivo tuvo que escapar a la isla de Malta perdiendo buena parte del capital invertido.

En las elecciones legislativas del 25 de enero de 2006 la población palestina cansada de la corrupción y el neopotismo de la OLP y Al Fatah le otorga un voto de confianza a los islamistas de Hamas. Ismail Haniyeh es proclamado primer ministro el 29 de marzo de 2006. Pero los EEUU, la Unión Europea e Israel no reconocen el resultado pues lo consideran el representante de una organización terrorista. En consecuencia el 14 de junio del 2007 es destituido por Mahmud Abbas que cede ante las presión de los países donantes. De inmediato se desata la guerra civil mejor conocida con el nombre de Wakseh o la « humillación » que dejará más de 600 palestinos muertos. Hamas acusa a Al Fatha de colaboracionismo y alta traición pues han reconocido la existencia del estado de Israel, mientras ellos pregonan su aniquilamiento. Entre Gaza y Cisjordania no existe un nexo geográfico, y el duelo fratricida entre ambas facciones los conduce a la autodestrucción.

El actual presidente de la ANP Abu Mazen como buen empresario ha decidido instaurar en Palestina el « capitalismo del siglo XXI » (¿humanitario?) contradiciendo los principios fundacionales de la OLP más proclives al socialismo marxista. Parece que con el paso del tiempo los revolucionarios se han vuelto pragmáticos y conservadores y, sobre todo, se han olvidado que el bien colectivo está por encima de los intereses privados. Uno de los más importantes miembros de Al Fatha es Munib el Masri, multimillonario benefactor de Arafat, cuya fortuna alcanza los 5.000 millones dólares. El Masri, que vive en un castillo en Nablus, ejerce el monopolio industrial y de la construcción en Palestina. Además, está estrechamente relacionado con los jeques sauditas y, por debajo de cuerda, con los magnates judíos mediante una intrincada red de testaferros. Uno de sus mejores amigos es el empresario Rami Lévy quien posee una cadena de supermercados en Cisjordania e Israel. Entre los defensores de la « prosperidad y el progreso » se encuentran: Jamal Tarifi, ministro de Obras Públicas palestino en 2003, y propietario de Kandelle Tarifiri Company for Cement que en secreto firmó un fabuloso contrato con los judíos para la construcción del « muro del apartheid ». Otro que sacó una buena tajada fue Mohamed Rashid, el tesorero de Arafat, que sirvió de intermediario en la venta de cemento egipcio a un consorcio israelí. A Rashid el Tribunal Anticorrupción de Palestina lo encontró culpable de apropiación indebida de fondos públicos y lavado de dinero. El siguiente en la lista es Aqhmed Korei, primer ministro en el 2005 y propietario de Al Quds Cement Company, quien también puso su « granito de arena » en la construcción del muro . Moussa Arafat, primo de Yasser Arafat, Ministro de Seguridad en el 2004, tenía bajo su responsabilidad el control de las aduanas que es uno de los cargos más apetecidos ya que con el menor esfuerzo proporciona grandes dividendos. A Yasser y Tarek, los hijos de Mahmud Abbas, se les acusa de ganar millones de dólares con el negocio de importación de cigarrillos y capitalizar sus empresas con las ayudas de la USAID. Uno de los ejemplo más palpables del repentino « milagro financiero » es la mansión familiar del presidente de la ANP cotizada en más de seis millones de dólares.

La ANP ha cobrando comisiones, ha sobornado, chantajeado, ha pagado lealtades y traiciones. Tampoco se han librado de escándalos sexuales como el de Rafik Husseini, jefe del gabinete de Abu Mazen, que además se embolsaba un dinero extra de contratos y transacciones bancarias. Todas estas acusaciones se han intentado infructuosamente censurar por parte de las autoridades para obstaculizar la labor de los informadores.

Y todo esto sucede en una Palestina carente de recursos estratégicos tales como electricidad, el agua, el petróleo, una Palestina donde el 90% de los productos que consume proceden de Israel. Sin mencionar el mal estado de las infraestructuras como las carreteras, acueductos y el alcantarillado. Estamos ante una vergonzosa dependencia de los países donantes que aportan más del 60% del presupuesto nacional. A partir de la proclamación de Palestina como estado observador en la ONU Israel ha decidido suspender las transferencias de los impuestos aduaneros. Una medida que los ha dejado al borde del colapso pues no pueden pagar los sueldos de los 150.000 funcionarios de la administración.

Las clases sociales palestinas están muy bien delimitadas. En primer lugar se encuentran los muwataneen, o la aristocracia, que se caracteriza por su extremo conservadurismo y complaciencia con el ocupante.- los anales la historia negra nos revela que a principios del siglo XX los señores feudales y terratenientes palestinos vendieron sus propiedades a la sociedad sionista Karen Hayessody o a los representantes del barón de Rothschild que poco a poco fue introduciendo a miles y miles de colonos de la diaspora. El otro grupo es el de los estudiantes e intelectuales que un día fundaran al Fatha y la OLP. Hoy reconvertidos en burócratas, y por último los refugiados simpatizantes del islamismo radical quienes están decididos a continuar la lucha contra el ejército de ocupación. Ellos son los que en realidad mantienen vivo el espíritu de resistencia.

Cuando vivía Arafat, Abu Amar el « padre constructor » supo complacer a cada uno de los clanes o hamulas para no provocar envidias y agravios comparativos que pudieran alterar las alianzas que se habían forjado. Recordemos que tras los tratados de Oslo los dirigentes de la OLP y Al Fatha exiliados en Túnez volvieron a Palestina donde fundaron compañías y empresas con el dinero « ahorrado » después de tantos años de lucha clandestina.

Hoy aquellos viejos combatientes cuya consigna era  « Revolución hasta la victoria » disfrutan de una jubilación dorada en sus lujosas residencias arropados por su numerosa prole. El paradigma patriarcal en los países árabes estructura la sociedad y rige los complicados entresijos del poder. Por eso se prioriza la endogamia para reafirmar alianzas o consolidar la preponderancia del clan. De ahí que sean tan importante el apellido paterno como carta de presentación que garantiza el pedigree del individuo. La élite dominante es un club bien exclusivo que no admite intrusos ni advenedizos.

A partir de la firma de los acuerdos de Oslo la ANP se comprometió a renunciar a la violencia y la lucha armada. Para hacer frente al nuevo orden establecido los ideólogos se han inventado una nueva táctica denominada « resistencia pacífica » que, según ellos, conducirá a Palestina por la senda de la prosperidad y el crecimiento económico.

Quien hoy visite Ramala y pasee por sus calles quedará muy impresionado por el boom de la construción que en los últimos años ha quintuplicado el casco urbano. No faltan los condominios, villas de lujo y hasta rascacielos como el Palestine Trade Tower for Business. Emblema del nuevo y dinámico Oriente Medio. En el exclusivo barrio Al Mafiun o en los alrededores de la Mukata, donde tienen sus sedes las embajadas, prosperan los negocios de alto standing al estilo de París o New York. Se han abierto distinguidas boutiques (Sarar, Calista) o supermercados como el Plaza Mall en Al Bireh para complacer a los amantes del shopping y los gustos más refinados. Igualmente hacen furor los restaurantes francesces (Karaz) o italianos (Pronto), la sala de fiestas Four Seasons o los cafés bohemios como la Paix, Sangria's, Stone's, Zaman, Ziryab, el Orjuwan Lounge que atienden una exclusiva clientela conformada por periodistas extranjeros, cooperantes, diplomáticos, políticos locales o funcionarios de la solidaridad internacional y la ayuda humanitaria. Definitivamente comienza una nueva era donde los valores humanos se medirán en base a la competitividad y el poder adquisitivo.

Acaudalados hombres de negocios, tecnócratas, empresarios, y los palestinos de la diaspora con pasaporte americano o europeo han decidido retornar sus raíces e invertir fuertes sumas de dinero en la construcción del « nuevo estado palestino ». Uno de los inversionistas más destacados es el multimillonario príncipe Alwaleed de Arabia Saudita propietario del Arab-Palestinian Investiment Company y que tiene acciones en el hotel Movenpick, Lacoste, LionHeart, Exalt, Technologies, MobiStine, Ultimit, Jaffa.Net, Sadara, Ventures, Asal Technologies. El emir Hamad ben Khalifa Al-Thani de Qatar se ha comprometido a aportar los fondos solidarios que refloten la economía Palestina además de impulsar múltiples proyectos inmobiliarios. Aunque los empresarios palestinos y extranjeros a la hora de multiplicar sus beneficios no tienen ningún pudor en invertir miles de millones de dólares en Israel o en los asentamientos pues así se ahorran un 30% en los costos de producción.

Ramala es la sede del gobierno y el motor económico de Palestina y por tal motivo en los últimos años ha recibido una gran oledada de inmigrantes procedentes de distintos pueblos y ciudades de Cisjordania acuciados por el desempleo y el elevado costo de la vida.

Pero esta ciudad de 60.000 habitantes esconde en sus entrañas el drama de los campos de refugiados. Por Kalandia, Jalazone, Am'ari o Qaddura ningún turista o ejecutivo viene a pasear ya que allí es donde languidecen olvidados miles de palestinos que han sufrido el despojo, el expolio y el destierro. Son los ecos de la Naksa y de la Nakba que remueven las conciencias y nos llenan de indignación. El pesimismo se palpa en el ambiente pues parecen que estan avocados a una larga agonía ya que no se vislumbra ninguna solución a su eterno drama.
Mientras tanto los funcionarios de la ANP sin ningún remordimiento prefieren dedicarse a la dolce vita, los sibaritas no se privan de los más refinados placeres en medio de la más absoluta precariedad. Esta inmoral exhibición de opulencia y despilfarro nos deja estupefactos.

Los políticos de la ANP argumentan que Palestina no puede quedarse estancada en el pasado, que es el tiempo de apostar por un futuro más promisorio. Este principio filosófico se refleja en las grandes obras arquitectónicas como el hotel de cinco estrellas Movenpick (SPA for business or leisure) inaugurado en el 2010 con un costo de 42 millones de dólares. Desde entonces este se ha convertido en el punto de encuentro de la crema y nata de los burócratas, funcionarios del gobierno, diplomáticos, miembros de las Ongs y grandes personalidades. El día de nuestra visita la carta del menú gourmet ofrecía los siguientes platillos: foie grass, ragout de pescado en salsa marinera, lomo de ternera a la parrilla, todo regado con vinos franceses y españoles. De postre: mousse de limón y fresas con albahaca. -Eso de comer humus, ful medames o falafel es cosa de barriobajeros. Fuimos testigos del tremendo banquetazo que devoró la plana mayor de las fuerzas armadas palestinas. No podemos ser tan mal pensados pues quizás celebraban un « golpe exitoso en su denodada lucha contra el ejército de ocupación sionista ». Luego los comesales pasaron al Salón Presidencial a disfrutar de una amplia gama de licores importados entre los que se distinguían el whisky escocés, brandy, ron o el amareto de Salorno. Aunque hay un pequeño detalle que tenemos que resaltar y es que a tan sólo a trescientos metros del hotel se encuentra el campo de refugiados de Am'ari donde la gente sobrevive hacinada en una auténtica ratonera.

A los funcionarios de la ANP les encanta vestir con trajes Emilio Tucci o Armani pues deben mantener una imagen pulcra y respetable que inspire credibilidad. Atrás quedan esos sucios milicianos cubiertos con la kufiya, el fusíl terciado y las cartucheras repletas de balas. Ahora nos cuesta reconocerlos luciendo sus gafas Ray Ban polarizadas, perfumadidos a lo Dolce y Gabbana y hablando a través de sus teléfonos móviles de última generación. A tan altos dignatarios siempre les espera en la calle un Mercedes Benz o BMW con un chófer incluido.

Actualmente en Cisjordania y en Gaza existen 59 campos de refugiados (a estos hay que añadir los de Jordania, Líbano y Siria) La ANP no cuenta con los recursos para asumir tan titánica misión y por lo tanto delega dichas funciones a la UNRWA (agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Oriente Medio) las Ongs y demás organismos de ayuda humanitaria. Pero eso si el discurso victimista del que hacen gala les proporciona sustanciosos dividendos y sin ningún reparo se entregan al más descarado latrocinio.

Carlos de Urabá 2013
Ramala.