La jaula

La jaula
por la emancipación de los pueblos

mardi 1 janvier 2013

El campo urbanizado, ecocidio infame

En los últimos 30 años la transformación del campo en España ha sido verdaderamente espectacular hasta el punto que podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que se trata de la mayor sufrida desde el neolítico, superando con creces a la de la revolución industrial. El proceso iniciado hace tres mil años en Mesopotamia con los asentamientos urbanos tiene su culminación en la metrópoli del siglo XXI, paradigma del bienestar y la prosperidad.

El acta de defunción de la cultura popular española se firmó en el año de 1986 con el tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea. Todos apostaban que España alcanzaría en un corto espacio de tiempo un grado de progreso e industrialización sin precedentes. En parte se cumplió este vaticinio pues su economía se vio favorecida por un aumento de la inversión extranjera, la subida de la bolsa y la bonanza de los subsidios de la CEE.

En 1992 y coincidiendo con las celebraciones del V centenario del "descubrimiento de América", el partido Socialista Obrero Español se propuso resucitar ese imperio derrotado tras el desastre del 98. Por tal motivo se destinó un presupuesto multimillonario para organizar la Exposición Universal de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona. España tenían que demostrar que detrás de los Pirineos no comenzaba África sino el mismísimo reino de Jauja.

Como por arte de magia los analistas empezaron a hablar del “milagro español”. El PIB se había multiplicado por cuatro, las cifras macroeconómicas se disparaban imparables, se redujo el déficit fiscal y la deuda externa disminuyó ostensiblemente, la renta per cápita subió hasta los 9.000 dólares,la bolsa mantuvo unos índices favorables y el mercado inmobiliario fue protagonista de una verdadera revolución.

A España no la iba a reconocer ni la madre que la parió” - Embrujados por los delirios de grandeza los planificadores comenzaron a remover millones y millones de toneladas de tierra, a horadar montañas, a secar el curso de los ríos, a pavimentar los mares, a construir autopistas, aeropuertos, trenes de alta velocidad, polígonos industriales, parques eólicos, en fin, obras públicas e infraestructuras imprescindibles para colocar a España en el podium de las naciones más prósperas del planeta.

De la noche a la mañana miles y miles de hectáreas de terrenos baldíos y rústicos adquirieron un valor inusitado. Por arte de magia se desató la fiebre del ladrillo y una jungla de grúas y andamios invadió el paisaje de la península. El metro cuadrado se cotizaba a precio de oro y no se escatimaron esfuerzos para construir más chalets, apartamentos, hoteles, condominios, parques temáticos, clubes de golf o centros comerciales.

El mercado inmobiliario se convirtió en el sostén de la economía española. Hasta el punto que el valor del suelo y los bienes raíces alcanzaron precios exorbitantes. Gran parte del ahorro se destinó a este fin pues los expertos afirmaban que era la inversión más segura y rentable. El costo de la vivienda entre 1995 y 2005 subió un 177%.

En el último lustro se ha superado la cifra de 70.000 viviendas anuales de nueva edificación. Hasta ciudades de mediano y pequeño tamaño han experimentado un crecimiento urbano sin precedentes. -La “exuberancia irracional” la llamaron los sociólogos. Aunque parezca increíble en España existen 8 millones de viviendas vacías no principales(a pesar que unos 5 millones de españoles-según cifras de Cáritas- sobreviven por debajo del umbral de la pobreza).

La actual crisis económica española en buena parte se debió al estallido de la burbuja inmobiliaria. Desde 1985 hasta el 2007 los usureros y especuladores se hincharon de ganancias cuando de repente y sin saber muy bien por qué se produjo el descalabro: el PIB entró en recesión, el déficit fiscal, la deuda pública y privada superaron la cota del 10% y una escalada imparable de los tipos de interés derrumbó los mercados. España es el tercer país más endeudado del mundo, un país hipotecado carente de confianza y de liquidez. El crecimiento sin límites no era más que un espejismo y como no se tomaron a tiempo las medidas correctoras, el sistema colapsó. Antes de que finalice el 2010 estaremos cerca los 5 millones de parados.

La ciudad es un monstruo insaciable que extiende sus tentáculos más allá del horizonte. Los extraradios de Madrid hoy prácticamente llegan hasta Córdoba, Ciudad Real o Valladolid ya que el tren de alta velocidad tiene la capacidad de conectarlas en menos de una hora con la capital. Por encima de todo hay que apostar por la rapidez y la eficacia, no se puede perder ni un minuto pues el tiempo es oro y hay que ganar esa carrera contrareloj que los políticos denominan "convergencia europea".

La crisis de los modos de vida tradicionales de los años 50 y 60 del siglo XX fueron determinantes para que el campo se haya envejecido y despoblado. En los últimos 30 años en España han desaparecido aproximadamente 900 pueblos. Según las estimaciones del INE para el 2050 más del 60% de la población española superará los 60 años. En la actualidad el 40% de la población agraria tiene más de 50 años. Este descenso demográfico supone una tragedia de impredecibles consecuencias pues pone en peligro el sistema de seguridad social y las pensiones.

La racionalidad tecnicista engendró al hombre máquina, el mundo artesanal que utilizaba materiales nobles como la madera, el barro, el esparto o el cuero se extinguió por completo. Sin ninguna esperanza y condenados a la marginación y el olvido los campesinos tuvieron que huir a la ciudad, al ágora civilizadora donde con esfuerzo y dedicación podían adquirir un nuevo estatus y superar el retraso atávico.

El trabajo en el campo es duro y esclavizante, hay que soportar las inclemencias meteorológicas y apenas si queda tiempo para el ocio. Los jóvenes postmodernos pertenecientes a una sociedad altamente tecnificada aspiran a ser funcionarios o a ejercer profesiones liberales. Ellos prefieren sentarse en un escritorio frente a un computador antes que empuñar una asada o conducir un tractor. El mundo rural es una arcaísmo propio de seres primitivos y antidiluvianos que no colma sus expectativas. Nadie está dispuesto a dar un paso atrás aunque con la crisis muchos parados no tendrán más remedio que ocuparse de los oficios agrícolas.

No solamente se ha urbanizado la tierra sino también nuestro cerebro y nuestro pensamiento. Nuestras raíces son los cables y los enchufes de las máquinas y la única relación que tenemos con la naturaleza es en la sección de frutas y verduras del supermercado. Vivimos en la era del plástico donde el ciudadano ha perdido su esencia salvaje transformándose en un parásito consumista que devora, defeca y contamina; no sabe sembrar, ni conoce los ciclos naturales y se limita a cosechar cada fin de mes un salario en el cajero automático.

Tras la firma el día 30 de junio del 2002 del tratado de Maastricht se dio una vuelta de tuerca más en este diabólico proceso pues comenzó a circular la moneda única europea. Acontecimiento que afianzó extraordinariamente el poder de los banqueros y los mercaderes. Si existen recelos y prejuicios históricos sólo el dinero puede cohesionarnos. Los funcionarios fríos y calculadores de Bruselas impusieron la lógica cartesiana y la filosofía calvinista como la doctrina del nacionalismo europeo. La bandera de color púrpura como el manto nazareno y sus doce estrellas, símbolo de los doce apóstoles, o­ndea victoriosa a los cuatro vientos.

La arquitectura contemporánea, quizás como ninguna otra manifestación artística, nos revela cuales son nuestras señas de identidad. Cada época se caracteriza por un patrón o estilo y en el presente el neofascismo domina la estética. Habitamos un mundo frígido y estructurado por un orden matemático donde prima la línea recta y la rigidez cadavérica. Diseños geométricos de cubos, cuadrados o rectángulos, estructuras de acero y hormigón recubiertas con fachadas de cristales polarizados o espejos multidimensionales. Espacios carcelarios de largos pasillos, celdas higiénicas y luminosas carentes por completo de poesía y sensualidad.

La arquitectura popular de casitas de adobes y tejas de barro que se mimetizaban con el paisaje, el símbolo de una vida sencilla y frugal ha dado paso al egocentrismo y la megalomanía. En el último siglo más de la mitad del patrimonio artístico español ha sido demolido por los bulldozer y excavadoras.

Los arquitectos de vanguardia tienen encomendada la misión de prepararnos para que asumamos una actitud servil ante el poder. Ellos deciden y planifican nuestras vidas a su antojo. Nos adocenan en nichos y colmenas de cemento, elevan rascacielos o falos de hormigón para que adoremos a los nuevos dioses, nos convierten en seres pequeñitos, ínfimos, nos roban el espacio público y se lo ceden a las máquinas, nos traen y nos llevan por las grandes autopistas rumbo a ese futuro mitológico donde, se supone, seremos eternamente felices.

Los geógrafos aseguran que para el año 2015 el 70% de la población global se concentrará en las ciudades.En el mundo existen 500 millones de vehículos y para el 2020 serán 1200 millones. Como si todo esto fuera poco más de veinte megalópolis superarán los 30 millones de habitantes. El derroche de energía, los problemas ambientales, la falta de agua y los conflictos provocados por las migraciones presagian un panorama nada halagüeño.

Igual que en la antigua Roma el sistema capitalista subsiste gracias a la explotación de los siervos y los esclavos. En los suburbios de las grandes ciudades se concentra el proletariado,o sea, aquellos mercenarios que van a doblar la espalda y poner en marcha la cadena de producción. En primera línea de fuego se sitúan los inmigrantes, los obreros,los peones, las hormiguitas dóciles y disciplinadas dispuestas a ocuparse de los trabajos más duros y menos calificados en las obras públicas, la industria, el sector servicios, la construcción o la agricultura.

La pobreza es específicamente urbana, la delincuencia es urbana, las cárceles, los manicomios son sin lugar a dudas producto de la urbe. Si queremos mantener el orden y el progreso es imprescindible la represión policial. En un ambiente opresivo y plagado de peligros no hay más remedio que atrincherarnos en nuestras guaridas, conectar la alarma y echarle doble cerrojo a la puerta blindada para protegernos de un mundo cada día más conflictivo y hostil.

En la guerra civil española se produjo una doble derrota; en primer término la del bando republicano y en el segundo la del modo de vida campesino. Este quizás sea el genocidio más espantoso cometido en nuestra historia más reciente. La burguesía urbana venció al mundo rural. Los indígenas españoles, esos seres toscos y dotados de una gran fortaleza física, unos seres genéticamente privilegiados, se extinguieron para siempre víctimas de la barbarie, el despojo y el destierro.

En los años sesentas y setentas como consecuencia del desarrollismo franquista se inició el despoblamiento de muchas regiones del país. El éxodo rural emprendió la larga marcha a los centros industriales como Madrid, Cataluña o el País Vasco -o al extranjero con dirección a Francia, Alemania o Suiza- Un pueblo condenado a la miseria y el analfabetismo buscaba desesperadamente una salida de emergencia y no tuvieron más remedio que apostar por el todo o nada para intentar salvarse de la quema.

A la costa del Mediterráneo se le reservó el triste destino de convertirse en la turismo de sol y playa. Tras la posguerra el régimen franquista necesitaba urgentemente divisas que reflotaran la maltrecha economía. Entre sus planes estaban superar la barrera de los 30.000.000 de turistas anuales. Para ello contaban con una cantera de peones, camareros y mucamas,El resultado ha sido espeluznante pues la practica totalidad litoral fue invadido por urbanizaciones y complejos hoteleros causando uno de los desastres socio-ecológicos más pavorosos de todos los tiempos.

Esa historia romántica de los campesinos y su folklore, las tradiciones y costumbres pasó a mejor vida y hoy los fósiles de los abuelos se exhiben en las vitrinas de los museos. Sin ningún escrúpulo hay que explotar los sentimientos de nostalgia. La gran mutación genética se ha consumado pues el genotipo urbano es el dominante. Con su yunta de bueyes esos campesinos de manos deformes y rostros curtidos por el sol cantaba y creaba poesía. Hoy ya nadie canta en los campos, los cantores igual que muchas especies de pajarillos también han desaparecido.

Después de tantos años de sacrificios sin obtener recompensa alguna los campesinos, los arrieros, los labradores, los hortelanos, aquellos “catetos” decidieron rematar los cortijos, feriar las fincas, subastar las parcelas. Habían fracasado. De nada importaba la herencia de sus ancestros o la memoria de su linaje. Ellos querían disfrutar también de los bienes materiales, deseaban dinero constante y sonante para engordar una buena cuenta corriente en el banco. Su única ilusión era comprarse un Mercedes Benz y un pisito en la capital. Pero en realidad los que hicieron su agosto fueron las inmobiliarias que poseían una cartera de clientes nacionales y extranjeros de alto poder adquisitivo. Sobre todo alemanes, suizos, franceses, ingleses y nórdicos. Esta nueva repoblación la conformaban ciudadanos con una mentalidad individualista, adictos a la tecnología, seres hastiados y aburridos que buscaban resucitar bajo el sol del Mediterráneo. Ellos compraron las tierras e impusieron las nuevas leyes: cercaron sus propiedades con alambre de púas, colgaron letreros de "Prohibido el paso. Propiedad Privada" y adiestraron los perros asesinos para que nadie perturbara su paz y tranquilidad.

España va bien” -fue el lema acuñado por el presidente Aznar en esos años de las vacas gordas que se destacaron por el derroche y la opulencia. La demanda de empleos en el sector servicios, en la construcción o en el agro atrajo a millones de inmigrantes de todos los rincones del planeta que pretendían coronar su sueño dorado. Ellos son los verdaderos artífices del renacimiento económico. El mercado laboral reclamaba más peones y gañanes, obreros, albañiles, camareros, cocineros y sirvientas, más prostitutas sudamericanas o de los países del Este en los clubes de carretera, más negros para el Maresme y más marroquíes en los invernaderos del Ejido o en el campo de Murcia, más rumanos, polacos o ecuatorianos en Huelva.

En Europa tan sólo el 9 % la población pertenece al ámbito agrario y encima los patrones de comportamiento son muy similares a los urbanos. En España, según el EPA, se sitúa en torno al 6%. La agricultura, en una alta proporción, está mecanizada y se ha convertido en una actividad empresarial que cuenta con las millonarias subvenciones de la Unión Europea. Hoy es imposible diferenciar una sociedad urbana de una rural.

Los medios de comunicación nos alertan sobre las graves consecuencias del calentamiento global, nos hablan del efecto invernadero, del deshielo de los glaciares o la destrucción del Amazonas. El despertar de la conciencia ecológica es un producto más de consumo que se ha rentabilizado exitosamente.

Las clases altas no ahorran esfuerzos en buscar el paraíso perdido, hartas de la polución, los ruidos,los embotellamientos, el estrés o la inseguridad comienzan a colonizar el campo instalándose en urbanizaciones, condominios y conjuntos cerrados. El poseer una casa en el campo simplemente obedece a intereses capitalistas y de mercado. Las inmobiliarias se lanzan a la caza de los clientes que demandan aire puro, un jardín, un huerto y otra calidad de vida para sus familias. Se crea, entonces, la "aldea virtual" que cuenta con todas las comodidades y privilegios de la gran ciudad. Los avances tecnológicos nos permiten controlar el mundo desde los teléfonos móviles o un computador.

Por otra parte los intereses urbanísticos son de tal envergadura que la corrupción inmobiliaria se ha infiltrado en los ayuntamientos, comunidades autónomas y hasta en las más altas instancias del gobierno central. Los empresarios del sector, la banca, los proveedores y los políticos, ya sean de izquierdas o de derechas, que van desde concejales, a alcaldes o presidentes de las comunidades autónomas se organizaron en mafias cuyo propósito no es otro que sacar una buen pellizco a las millonadas de euros en juego. Su misión consiste en recalificar los terrenos, cambiar el plan general de ordenación urbana y legalizar los proyectos en terrenos rústicos y no urbanizables o en áreas de un alto valor ecológico. Todo esto sumado a la complicidad social que ha consentido las actividades ilícitas hacen que este aberrante práctica sea uno de los crímenes más descarados de la historia contemporánea.

Los delincuentes de cuello blanco no han tenido ningún pudor en violar las leyes y las ordenanzas, en prevaricar y enriquecerse a costa de sus actuaciones ilícitas. Así se ha demostrado repetidamente a lo largo de décadas en que los jueces e investigadores han destapado los escándalos urbanísticos más espantosos.
El resultado no puede ser más catastrófico: se ha producido un verdadero ecocidio o mejor sería decir un suicidio colectivo. El instinto depredador y autodestructivo ha arrasado los ecosistemas del litoral mediterráneo, las especies endémicas de un valor incalculable, los bosques, las zonas desérticas, los humedales, los acuíferos, las playas y, quizás lo más ruin, el propio hábitat del ser humano. Ya es muy tarde, demasiado tarde para rectificar.

Está de moda vivir en el campo, regresar al campo sí, pero no en una mula o en un burro, sino a bordo de un potente Mercedes Benz o BMW que lo comunique a uno rápidamente por autopista con la capital o los grandes centros comerciales. Los que vuelven al campo no son campesinos sino ciudadanos adinerados con ansias de olvidarse de las tensiones de la gran urbe. Las inmobiliarias no ahorran esfuerzos en publicitar las urbanizaciones privadas: “un chalet con piscina y vistas al mar”tu familia merece la eterna primavera” “un oasis de paz” De ahí el éxito de la "aldea virtual" y el increíble negocio de la urbanización del campo y por ende su agonía y aburguesamiento.

Carlos de Urabá 2010

jeudi 20 décembre 2012

21 de diciembre apocalipsis y juicio final del alma 79 .149. 581



El fin del mundo ya está aquí y lo más aconsejable es eligir el mejor sitio donde esperarlo.
Serenidad y paciencia, queridos hermanos y hermanas que no cunda el pánico.
Por ejemplo, yo mañana partiré con dirección a Jerusalén porque según las profecías es aquí donde se oficiará el juicio final.

Tenemos que aceptar los designios divinos. Hay que econtrarle el lado positivo a este drama  porque de lo contrario podremos sufrir un trauma irreversible. Vamos a experimentar el más hermoso de los  apocalipsis y ese es un privilegio que debemos agradecer. Se va a abrir la Puerta de Oro  de la ciudad santa de Jerusalén. El sabado 21 de diciembre tendremos como erzan las escrituras resucitarán los muertos y por arte de magia aparecerá un puente « tan delgado como un cabello y tan filoso como una espada » por donde los virtuosos cruzarán salvos pero los malvados se despeñarán  a un abismo sin fondo. Las almas de los justos ascenderan al cielo a través de la puerta de la Misericordia mientras los malos serán arrojados al infierno por la puerta del Arrepentimiento. El juicio tendrá lugar en el valle de Jeosofat, al pie del Monte de los Olivos.

 
EL JUICIO FINAL DEL ALMA 79 149 581

De repente el ángel del señor anuncia con voz grave: - Alma número 79 149 581, pase al estrado de los acusados- El alma suspira deslumbrada. El Sumo hacedor está al frente sentado en un inmenso sillón de cristal entretenido en la lectura del historial del alma 79.149.581. Dios mira al alma compadecido y ante su indecisión ordena llamar a sus consejeros, ancianos de báculos de oro que intentan no tropezar con sus sabias barbas. Después de un acalorado debate no llegan a ningún acuerdo.Entonces,  Dios decide que la balanza tendrá que confirmar su voluntad. Un querubín de pelo rubio y ojos azules saca las porciones del alma juzgada; en una mano lleva las virtudes y en la otra los pecados. Dios y su corte guardan silencio mientras la balanza es colocada en el centro del recinto divino. Pero la balanza se mantiene inmóvil. Dios y su corte celestial murmuran sorprendidos ¿qué hacer con esta alma? El padre todopoderoso perplejo pensó que no estaría mal enviarlo una temporadita al purgatorio pero no quería que le pesara en su conciencia el haber cometido una injusticia. Así que dirigiéndose al alma le hizo una pregunta con la que esperaba desempatar este inédito caso. - Dime, alma 79149 581 ¿cómo se creó la tierra y quién le dio el soplo de vida a ese mundo tan original. El alma 79 149 581, altanera respondió – hasta donde puedo advertir sé que en un tiempo lejano ocioso vagabas vos por los caminos del universo, y en una noche de lluvia de estrellas os resfriasteis. Una inesperada recaída os obligó a guardar cama. En el colmo del aburrimiento os sacabais incómodos mocos de vuestra nariz. Travieso hicisteis una pelotilla y sin pensar en las consecuencias la soplasteis lanzando con vuestros santísimos dedos esa masa verde y azulada a un rincón cualquiera de la Vía Láctea. De esa manera creasteis vos el planeta del que provengo. Justo al terminar sus palabras el plato de las virtudes desequilibró la balanza. Dios por poco le da un patatús e irguiéndose majestuoso pronunció la sentencia: -Yo a esta venerable alma 79 149 581 no la encuentro culpable, y por lo tanto vivirá para siempre en nuestro reino y será ensalzada como ejemplo de quien con sabiduría e ingenio ha develado el secreto más buscado del universo.

Carlos de Urabá
Mar Muerto.


mardi 18 décembre 2012

La agonía de Lifta, el último pueblo virgen de Palestina.


Hace 65 años todos sus habitantes fueron expulsados por los paramilitares hebreos.

En mis viajes a Palestina quizás uno de los acontecimientos más sorprendentes ha sido el descubrimiento del pueblo fantasma de Lifta. Un verdadero disfrute para los viajeros románticos del siglo XXI. Lo encontré gracias a que un par de amigos palestinos me pusieron sobre la pista de esta reliquia histórica. Para llegar hasta allí hay que caminar unos cinco kilómetros siguiendo la ruta del moderno tranvía inaugurado el año pasado en Jerusalén. Antes de cruzar un gigantesco viaducto a mano derecha podemos contemplar los restos del pueblo de Lifta.
Lifta hoy es una hermosa pieza arqueológica refugio de los hippies y « ocupas » israelíes. En la entrada del mismo una pintada en la pared pone en hebreo « muerte a los árabes » Aunque condenada a la ruina y el abandono es el único pueblo palestino que se mantiene intacto después de tantas guerras y devastaciones. Existen también otros dos de las mismas características: Ein Karem (Ayn Karim) o Ein Hod (Ayn Hawd) pero habitados por colonos judíos.

Lifta está situada en las escarpadas laderas del Wadi Salman y el Wadi Shami y tiene la peculiriadad de mimetizarse perfectamente con el ecosistema natural. Sin duda alguna este es uno de los más bellos parajes de la Palestina ocupada. Posee terrazas de cultivo donde proliferan gran cantidad de olivos, higueras y almendros y chumberas. Hoy apenas se puede transitar por sus estrechas callejuelas pues se encuentran plagadas de cardos y ortigas. Antes de la guerra árabe- israelí de 1948 Lifta tenía unos 3.000 habitantes, en su mayor parte musulmanes dedicados a la agricultura y la ganadería. Contaba con una mezquita, la fuente del Wadi al Shami que alimenta la alberca y el abrevadero, el morabito de Al-Shaykh Badr, cementerio, zoco, escuelas, cafés y una vida comercial bastante ajetreada. Las casas que aún permanecen en pie nos revelan el estilo arquitectónico otomano en la que se distingue el extraordinario trabajo de cantería. En algunas de ellas se conservan las ruedas de molino para extraer aceite de oliva o moler el trigo, los hornos de pan, pozos, establos de los animales o las bodegas. Lifta es una joya antropológica de inestimable valor que nos revela las huellas más íntimas de la cultura popular de la época. Las mujeres de Lifta vestían los Thob ghabani tejido con algodón fino y flores doradas al estilo de Alepo que todavía lucen algunas ancianas refugiadas en Jerusalén o Ramalah

Desde hace 65 años en Lifta reina la soledad y el silencio. Aunque de vez en cuando se escucha el trinar de los pajarillos o las rafagas de viento que agita las copas de los árboles. En el ambiente se respira una indescriptible sensación de dolor y de tristeza que te hiela el alma. Nuestro único consuelo es dejarnos llevar por la imaginación para revivir esas escenas de la rutina diaria: el bullicio del mercado, la gente transitando por las calles empedradas, el griterío de los niños en la escuela, el adhan del muhecin, los campesinos arreando ganado o arando la tierra. Desafortunadamente los edificios y las casas por culpa de las inclemencias meteorológicas, el paso inexorable del tiempo, la maleza, las hiedras o las raíces de los árboles, se van cayendo a pedazos. Las crónicas relatan que en 1934 Lifta tenía unos 2.300 habitantes y 410 casas. Hoy tan sólo 55 casas permanecen en pie.

En la guerra de 1948 la violencia desatada por el ejército sionista tuvo mayor incidencia en el mundo rural. Al parecer se planificó con premeditación con el objetivo de borrar las raíces identitarias del pueblo palestino. Con la conquista y la colonización judía se inicia el proceso de urbanización del campo que aún no ha concluido. Eretz Israel necesitaba imperiosamente espacio vital para acoger a la « Aliyá » los miles de inmigrantes judíos llegados de distintas partes del mundo y en especial los supervivientes del holocausto.
El 28 de diciembre de 1947, una facción de la banda terrorista Stern (fuerzas de autodefensa judías) fundadas por Isaac Shamir (Primer Ministro de Israel entre 1983-1984 y 1986-1992) y del IZL Haganah - dirigida por Menaghen Begin (Primer Ministro de Israel de 1977 a 1983 y premio Nobel de la Paz en 1978 junto a Awuar El Sadat) y responasable de la matanza de Deir Yassin, atacaron el pueblo de Lifta asesinando a varios parroquianos que depatían pacificamente en el café. Su misión consistía en tomar este enclave estratégico para asegurarse el control de la carretera que une Jerusalén con Jaffa. El día 1 de enero de 1948 la mayoría de los pobladores aterrorizados por los trágicos acontecimientos se vieron obligados a huir con dirección a Ramalah y Jerusalen Este.

Las fuerzas de ocupación judías recibieron la orden del alto mando de demoler cualquier vestigio del patrimonio cultural palestino,- Incluso quemaron todos los libros en lengua árabe. Conservando solamente los mejores ejemplares que hoy reposan en la Biblioteca de Israel - Es decir, aplicaron una política de limpieza étnica que dejó más de 500 pueblos palestinos saqueados y destruidos. La derrota de los ejércitos árabes o la Nakba provocó el éxodo de 750.000 personas que se vieron obligadas a exiliarse en el Líbano, Siria, Jordania o Egipto.

En 1949 tras la firma el armisticio entre Israel y Jordania, Lifta quedó dividida en dos por la Línea Verde. La ladera derecha paso a la jurisdicción de Jerusalén Este (Jordania) y la izquierda a la de Jerusalén Oeste (Israel).

A principios de los años 1950 el Estado de Israel aplicando la famosa Ley de los Ausentes resolvió confiscar todas las propiedades a sus legítimos propietarios. Más adelante el pueblo pasó bajo la tutela del Ministerio de Fomento y Desarrollo que a su vez lo cedió al ILA (Israel Land Administration) Hasta que a principios de los años noventa, presionados por los intereses de los especuladores inmobiliarios, el Ayuntamiento de Jerusalén resolvió ceder los derechos de Lifta a una agencia privada de judíos ultraortodoxos.
Los colonos ultraortodoxos afirman que este lugar ha sido habitado por los hebreos desde la época del rey David y reclaman derechos religiosos sobre el mismo. Ellos lo han rebautizado מי נפתוח
Mei Niftoach -hoy perteneciente al barrio de Romema, de la provincia de Mehoz Yerushalayim. Según ellos se le nombra en la Torá como Nephtoah (puerta abierta) una aldea situada en la misma frontera de las tribus de Judá y Benjamín conocida por su fuentes de agua cristalina  « jardín del edén » o « morada de la eterna primavera»

Los colonos judíos encargaron al arquitecto Gabriel Cartes, dueño de la compañía Groug Cartes, en colaboración con Ze'ev Temkin of TIK proyectos, apoyados por la IAUA (Asociación Israelí de Arquitectos Unidos) el plan 6036 para convertir las 1200 hectáreas del termino municipal de Lifta en un condominio de lujo exclusivo para judíos americanos. Aprovechando el impresionante entorno geográfico pretendían construir trescientas villas de recreo, un centro comercial, estaciones de servicio, restaurantes, galerías de arte y un hotel turístico de cinco estrellas.

Mientras tanto asociaciones israelíes como palestinas entre las que cabe destacar FAST (Fundación para la Preservación del Territorio) junto a Zokhrot, Bimkom y APJP (Arquitectos y Planificadores de la Justicia en Palestina) la Asociación de Refugiados de Lifta, Sons of Lifta Society (residentes y sus descendientes en Jerusalén y Cisjordania -exiliados en Jordania y EEUU-) The Civil Coalition for Palestinian Rights in Jerusalem, Saving Lifta Project Land Reserch Center desde hace años vienen desarrollando un arduo trabajo jurídico con la intención de que el Tribunal de Justicia Israelí suspenda dicho proyecto.
Lo prioritario es que Lifta sea reconstruida y sus propiedades devueltas a sus legítimos dueños. Ese es el principal anhelo de aquellos que luchan porque de una vez por todas se haga justicia. Ya han pasado 65 años desde aquel infausto día en que se inició la noche más larga. Lifta debe erigirse como un símbolo de esperanza, de diálogo conciliador entre las comunidades judía, árabe y cristiana. -así lo han acordado los Sons of Lifta Society- Por tal motivo se ha tramitado la petición ante la ONU y La UNESCO para que entre a formar parte del Fondo Mundial de Monumentos. Es la hora de salvaguardar de una vez por todas el patrimonio cultural del pueblo palestino amenazado por la rapiña de los colonos y especuladores inmobiliarios. En un futuro se piensa instalar allí el Museo de la Memoria que reivindique a las víctimas del genocidio sionista igual que lo han hecho los judíos con el Museo del Holocausto.

El pasado 8 de febrero de 2012 la Corte de Justicia de Israel dictaminó que el proyectó promovido por el ILA (Israel Land administration) es ilegal. El veredicto da la razón a los Residentes de Lifta y sus Descendientes (Lifta Society) y ordena que dicha zona debe ser considerada reserva natural y cultural del estado de Israel.
Se ha conseguido una pequeña victoria o de lo contrario las excavadoras ya hubieran borrado a Lifta de la faz de la tierra. Aunque, como es bien sabido, a partir de la aceptación de Palestina como estado observador en la ONU, el gobierno de Netanyahu, en represalia, aprobó la construcción de 3.000 nuevas viviendas en Jerusalén Este ampliando el asentamiento de Maale Adumim. A pesar del rechazo sucitado por la comunidad internacional los planes de judaizar Cisjordania no se detienen. De este modo la continuidad territorial entre el norte y el sur impedirán la creación de un futuro estado palestino. Una vez más se aleja la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz justo y duradero que ponga fin al conflicto bélico más encarnizado de la historia contemporánea.

Los refugiados de Lifta guardan celosamente las llaves de sus casas y esperan impacientes el regreso a sus hogares. Durante 65 años todos los días mantienen en su memoria los más profundos recuerdos: la primera luz que vieron al nacer, el soplo vital de esa tierra fecunda, el sol, la lluvia, la energía telúrica que corre por sus venas e inspira los más sublimes sentimientos. A ellos no les importa si vuelven vivos o muertos pues llevan grabada a fuego en el alma el inmenso amor por la madre patria Palestina. Un pacto de sangre indeleble que perdurará eternamente en sus corazones.

Carlos de Urabá 2012
Mar Muerto











dimanche 16 décembre 2012

Anoche vi a Ingrid Betancourt en la Carrera Séptima



Esto nadie me lo va a creer. Anoche mientras caminaba por la Carrera Séptima de Bogotá vi. a Ingrid, a ¡Ingrid Betancourt! Hasta me froté los ojos para comprobar que no era una alucinación.

Estaba allí tirada en la acera con la misma cara de afligida de las fotos; el rostro pálido, la mirada gacha, ese pelo larguísimo que le caía hasta la cintura y, lo más brutal, una delgadez extrema que casi la hacía invisible. ¡Es Ingrid! -grité, pero la gente que pasaba a mi lado ni se inmutó.- Es Ingrid la secuestrada por las FARC. Por favor, hagamos algo. Envuelta en una raída manta estiraba la mano pidiendo limosna. Pobre mujer, cuánto ha sufrido en su cautiverio, años de penalidades que la han dejado muy enferma. Es urgente llevarla a un hospital. Pero nadie me hacía caso. Los honorables ciudadanos después de una ardua jornada de trabajo lo único que querían era volver a sus casas y sentarse frente al televisor a descansar.

De repente pasó un policía al que desesperado paré para advertirle que Ingrid Betancourt se encontraba ahí tirada en el suelo. El agente frunció el ceño y con un gesto de malas pulgas me apartó de su camino. Ahora las personas no caminaban sino corrían pues comenzó a llover. Para colmo a las siete de la tarde el tráfico por la Carrera Séptima es infernal, los trancones no cesan, los carros y los buses luchan por llegar primeros a ninguna parte. En medio de ese caos Ingrid agonizaba sin que nadie se compadeciera de su suerte. ¡Qué humillación más grande! De qué vale que sea tan famosa, de qué vale que haya sido candidata a la Presidencia de la República.
Ingrid aguanta, resiste que pronto se acabará tu suplicio”.
Eres una ganadora, una ganadora, Ingrid”.

No hay un día que su foto no salga en televisión, no hay día en que no se la nombre en las noticias de la prensa o en la radio.
Ingrid, la Juana de Arco francesa
¡Te queremos, te adoramos, Dios te bendiga!
¡Libérenla ya!

Encadenada, esclava de una horrible guerra, de un estado indolente que le importa un pito la suerte de sus compatriotas.

La gente es muy cruel y no tolera a esos pobres apestados. Lo que realmente desean es que desaparezcan en el fondo de cualquier fosa común. Esa sarta de hipócritas son los que pregonan que hay que ser solidarios, son los que pregonan que hay que entregarlo todo por el bien del prójimo. .

Ingrid, una pordiosera más abandonada en la calle, otro espectro sucio y piojoso que afea el centro de la capital. ¡Qué injusta es la vida! Y mientras ella gruñía y masticaba las sobras que había recogido de la basura el aguacero arreció con inusitada fiereza hasta que los torrentes de agua se desbordaron por las calles y avenidas.
Qué más podía hacer ¿no? Tal vez si por caridad le dejaba unas cuantas moneditas. Pero Ingrid se dio cuenta de mis intenciones y casi me mata con la mirada. Y qué mirada, solo comparable a la de un perro rabioso lleno de odio y de rencor.
Ingrid, empapada tiritaba de frío y acurrucada contra la pared trató de protegerse con una bolsa de plástico.
Quise disculparme y le pregunté si necesitaba algo, si podía hacer algo por ella.
A lo que me contestó con un gesto obsceno apartándome con sus manos.
En el fondo ella tenía razón.
Sobraban las palabras y las buenas intenciones.
Resignado lo único que podía hacer era implorarle a Dios para que como a Lázaro la levantara de su lecho de muerte, implorarle a Dios para que se compadeciera de su alma. Yo también me eché a correr.¡sálvese quien pueda! -me dije a mi mismo mientras la ciudad se iba a pique y el trafico infernal se ahogaba en medio de ese río caudaloso en que se había convertido la Carrera Séptima.


Carlos de Urabá.
Bogotá, 5 de abril del 2008.

samedi 15 décembre 2012

20 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Devorados por la miseria capitalista.


El día después, the day after amaneció gris y lluvioso. Tras los festejos del épico aniversario del mauerfall ha llegado la hora de la resaca, el dolor de cabeza y las náuseas. Como es de suponer sólo se trataba de un orgasmo efímero y pasajero, una alucinación producto de los fuegos artificiales, los rayos laser y el embrujo etílico. En una de las paredes de la avenida Unter den Linden alguien ha pintado el águila imperial y la cruz de hierro. Desde luego que muchos nostálgicos añoran el renacer del Deutsches Kaiserreich.
Los responsables de la limpieza pública recogen toda la mierda que ha dejado la orgiástica kermesse. Basura al por mayor; botellas y vasos rotos, confetis, serpentinas, compresas y hasta preservativos.¡Offidersen! y hasta el próximo cumpleaños. Un policía con cara de doberman me hace señas para que me aparte del camino. Las cuadrillas de obreros trabajan desmontando toda esa parafernalia de andamios, cables, lucesitas, banderolas, pancartas y globitos de colores.
Como de costumbre la puerta de Brademburgo, el símbolo del poderío militar alemán, se convirtió en el centro neurálgico de las celebraciones. Allí se colocaron las fichas de un dominó gigante que una a una fueron cayendo empujadas por los el expresidente polaco y fundador del sindicato Solidaridad Lech Walesa y el expresidente húngaro Miklos Nemeth. A continuación la primera ministra Angela Merkel pronunció más que un discurso, todo un tratado filosófico sobre lo que significaba la felicidad y la libertad. “La libertad no florece sola, hay que luchar por ella.” “Al caer el muro supimos lo que significaba la felicidad” Palabras que arrancaron los aplausos de los miles de asistentes al magno acontecimiento. Al término del sermón merkeliano los invitados de honor Sarkozy, Zapatero, Hillary Clinton, Gordon Brown, Dimitri Mendvedev y Gorvachov, el judas de Privolnoje, se tomaron la foto de familia en la Bornholmer Strasse. La banda sonora del acto la puso la orquesta sinfónica de Berlín dirigida por Baremboin que interpretó piezas de Wagner y Bethoveen. Como despedida una nutrida descarga de fuegos artificiales incendió el cielo berlinés y el Deutsche volks coreó enfervorizado el we are the champions my friend . Y tras la homilia a devorar salchichas gigantes y beber jarradas de cerveza en nombre de la paz y el amor universal.

Después de tantos años de la caída del muro me surge una duda ¿Quizás fue la mano de Dios la que lo tumbó? En su día los más entendidos afirmaron con rotundidad que el papa Woytila y el expresidente polaco Lech Walesa con sus malas artes desencadenaron el terremoto. « Y Yahavé los previno, cuando toquen repetidamente las trompetas todo el pueblo se pondrá a gritar fuertemente y las murallas de Jericó se derrumbarán » Sor Lucía, uno de los tres pastorcitos portugueses a los se les apareció la virgen de Fátima, reveló el mensaje profético del final del comunismo y el ateísmo, la caída del muro del Berlín y la conversión de Rusia al Corazón Inmaculado de María. Gorvachov, en esa época presidente de la Unión Soviética, sin saberlo, fue instrumento de Dios para que se cumpliera su palabra.
El día 9 de noviembre de 1989 los berlineses se encontraba a la expectativa pues los acontecimientos políticos de los últimos meses hacían presagiar que el die wende o cambio se iba a oficializar de un momento a otro. Los rumores se confirmaron cuando a las 18:30 horas Gunter Shabowski, miembro del politburo de la RDA, en una conferencia de prensa transmitida en directo por televisión, anunció la apertura de los puestos fronterizos.
Inmediatamente las hordas hambrientas de marcos y hamburguesas atravesaron el Antifaschisticher shutzwall rumbo al dorado capitalista. Welcome to Tijuana, tequila, sexo y marihuana. Por fin Alemania tras las derrotas de la primera y segunda guerra mundial conseguía un triunfo memorable:la reunificación de la amada patria, el Weidervereinigung. En Bonn los diputados del Bundestang interpretaron emocionados en voz alta el das Deutschlandied. El telón de acero no era más que una cortinilla apolillada que el lobo feroz derribó de un resoplido. Las estatuas de Marx y de Lennin se fueron de bruces contra el asfalto.¡Qué tragedia!La utopía socialista agonizaba y sus gloriosos símbolos se remataban cual baratijas en los anticuarios. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la única oposición real al capitalismo, claudicó sin apenas prestar resistencia. De esta forma se dio vía libre la globalización criminal y a la imposición del pensamiento único. Sin vacilar los filósofos y sociólogos anunciaron a los cuatro vientos el fin de las ideologías.
A partir de ese instante desaparecieron los dos bloques en que estaba dividido el mundo y el islam se convertiría en el nuevo enemigo a batir. Ya no se hablaría más de guerra fría sino de la guerra santa contra el terrorismo.

En los países de la Europa del Este poco a poco se fue instaurando la democracia representativa o, mejor dicho, la delincuencia organizada. Los gansters y las mafias tomaron las riendas del poder imponiendo las reglas del juego. La edad de oro del mercado negro, el trafico de drogas, el contrabando de armas, la trata de blancas y el pillaje. Estados Unidos y Europa, invirtieron cifras exhorbitantes de dinero para reactivar la economía y emprender la titánica tarea de la « reconstrucción”. El neoliberalismo aplicó exitosamente sus políticas privatizadoras que allanaron el camino a la tecnocracia y el libre mercado. Pero los que sin duda sacaron los mejores réditos fueron los banqueros que gracias a sus métodos de especulación y usura multiplicaron por diez las ganancias. 

La RDA, que había sido la décima potencia industrial del mundo, se postró de rodillas ante el fuego fatuo del capitalismo. Los medios de producción o Produktionsmitte se transformaron en medios de explotación del trabajador asalariado. Las masas de obreros proletarios y campesinos tuvieron que integrarse contrareloj en la sociedad de consumo. La propaganda que escupía la radio, la prensa, y la televisión del mal llamado mundo libre era más letal que todos los misiles nucleares del pacto de Varsovia. Ya no se hablaba de lucha de clases sino del time is money , ya no se hablaba de solidaridad internacionalista sino de individualismo burgués, ya no se hablaba de « tomar de cada uno sus posibiliadades y dar a cada uno según sus necesidades » sino de las tarjetas de crédito y las cotizaciones de la bolsa. Ahora las chicas del Este podrán trabajar sin trabas en los burdeles de Paris, Roma o New York, y los chicos servir de bestias de carga en los campos y fábricas de Francia, Italia, España o Inglaterra. 
Se hacía necesario un cambio radical, anular la planificación gestionada por el estado y las cooperativas e implantar de urgencia la economía de mercado. Algo que ocasionó un shock traumático sin precedentes. Millones de trabajadores de la noche a la mañana se vieron en el paro. La única manera de aplacar el descontento fue sobornándolos con los subsidios de desempleo y las indemnizaciones. Los ossis o los alemanes de la RDA siguen siendo considerados ciudadanos de segunda categoría. Hoy muchos recuerdan orgullosos el alto nivel que alcanzaron en sanidad,vivienda y educación y, sobre todo, el geisteskultur donde las artes y las ciencias se consideraban prioritarias.
Los nuevos zares Gorvachov, Boris Yeltsin, Vladimir Putin, vendieron al mejor postor los restos del naufragio. Esta partida de borrachos, fornicadores, proxenetas y sibaritas pactaron con los americanos la retirada de las tropas rusas y el desmantelamiento progresivo del comunismo, ¿de qué valió que el ejército rojo derrotara al fascismo en la segunda guerra mundial ? ¿De qué valieron los millones de caídos en el campo de batalla ? La memoria es frágil y la amnesia colectiva marca las nuevas generaciones. En todo caso hay que reconocer que el principal culpable de la hecatombe fue el aparato burocrático comunista y los miembros del politburó quienes traicionaron los principios de la Revolución de Octubre. 
Al cumplirse los veinte años de la caída del muro se respira un ambiente de frustración e inconformismo. Y no es para menos pues la recesión de la economía mundial ha golpeado con saña a los antiguos países de la cortina de hierro. Los altos niveles de pobreza, el desempleo galopante, el alza de los impuestos y el costo de la vida los tiene al borde del abismo. Si no fuera por las subvenciones de la Unión Europea la rebelión popular sería inminente . Por las calles de las Berlín, Budapest, Moscú, Praga, Sofia, Bucarest o Kiev legiones de sin techo y alcohólicos vagan al garete rumiando su derrota. Cientos y miles de personas de las clases menos favorecidas buscan entre las basuras el sustento diario. La tristeza se dibuja en sus rostros, sólo hay caras largas y miradas esquivas. Hipotecados, cargados de deudas y con la soga al cuello no les queda otra que resignarse a tan humillante destino. .¿esa es la felicidad que pregonaba en su discurso Angela Merkel? Camaradas, no olviden la dosis diaria de valium, vodka y heroína.

¡Es increible! El zar de las rusias ha sido elevado nuevamente a los altares, los fieles consumen la sobredosis diaria de opio en las iglesias. Leningrado vuelve a llamarse San Petesburgo, Sverdlovsk, Ekaterinburgo. La oligarquía retoma el papel protagónico y el más rancio conservadurismo capea a sus anchas. ¿de qué vale la dignidad humana? Es algo abstracto y pasado de moda que no tiene ningún valor. En definitiva ¿Libertad para qué? para chapotear en la pocilga y engordar felices en los supermercados o bailar enloquecidos en las discotecas embuchados de pastillas y coca.¡claro!, la clave estaba en saciar el instinto primario de los parias de la tierra. Ese era el secreto: barriga llena y corazón contento. Y de postre más de ochenta canales de televisión. ¡Tovarich, que menú más variado el de la libertad!
Me da igual lo que digan las profecías de la virgen de Fátima o las de Nostradamus, porque en realidad lo que se ha cumplido con exactitud son los pensamientos del fuhrer plasmados en su libro Mein Kampf. « el Ubermensh (el superhombre) dominará la tierra » ¡ ábrete sésamo! y se abrieron las murallas al racismo y la intolerancia, ¡abre la muralla! y las cabezas rapadas marcando el paso de la oca alzan los brazos en alto al grito de ¡heil Hitler! En la Europa unida y en orden la ultraderecha más reaccionaria se yergue victoriosa . Cuanta razón tenía el furher cuando dijo « ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad. Todo en la naturaleza es una formidable pugna entre la fuerza y la debilidad, una eterna victoria del fuerte sobre el débil »
Carlos de Urabá
Investigador de Colombia.